Cristóbal Suárez de Figueroa

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    Información biográfica

  1. Felicidad de la vida
  2. Hermosos cabellos de oro



  3. Información biográfica
      Nombre: Cristóbal Suárez de Figueroa
      Lugar y fecha nacimiento: Valladolid, España, 1571
      Lugar y fecha defunción: Italia, c. 1644 (73 años)
      Ocupación: Escritor y enciclopedista
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      Felicidad de la vida
        ¡Oh bien feliz el que la vida pasa
        Sin ver del que gobierna el aposento,
        Y más quien deja el cortesano asiento
        Por la humildad de la pajiza casa!

        Que nunca teme una fortuna escasa,
        De ajena envidia el ponzoñoso aliento;
        A la planta mayor persigue el viento,
        A la torre más alta el rayo abrasa.

        Contento estoy de mi mediana suerte;
        El poderoso en su deidad resida;
        Mayor felicidad yo no procuro,

        Pues la quietud sagrada al hombre advierte
        Ser para el corto espacio de la vida
        El más humilde estado, mas seguro.
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      Hermosos cabellos de oro
        ¡Hermosos cabellos de oro,
        Principio y fin de mis glorias,
        Vos sólo sois mi tesoro,
        Prendas sois, y sois memorias
        De la luz en quien adoro!

        Celebro esta perfección,
        Aplicando con razón
        Estos divinos despojos
        A la boca y a los ojos,
        Y al lado del corazón.

        Sed testigos, pues vinisteis
        A parar a mi presencia,
        De tantos gemidos tristes
        Engendrados en ausencia
        De la flor donde nacisteis.

        ¡Cuán bien os podéis quejar
        De que os hiciese cortar!
        Mostrad, que es justo, despecho:
        A quien tal daño os ha hecho
        No le queráis consolar.

        Estábades adorados
        Con majestad y poder,
        De mil flores adornados,
        Y ahora venís a ser
        De mis lágrimas bañados.

        En lugar de estos despojos
        Ofrezco penas y enojos
        Siempre prontos a serviros,
        Enjugando con suspiros
        Lo que bañáren mis ojos.

        No siento ya mi pasión,
        Ni me aflijo cuando lloro,
        Porque es feliz la prisión
        Donde con cadenas de oro
        Se liga mi corazón.

        Gozoso estoy rodeado
        De metal, que es tan preciado;
        Que mi prisión sin igual
        Es del más alto metal
        Que amor jamás ha labrado.

        Más bellos me parecéis,
        Sí, cuanto más os contemplo,
        Que sois y siempre seréis
        Del sol retrato y ejemplo
        Por lo que resplandecéis.

        Aviva los resplandores
        Este cordón de colores,
        Con que venís recogidos,
        Y alegrando mis sentidos,
        Sembráis en mi pecho ardores.

        Para más confirmación,
        Lazo hacéis de vos cabello,
        Y del precioso cordón
        Nudo, que aprieta mi cuello
        En señal de sujeción.

        Al punto que os conocí,
        La libertad os rendí,
        De suerte que si hay momento
        Que os niegue mi pensamiento,
        Huya mi alma de mí.
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