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    Información biográfica

    Mario Benedetti - Parte I (poemas 1-99)
    Mario Benedetti - Parte II (poemas 100-159)

  1. A la izquierda del roble
  2. A ras del sueño
  3. A tientas
  4. Ahora en cambio
  5. Ahora todo está claro
  6. Amor, de tarde
  7. Amor vendimia (Sobre cartas de amor)
  8. Ángelus
  9. Apenas y a penas
  10. Arco iris
  11. Arena
  12. Asunción de ti
  13. Ausencia
  14. Ausencia de Dios
  15. Bandera en pena
  16. Bébete un tentempié
  17. Bienvenida
  18. Bodas de perlas
  19. Botella al mar
  20. Buenos días, Gabriel
  21. Cálculo de probabilidades
  22. Cava memorias
  23. Cero
  24. Chau número tres
  25. Como si fuéramos inmortales
  26. Como si nada (Con lugar a dudas)
  27. Como un milagro
  28. Compañero de olvido
  29. Confortación
  30. Contra los puentes levadizos
  31. Contraofensiva
  32. Corazón coraza
  33. Cotidiana I
  34. Cotidiana II
  35. Cotidiana III
  36. Credo (De otros diluvios)
  37. Cronoterapia bilingüe (Desmitifiquemos la Vía Láctea)
  38. Cuestionario no tradicional
  39. Cumpleaños en Manhattan
  40. Currículum
  41. Dactilógrafo
  42. De árbol a árbol
  43. De lo prohibido (Soy un caso perdido)
  44. Defensa de la alegría
  45. Desde arriba
  46. Después
  47. Digamos
  48. El aguafiestas falta sin aviso
  49. El alma no es el cuerpo
  50. El barrio
  51. El hijo
  52. El lugar del crimen
  53. El mar
  54. El nuevo
  55. El puente
  56. El riesgo
  57. El silencio
  58. El silencio del mar
  59. El soneto de rigor
  60. El sur también existe
  61. Elegir mi paisaje
  62. Ella que pasa
  63. Empero
  64. En blanco y negro
  65. Enamorarse y no
  66. Enigmas
  67. Entre estatuas (No te salves)
  68. Esa batalla
  69. Eso dicen
  70. Ésta es mi casa
  71. Estados de ánimo
  72. Expectativas
  73. Futuro cada vez más jívaro
  74. Habanera
  75. Hagamos un trato
  76. Hasta mañana
  77. Historia de vampiros
  78. Hombre que mira a una muchacha
  79. Hombre que mira al cielo (Trece hombres que miran)
  80. Hombre que mira la luna
  81. Homenaje
  82. Igualdad
  83. Intimidad
  84. Hoy tu tiempo es real
  85. José Martí pregonero
  86. La casa y el ladrillo
  87. La cercanía de la nada
  88. La crisis
  89. La historia
  90. La infancia es otra cosa
  91. La muerte va al encuentro de la infancia
  92. La otra copa del brindis
  93. La roca
  94. La secretaria ideal
  95. La trampa
  96. La vida, ese paréntesis
  97. Laberintos
  98. Lento pero viene
  99. Licencia



    Información biográfica

      Nombre: Mario Orlando Hamlet Hardy Brenno Benedetti
      Lugar y fecha nacimiento: Paso de los Toros (Uruguay), 14 de septiembre de 1920
      Lugar y fecha defunción: Montevideo (Uruguay), 17 de mayo de 2009 (88 años)

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      A la izquierda del roble

        No sé si alguna vez les ha pasado a ustedes
        Pero el Jardín Botánico es un parque dormido
        En el que uno puede sentirse árbol o prójimo
        Siempre y cuando se cumpla un requisito previo.
        Que la ciudad exista tranquilamente lejos.

        El secreto es apoyarse digamos en un tronco
        Y oír a través del aire que admite ruidos muertos
        Cómo en Millán y Reyes galopan los tranvías.

        No sé si alguna vez les ha pasado a ustedes
        Pero el Jardín Botánico siempre ha tenido
        Una agradable propensión a los sueños,
        A que los insectos suban por las piernas
        Y la melancolía baje por los brazos
        Hasta que uno cierra los puños y la atrapa.

        Después de todo el secreto es mirar hacia arriba
        Y ver cómo las nubes se disputan las copas
        Y ver cómo los nidos se disputan los pájaros.

        No sé si alguna vez les ha pasado a ustedes
        Ah pero las parejas que huyen al Botánico
        Ya desciendan de un taxi o bajen de una nube
        Hablan por lo común de temas importantes
        Y se miran fanáticamente a los ojos
        Como si el amor fuera un brevísimo túnel
        Y ellos se contemplaran por dentro de ese amor.

