James Montgomery

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    Información biográfica

  1. La oración (Trad. de Miguel Antonio Caro)
  2. La separación (Trad. de Miguel Antonio Caro)



  3. Información biográfica
      Nombre: James Montgomery
      Lugar y fecha nacimiento: Irvine, North Ayrshire, Escocia, 4 de noviembre de 1771
      Lugar y fecha defunción: Sheffield, Inglaterra, 30 de abril de 1854 (82 años)
      Ocupación: Poeta, editor.
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      La oración
        (Traducción de Miguel Antonio Caro incluida en el libro Traducciones poéticas, 1889)

        La oración es voz del alma,
        Ya palabras lleve o no,
        De una llama que arde oculta
        Generosa vibración.

        Un suspiro que se exhala,
        Una lágrima de amor,
        La mirada que elevamos
        Cuando vemos solo a Dios.

        De la fe vital aliento,
        Familiar inspiración;
        Lo primero, lo más dulce
        Que el infante balbució.

        Salvaguardia del que deja
        Este valle de dolor;
        Llave de oro que le abre
        Serenísima región.

        El clamor regocijado
        Del que al vicio dijo adiós;
        El incienso que en sus alas
        Lleva el ángel al Señor.

        En palabras, mente y obras
        Los que ruegan uno son,
        Y en su gremio los iguala
        El divino Redentor.

        Y no es sólo de la tierra
        La virtud de la oración;
        Quien nos ama desde el cielo
        Intercede allá por nos.

        ¡Oh Verdad, Camino y Vida,
        Ejemplar de perfección!
        ¡Buen Jesús! A orar enseña
        Al contrito pecador.

        Cual rodando van los ríos
        Hacia el mar, así veloz
        Huye el tiempo y yace el hombre
        En letárgico sopor;

        Yace el hombre, hasta que suene
        La final trompeta, y ¡oh!
        ¡Cuál será el crujir del orbe!
        ¡Cuál la horrenda convulsión!

        ¡Guarda, guárdame, Dios mío,
        Mientras pasa tu furor,
        Y a mis súplicas concede
        La esperanza del perdón!
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      La separación
        (Traducción de Miguel Antonio Caro incluida en el libro Traducciones poéticas, 1889)

        Vase un amigo, y otro, y otro luego:
        No hay vínculo suave
        Que en esta vida, ajena de sosiego,
        Con el morir no acabe.
        Si aquí tuviese término el camino,
        Fuera mísero asaz nuestro destino.

        Por cima de este valle de dolores,
        Allá, en región serena,
        No marchitan los años voladores
        La vida siempre llena;
        Ni son cual meteoros fugitivos
        Los afectos allá, mas siempre vivos.

        Por cima de este mundo hay otro mundo
        Que ausencias no conoce;
        Eternidad de amor santo y profundo
        Que es de los buenos goce.
        La Fe ha visto al que muere alzar el vuelo
        Y allá fijar las anclas de su anhelo.

        Así una, y otra, y otra, en mar lejana
        Se ocultan las estrellas,
        Y más y más se enciende la mañana;
        ¿A do se fueron ellas?
        No las agobia adversa pesadumbre;
        Envueltas van en piélagos de lumbre.
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