        Aquellos dos por ejemplo a la izquierda del roble
        (También podría llamarlo almendro o araucaria
        Ggracias a mis lagunas sobre Pan y Linneo)
        Hablan y por lo visto las palabras
        Se quedan conmovidas a mirarlos
        Ya que a mí no me llegan ni siquiera los ecos.

        No sé si alguna vez les ha pasado a ustedes
        Pero es lindísimo imaginar qué dicen
        Sobre todo si él muerde una ramita
        Y ella deja un zapato sobre el césped
        Sobre todo si él tiene los huesos tristes
        Y ella quiere sonreír pero no puede.

        Para mí que el muchacho está diciendo
        Lo que se dice a veces en el Jardín Botánico.
        Ayer llegó el otoño
        El sol de otoño
        Y me sentí feliz
        Como hace mucho
        Qué linda estás
        Te quiero
        En mi sueño
        De noche
        Se escuchan las bocinas
        El viento sobre el mar
        Y sin embargo aquello
        También es el silencio
        Mírame así
        Te quiero
        Yo trabajo con ganas
        Hago números
        Fichas
        Discuto con cretinos
        Me distraigo y blasfemo
        Dame tu mano
        Ahora
        Ya lo sabés
        Te quiero
        Pienso a veces en Dios
        Bueno no tantas veces
        No me gusta robar
        Su tiempo
        Y además está lejos
        Vos estás a mi lado
        Ahora mismo estoy triste
        Estoy triste y te quiero
        Ya pasarán las horas
        La calle como un río
        Los árboles que ayudan
        El cielo
        Los amigos
        Y qué suerte
        Te quiero
        Hace mucho era niño
        Hace mucho y qué importa
        El azar era simple
        Como entrar en tus ojos
        Dejame entrar
        Te quiero
        Menos mal que te quiero.
        No sé si alguna vez les ha pasado a ustedes
        Pero puede ocurrir que de pronto uno advierta
        Que en realidad se trata de algo más desolado
        Uno de esos amores de tántalo y azar
        Que Dios no admite porque tiene celos.

        Fíjense que él acusa con ternura
        Y ella se apoya contra la corteza
        Fíjense que él va tildando recuerdos
        Y ella se consterna misteriosamente.

        Para mí que el muchacho está diciendo
        Lo que se dice a veces en el Jardín Botánico.
        Vos lo dijiste
        Nuestro amor
        Fue desde siempre un niño muerto
        Sólo de a ratos parecía
        Que iba a vivir
        Que iba a vencernos
        Pero los dos fuimos tan fuertes
        Que lo dejamos sin su sangre
        Sin su futuro
        Sin su cielo
        Un niño muerto
        Sólo eso
        Maravilloso y condenado
        Quizá tuviera una sonrisa
        Como la tuya
        Dulce y honda
        Quizá tuviera un alma triste
        Como mi alma
        Poca cosa
        Quizá aprendiera con el tiempo
        A desplegarse
        a usar el mundo
        Pero los niños que así vienen
        Muertos de amor
        Muertos de miedo
        Tienen tan grande el corazón
        Que se destruyen sin saberlo
        Vos lo dijiste
        Nuestro amor
        Fue desde siempre un niño muerto
        Y qué verdad dura y sin sombra
        Qué verdad fácil y qué pena
        Yo imaginaba que era un niño
        Y era tan sólo un niño muerto
        Ahora qué queda
        Sólo queda
        Medir la fe y que recordemos
        Lo que pudimos haber sido
        Para él
        Que no pudo ser nuestro
        Qué más
        Acaso cuando llegue
        Un veintitrés de abril y abismo
        Vos donde estés
        Llevale flores
        Que yo también iré contigo.
        No sé si alguna vez les ha pasado a ustedes
        Pero el Jardín Botánico es un parque dormido
        Que sólo despierta con la lluvia.

        Ahora la última nube ha resuelto quedarse
        Y nos está mojando como alegres mendigos.

        El secreto está en correr con precauciones
        A fin de no matar ningún escarabajo
        Y no pisar los hongos que aprovechan
        Para nadar desesperadamente.

        Sin prevenciones me doy vuelta y siguen
        Aquellos dos a la izquierda del roble
        Eternos y escondidos en la lluvia
        Diciéndose quién sabe qué silencios.

        No sé si alguna vez les ha pasado a ustedes
        Pero cuando la lluvia cae sobre el Botánico
        Aquí se quedan sólo los fantasmas.

        Ustedes pueden irse.
        Yo me quedo.

      Arriba

      A ras del sueño

        Sólo una temporada provisoria,
        Tatuaje de incontables tradiciones,
        Oscuro mausoleo donde empieza
        A existir el futuro, a hacerse piedra.

        Nada aquí, nada allá. Son las palabras
        Del mago lejanísimo y borroso.

        Sin embargo, la infancia se empecina,
        Comienza a levantar sus inventarios,
        A echar sus amplias redes para luego.
        Es una isla limpia y sobre todo
        Fugaz, es un venero de primicias
        Que se van lentamente resecando.

        Queda atrás como un rápido paisaje
        Del que persistirán sólo unas nubes,
        Un biombo, dos juguetes, tres racimos,
        O apenas un olor, una ceniza.
        Con luces queda atrás, a la intemperie,
        Yacente y aplazada para nunca,
        Sola con su aptitud irresistible
        Y un pudor incorpóreo, agazapado.
        Para nunca aplazada, fabulosa
        Infancia entre sus redes extinguida.

        Por algo queda atrás. Esa entrañable
        Cede paso al fervor, al pasmo, al fruto,
        El azar hinca el diente en otra bruma,
        Somos los moribundos que nacemos
        A la carne, a la sangre, al entusiasmo,
        Nos burlamos del sol, de la penumbra,
        Manejamos la gloria como un lápiz
        Y en las vírgenes tapias dibujamos
        El amor y su viejo colmo, el odio,
        El grito que nos pone la vergüenza
        En las manos mucho antes que en la boca.

        El celaje se enciende. Somos niebla
        Bajo el cielo compacto, insolidario,
        El asombro hace cuentas y no puede
        Mantenernos serenos, apacibles,
        Somos el invasor protagonista
        Que hace trizas el tiempo, que hace ruido
        Pueril, que hace palabras, que hace pactos,
        Somos tan poderosos, tan eternos,
        Que cerramos el puño y el verano
        Comienza a sollozar entre los árboles.

        Mejor dicho: creemos que solloza.
        El verano es un.vaho, por lo tanto
        No tiene ojos ni párpados ni lágrimas,
        En sus tardes de atmósfera más tenue
        Es calor, es calor, y en las mañanas
        De aire pesado, corporal, viscoso,
        Es calor, es calor. Con eso basta.

        De todos modos cambia a las muchachas,
        Las ilumina, las ondula, y luego
        Las respira y suspira como acordes,
        Las envuelve en amor, las hace carne,
        Les pinta brazos con venitas tenues
        En colores y luz complementarios,
        Les abre escotes para que alguien vierta
        Cualquier mirada, ese poderhabiente.

        La vida, qué región esplendorosa.
        ¿Quién escruta la muerte, quién la tienta?
        A la horca con él. ¿Quién piensa en esa
        Imposible quietud cuando es la hora
        Para cada uno de morder su fruta,
        De usar su espejo, de gritar su grito,
        De escupir a los cielos, de ir subiendo
        De dos en dos todas las escaleras?

        La muerte no se apura, sin embargo,
        Ni se aplaca. Tampoco se impacienta.
        Hay tantas muertes como negaciones.
        La muerte que desgarra, la que expulsa,
        La que embruja, la que arde, la que agota,
        La que enluta el amor, la que excrementa,
        La que siega, la que usa, la que ablanda,
        La muerte de arenal, la de pantano,
        La de abismo, la de agua, la de almohada.

        Hay tantas muertes como teologías,
        Pero todas se juntan en la espera.
        Esa que acecha es una muerte sola.
        Escarnecida, rencorosa, hueca,
        Su insomnio enloquecido se desploma
        Sobre todos los sueños, su delirio
        Se parece bastante a la cordura.
        Muerte esbelta y rompiente, qué increíble
        Sirena para el Mar de los Suicidas.

        No canta, pero indica, marca, alude,
        Exhibe sus voraces argumentos,
        Sus afiches turísticos, explica
        Por qué es tan milagrosa su inminencia,
        Por qué es tan atractivo su desastre,
        Por qué tan confortable su vacío.

        No canta, pero es como si cantara.
        Su demagogia negra usa palomas,
        Telegramas y rezos y suspiros,
        Sonatas para piano, arpas de herrumbre,
        Vitrinas del amor momificado,
        Relojes de lujuria que amontonan
        Segundos y segundos y otras prórrogas.

        No canta, pero es como si cantara,
        Su espanto vendaval silba en la espiga,
        Su pregunta repica en el silencio,
        Su loco desparpajo exuda un réquiem
        Que es prado y es follaje y es almena.

        Hay que volverse sordo y mudo y ciego,
        Sordo de amor, de amor enmudecido,
        Ciego de amor. Olfato, gusto y tacto
        Quedan para alejar la muerte y para
        Hundirse en la mujer, en esa ola
        Que es tiempo y lengua y brazos y latido,
        Esa mujer descanso, mujer césped,
        Que es llanto y rostro y siembra y apetito,
        Esa mujer cosecha, mujer signo,
        Que es paz y aliento y cábala y jadeo.

        Hay que amar con horror para salvarse,
        Amanecer cuando los mansos dientes
        Muerden, para salvarse, o por lo menos
        Para creerse a salvo, que es bastante.
        Hay que amar sentenciado y sin urgencia,
        Para salvarse, para guarecerse
        De esa muerte que llueve hielo o fuego.

        Es el cielo común, el alba escándalo,
        El goce atroz, el milagroso caos,
        La piel abismo, la granada abierta,
        La única unidad uniyugada,
        La derrota de todas las cautelas.

        Hay que amar con valor, para salvarse.
        Sin luna, sin nostalgia, sin pretextos,
        Hay que despilfarrar en una noche
        —Que puede ser mil y una— el universo,
        Sin augurios, sin planes, sin temblores,
        Sin convenios, sin votos, con olvido,
        Desnudos cuerpo y alma, disponibles
        Para ser otro y otra a ras de sueño.

        Bendita noche cóncava, delicia
        De encontrar un abrazo a la deriva
        Y entrar en ese enigma, sin astucia,
        Y volver por el aire al aire libre,
        Hay que amar con amor, para salvarse.

        Entonces vienen las contradicciones
        O sea la razón. El mundo existe
        Con manchas, sin arar, y no hay conjuro
        Ni fe que lo desmienta o modifique.

        El manantial se seca, el árbol cae,
        La sangre fluye, el odio se hace muro,
        ¿Es mi hermano el verdugo? Ese asesino
        Y dios padrastro todopoderoso,
        Ese señor del vómito, ese artífice
        De la hecatombe, ¿puede ser mi hermano?
        Surtidor de napalm, profeta imbécil,
        ¿Ése, mi prójimo?, ¿ése, el semejante?
        Sindico en todo caso de la muerte,
        Argumento y proclama de la ruina,
        Poder y brazo ejecutor. Estiércol.

        Por esta vez no he de mirar mis pasos
        Sino el contorno triste, calcinado.
        Miro a mi sombra que está envejeciendo,
        La sombra de los míos que envejecen.

        El mundo existe. Con o sin sus manes,
        Con o sin su señal. Existe. Punto.

        El mundo existe con mis ex iguales,
        Con mis amigos-enemigos, esos
        Que ya olvidé por qué se traicionaron.

        Tiendo mi mano a veces y está sola
        Y está más sola cuando no la tiendo,
        Pienso en los compradores emboscados
        Y tengo duelo y tengo rabia y tengo
        Un reproche que empieza en mis lealtades,
        En mis confianzas sin mayor motivo,
        En mi invención del prójimo-mi-aliado.
        Ni aún ahora me resigno a creerlo.

        No todos son así, no todos ceden.
        Tendré que repetírmelo a escondidas
        Y barajar de nuevo el almanaque.

        Mi corazón acobardado sigue
        Inventando valor, abriendo créditos,
        Tirando cabos sólo a la siniestra,
        Aprendiendo a aprender, pobre aleluya,
        Y quién sabe, quién sabe si entre tanta
        Mentira incandescente, no queda algo
        De verdad a la sombra. Y no es metáfora.

        Nada aquí, nada allá. Son las palabras
        Del mago lejanísimo y borroso.

        Pero, ¿por qué creerle a pie juntillas?
        ¿En qué galaxia está el certificado?

        Algo aquí, nada allá. ¿Es tan distinto?
        Lo propongo debajo de mis párpados
        Y en mi boca cerrada.
        ¿Es tan distinto?
        Ya sé, hay razones nítidas, famosas,
        Hay cien teorías sobre la derrota,
        Hay argumentos para suicidarse,

        Pero, ¿y si hay un resquicio?
        ¿Es tan distinto,
        Tan necio, tan ridículo, tan torpe,
        Tener un espacioso sueño propio
        Donde el hombre se muera pero actúe
        Como inmortal?

      Arriba

      A tientas

        Se retrocede con seguridad
        Pero se avanza a tientas
        Uno adelanta manos como un ciego
        Ciego imprudente por añadidura
        Pero lo absurdo es que no es ciego
        Y distingue el relámpago la lluvia
        Los rostros insepultos la ceniza
        La sonrisa del necio las afrentas
        Un barrunto de pena en el espejo
        La baranda oxidada con sus pájaros
        La opaca incertidumbre de los otros
        Enfrentada a la propia incertidumbre

        Se avanza a tientas / lentamente
        Por lo común a contramano
        De los convictos y confesos
        En búsqueda tal vez
        De amores residuales
        Que sirvan de consuelo y recompensa
        O iluminen un pozo de nostalgias

        Se avanza a tientas / vacilante
        No importan la distancia ni el horario
        Ni que el futuro sea una vislumbre
        O una pasión deshabitada

        A tientas hasta que una noche
        Se queda uno sin cómplices ni tacto
        Y a ciegas otra vez y para siempre
        Se introduce en un túnel o destino
        Que no se sabe dónde acaba.

      Arriba

      Ahora en cambio

        Hubiera entregado el Dios que no poseo,
        Hubiera aprendido tres o cuatro signos,
        Y así desalentado,
        Así fiel, ceniciento,
        Invariable como un recuerdo atroz,
        Me hubiera respondido,
        Me hubiera transformado en ademanes
        Me hubiera convencido como todos,
        Refugiado en el hambre universal,
        Salvado para siempre y para nada.

        Ahora en cambio estoy un poco solo,
        De veras un poco solo y solo.
        Mi tristeza es un vaso de oraciones
        Que se derraman sobre el césped
        Y desde el césped nace Dios
        Y está también un poco solo,
        De veras un poco solo y solo.

        Mas yo le ayudo a conocer las aves
        Y en toda su extensión la herejía vegetal,
        Los corazones de sus alegres huérfanos,
        La tierra que es la palma de su mano.

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      Ahora todo está claro

        Cuando el presidente Carter
        Se preocupa tanto
        De los derechos
        Humanos
        Parece evidente que en ese caso
        Derecho
        No significa facultad
        O atributo
        O libre albedrío
        Sino diestro
        O antizurdo
        O flanco opuesto al corazón
        Lado derecho en fin

        En consecuencia,
        ¿No sería hora
        De que iniciáramos
        Una amplia campaña internacional
        Por los izquierdos
        Humanos?

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      Amor, de tarde

        Es una lástima que no estés conmigo
        Cuando miro el reloj y son las cuatro
        Y acabo la planilla y pienso diez minutos
        Y estiro las piernas como todas las tardes
        Y hago así con los hombros para aflojar la espalda
        Y me doblo los dedos y les saco mentiras.

        Es una lástima que no estés conmigo
        Cuando miro el reloj y son las cinco
        Y soy una manija que calcula intereses
        O dos manos que saltan sobre cuarenta teclas
        O un oído que escucha cómo ladra el teléfono
        O un tipo que hace números y les saca verdades.

        Es una lástima que no estés conmigo
        Cuando miro el reloj y son las seis.
        Podrías acercarte por sorpresa
        Y decirme "¿Qué tal?", y quedaríamos
        Yo con la mancha roja de tus labios
        Tú con el tizne azul de mi carbónico.

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      Amor vendimia

        Sobre cartas de amor.

        Las circunstancias / tiempo en carne viva /
        Ponen a nuestro alcance pena y goces
        Pero
        Más de una vez nos llevan a remolque

        Amor es más que un juego o un diluvio
        Es el cuerpo y el alma a la intemperie
        Pero
        Si se va la lujuria ya no vuelve

        El trabajo es un bálsamo / un compás /
        Gracias a él lidiamos con las horas
        Pero
        Hay un ocio final que no perdona

        La vida puede ser un vendaval
        Que sacude mis sueños y tus duendes
        Pero
        La vida tiene obligación de muerte.

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      Ángelus

        Quién me iba a decir que el destino era esto

        Ver la lluvia a través de letras invertidas,
        Un paredón con manchas que parecen prohombres,
        El techo de los ómnibus brillantes como peces
        Y esa melancolía que impregna las bocinas.

        Aquí no hay cielo,
        Aquí no hay horizonte.

        Hay una mesa grande para todos los brazos
        Y una silla que gira cuando quiero escaparme.
        Otro día se acaba y el destino era esto.

        Es raro que uno tenga tiempo de verse triste:
        Siempre suena una orden, un teléfono, un timbre,
        Y claro, está prohibido llorar sobre los libros
        Porque no queda bien que la tinta se corra.

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      Apenas y a penas

        Pensó
        Ojalá que no
        Pero esta vez acaso sea la última.

        Con el deseo más tierno que otras noches
        Tentó las piernas de la mujer nueva
        Que afortunadamente no eran de carrara
        Posó toda su palma sobre la hierbabuena
        Y sintió que su mano agradecía
        Viajó moroso y sabio por el vientre
        Se conmovió con valles y colinas
        Se demoró en el flanco y su hondonada
        Que siempre era su premio bienvenido
        Anduvo por los pechos eligiendo al azar
        Y allí se quedó un rato descifrando
        Con el pulgar y el índice reconoció los labios
        Que afortunadamente no eran de coral
        Y deslizó una mano por debajo del cuello
        Que afortunadamente no era de alabastro.

        Pensó
        Ojalá que no
        Pero puede ser la última

        Y si después de todo
        Es la última vez

        Entonces cómo haré mañana
        De dónde sacaré la fuerza y el olvido
        Para tomar distancia de esta orografía
        De esta comarca en paz
        De esta patria ganada
        Apenas y a penas
        A tiempo y a dulzura
        A ráfagas de amor.

      Arriba

      Arco iris

        A veces
        Por supuesto
        Usted sonríe
        Y no importa lo linda
        O lo fea
        Lo vieja
        O lo joven
        Lo mucho
        O lo poco
        Que usted realmente
        Sea

        Sonríe
        Cual si fuese
        Una revelación
        Y su sonrisa anula
        Todas las anteriores
        Caducan al instante
        Sus rostros como máscaras
        Sus ojos duros
        Frágiles
        Como espejos en óvalo
        Su boca de morder
        Su mentón de capricho
        Sus pómulos fragantes
        Sus párpados
        Su miedo

        Sonríe
        Y usted nace
        Asume el mundo
        Mira
        Sin mirar
        Indefensa
        Desnuda
        Transparente

        Y a lo mejor
        Si la sonrisa viene
        De muy
        De muy adentro
        Usted puede llorar
        Sencillamente
        Sin desgarrarse
        Sin desesperarse
        Sin convocar la muerte
        Ni sentirse vacía

        Llorar
        Sólo llorar

        Entonces su sonrisa
        Si todavía existe
        Se vuelve un arco iris.

      Arriba

      Arena

        Arena entre mis dedos
        Bajo mis pies de plomo
        Arena voladora
        Arena buena

        En tu memoria polen
        Quedaron escondidos
        Mis castillos

        Guárdalos hasta el día
        En que un niño
        Otro niño
        Se acerque a rescatarlos
        Con mi salvoconducto

      Arriba

      Asunción de ti

        1

        Quién hubiera creído que se hallaba
        Sola en el aire, oculta,
        Tu mirada.
        Quién hubiera creído esa terrible
        Ocasión de nacer puesta al alcance
        De mi suerte y mis ojos,
        Y que tú y yo iríamos, despojados
        De todo bien, de todo mal, de todo,
        A arrojarnos en el mismo silencio,
        A inclinarnos sobre la misma fuente
        Para vernos y vernos
        Mutuamente espiados en el fondo,
        Temblando desde el agua,
        Descubriendo, pretendiendo alcanzar
        Quién eras tú detrás de esa cortina,
        Quién era yo detrás de mí.
        Y todavía no hemos visto nada.
        Espero que alguien venga, inexorable,
        Siempre temo y espero,
        Y acabe por nombrarnos en un signo,
        Por situarnos en alguna estación
        Por dejarnos allí, como dos gritos
        De asombro.
        Pero nunca será. Tú no eres ésa,
        Yo no soy ése, ésos, los que fuimos
        Antes de ser nosotros.
        Eras sí pero ahora
        Suenas un poco a mí.
        Era sí pero ahora
        Vengo un poco a ti.
        No demasiado, solamente un toque,
        Acaso un leve rasgo familiar,
        Pero que fuerce a todos a abarcarnos
        A ti y a mí cuando nos piensen solos.

        2

        Hemos llegado al crepúsculo neutro
        Donde el día y la noche se funden y se igualan.
        Nadie podrá olvidar este descanso.
        Pasa sobre mis párpados el cielo fácil
        A dejarme los ojos vacíos de ciudad.
        No pienses ahora en el tiempo de agujas,
        En el tiempo de pobres desesperaciones.
        Ahora sólo existe el anhelo desnudo,
        El sol que se desprende de sus nubes de llanto,
        Tu rostro que se interna noche adentro
        Hasta sólo ser voz y rumor de sonrisa.

        3

        Puedes querer el alba
        Cuando ames.
        Puedes
        Venir a reclamarte como eras.
        He conservado intacto tu paisaje.
        Lo dejaré en tus manos
        Cuando éstas lleguen, como siempre,
        Anunciándote.
        Puedes
        Venir a reclamarte como eras.
        Aunque ya no seas tú.
        Aunque mi voz te espere
        Sola en su azar
        Quemando
        Y tu dueño sea eso y mucho más.
        Puedes amar el alba
        Cuando quieras.
        Mi soledad ha aprendido a ostentarte.
        Esta noche, otra noche
        Tú estarás
        Y volverá a gemir el tiempo giratorio
        Y los labios dirán
        Esta paz ahora esta paz ahora.
        Ahora puedes venir a reclamarte,
        Penetrar en tus sábanas de alegre angustia,
        Reconocer tu tibio corazón sin excusas,
        Los cuadros persuadidos,
        Saberte aquí.
        Habrá para vivir cualquier huida
        Y el momento de la espuma y el sol
        Que aquí permanecieron.
        Habrá para aprender otra piedad
        Y el momento del sueño y el amor
        Que aquí permanecieron.
        Esta noche, otra noche
        Tú estarás,
        Tibia estarás al alcance de mis ojos,
        Lejos ya de la ausencia que no nos pertenece.
        He conservado intacto tu paisaje
        Pero no sé hasta dónde está intacto sin ti,
        Sin que tú le prometas horizontes de niebla,
        Sin que tú le reclames su ventana de arena.
        Puedes querer el alba cuando ames.
        Debes venir a reclamarte como eras.
        Aunque ya no seas tú,
        Aunque contigo traigas
        Dolor y otros milagros.
        Aunque seas otro rostro
        De tu cielo hacia mí.

      Arriba

      Ausencia

        El niño que no vino
        Tiene los labios fuertes
        Tiene las manos tiernas
        El alma como nube

        No es nadie
        Es sólo un niño
        Saca viejas monedas
        Del bolsillo de Dios
        Se parece a la madre
        Su misma risa ancha
        Su corazón a saltos

        Juega con los silencios
        Y con ellos hace otros
        Silencios
        Y se aburre

        El niño que no vino
        No viene
        Porque cree
        Que todo el que aquí nace
        No se muere
        Después.

      Arriba

      Ausencia de Dios

        Digamos que te alejas definitivamente
        Hacia el pozo de olvido que prefieres,
        Pero la mejor parte de tu espacio,
        En realidad la única constante de tu espacio,
        Quedará para siempre en mí, doliente,
        Persuadida, frustrada, silenciosa,
        Quedará en mí tu corazón inerte y sustancial,
        Tu corazón de una promesa única
        En mí que estoy enteramente solo
        Sobreviviéndote.

        Después de ese dolor redondo y eficaz,
        Pacientemente agrio, de invencible ternura,
        Ya no importa que use tu insoportable ausencia
        Ni que me atreva a preguntar si cabes
        Como siempre en una palabra.

        Lo cierto es que ahora ya no estás en mi noche
        Desgarradoramente idéntica a las otras
        Que repetí buscándote, rodeándote.
        Hay solamente un eco irremediable
        De mi voz como niño, esa que no sabía.

        Ahora qué miedo inútil, qué vergüenza
        No tener oración para morder,
        No tener fe para clavar las uñas,
        No tener nada más que la noche,
        Saber que Dios se muere, se resbala,
        Que Dios retrocede con los brazos cerrados,
        Con los labios cerrados, con la niebla,
        Como un campanario atrozmente en ruinas
        Que desandará siglos de ceniza.

        Es tarde. Sin embargo yo daría
        Todos los juramentos y las lluvias,
        Las paredes con insultos y mimos,
        Las ventanas de invierno, el mar a veces,
        Por no tener tu corazón en mí,
        Tu corazón inevitable y doloroso
        En mí que estoy enteramente solo
        Sobreviviéndote.

      Arriba

      Bandera en pena

        Están izando mi bandera
        Con ceremonia y sin pudor
        Pobre bandera
        Mi bandera
        Está alegre como una sábana
        Pero triste como un adiós
        Ondea sólo a la derecha
        Y ya no sé si tiene sol
        Está nueva como un trofeo
        Pero vieja como un perdón

        Están arriando mi bandera
        Con ceremonia y sin pasión
        Pobre bandera
        Mi bandera
        Los autobuses se detienen
        Y hay un silencio que es rencor
        Como son pocos los que miran
        Por lo menos la miro yo
        Y hasta el clarín que la saluda
        Se atraganta de compasión

        Están llevando mi bandera
        Con ceremonia y sin honor
        Pobre bandera
        Mi bandera
        La doblarán en ocho pliegues
        La guardarán en un cajón
        La cerrarán con un candado
        Madeinusa de lo mejor

        Pero si miras hacia arriba
        Tendrás acaso otra visión
        Hay un fantasma de bandera
        Lindo trapo de cielo y sol
        Y esa alma en pena
        Esa bandera
        Bandera en pena
        O qué sé yo
        Está en jirones
        Tiene sangre
        Y no se olvida
        No.

      Arriba

      Bébete un tentempié

        Bébete un tentempié pero sentada
        Arrímate a tu sol si eres satélite
        Usa tus esperanzas como un sable
        Desmundízate a ciegas o descálzate
        Desmilágrate ahora / poco a poco
        Quítate la ropita sin testigos
        Arrójale esa cáscara al espejo
        Preocúpate pregúntale prepárate
        Sobremuriente no / sobreviviente
        Desde el carajo al cielo / sin escalas
        Y si no vienen a buscar tu búsqueda
        Y te sientes pueril o mendicante
        Abandonada por tu abandoneón
        Fabulízate de una vez por todas
        Métete en tu ropita nuevamente
        Mundízate milágrate y entonces
        Apróntate a salir y a salpicarte
        Calle abajo / novada y renovada
        Pero antes de asomar la naricita
        Bebe otro tentempié / por si las moscas.

      Arriba

      Bienvenida

        Se me ocurre que vas a llegar distinta
        No exactamente más linda
        Ni más fuerte
        Ni más dócil
        Ni más cauta
        Tan sólo que vas a llegar distinta
        Como si esta temporada de no verme
        Te hubiera sorprendido a vos también
        Quizá porque sabes
        Cómo te pienso y te enumero

        Después de todo la nostalgia existe
        Aunque no lloremos en los andenes fantasmales
        Ni sobre las almohadas de candor
        Ni bajo el cielo opaco

        Yo nostalgio
        Tú nostalgias
        Y como me revienta que él nostalgie

        Tu rostro es la vanguardia
        Tal vez llega primero
        Porque lo pinto en las paredes
        Con trazos invisibles y seguros

        No olvides que tu rostro
        Me mira como pueblo
        Sonríe y rabia y canta
        Como pueblo
        Y eso te da una lumbre
        Inapagable

        Ahora no tengo dudas
        Vas a llegar distinta y con señales
        Con nuevas
        Con hondura
        Con franqueza

        Sé que voy a quererte sin preguntas
        Sé que vas a quererme sin respuestas.

      Arriba

      Bodas de perlas

        Después de todo qué complicado es el amor breve
        Y en cambio qué sencillo el largo amor
        Digamos que éste no precisa barricadas
        Contra el tiempo ni contra el destiempo
        Ni se enreda en fervores a plazo fijo

        El amor breve aún en aquellos tramos
        En que ignora su proverbial urgencia
        Siempre guarda o esconde o disimula
        Semiadioses que anuncian la invasión del olvido
        En cambio el largo amor no tiene cismas
        Ni soluciones de continuidad
        Más bien continuidad de soluciones

        Esto viene ligado a una historia la nuestra
        Quiero decir de mi mujer y mía
        Historia que hizo escala en treinta marzos
        Que a esta altura son como treinta puentes
        Como treinta provincias de la misma memoria
        Porque cada época de un largo amor
        Cada capítulo de una consecuente pareja
        Es una región con sus propios árboles y ecos
        Sus propios descampados sus tibias contraseñas

        He aquí que mi mujer y yo somos lo que se llama
        Una pareja corriente y por tanto despareja
        Treinta años incluidos los ocho bisiestos
        De vida en común y en extraordinario

        Alguien me informa que son bodas de perlas
        Y acaso lo sean ya que perla es secreto
        Y es brillo llanto fiesta hondura
        Y otras alegorías que aquí vienen de perlas

        Cuando la conocí
        Tenía apenas doce años y negras trenzas
        Y un perro atorrante
        Que a todos nos servía de felpudo
        Yo tenía catorce y ni siquiera perro
        Calculé mentalmente futuro y arrecifes
        Y supe que me estaba destinada
        Mejor dicho que yo era el destinado
        Todavía no se cuál es la diferencia

        Así y todo tardé seis años en decírselo
        Y ella un minuto y medio en aceptarlo

        Pasé una temporada en Buenos Aires
        Y le escribía poemas o pancartas de amor
        Que ella ni siquiera comentaba en contra
        Y yo sin advertir la grave situación
        Cada vez escribía más poemas más pancartas
        Realmente fue una época difícil

        Menos mal que decidí regresar
        Como un novio pródigo cualquiera
        El hermano tenía bicicleta
        Claro me la prestó y en rapto de coraje
        Salí en bajada por la calle Almería
        Ah lamentablemente el regreso era en repecho

        Ella me estaba esperando muy atenta
        Cansado como un perro aunque enhiesto y altivo
        Bajé de aquel siniestro rodado y de pronto
        Me desmayé en sus brazos providenciales
        Y aunque no se ha repuesto aún de la sorpresa
        Juro que no lo hice con premeditación

        Por entonces su madre nos vigilaba
        Desde las más increíbles atalayas
        Yo me sentía cancerbado y miserable
        Delincuente casi delicuescente

        Claro eran otros tiempos y Montevideo
        Era una linda ciudad provinciana
        Sin capital a la que referirse
        Y con ese trauma no hay terapia posible
        Eso deja huellas en las plazoletas

        Era tan provinciana que el presidente
        Andaba sin capangas y hasta sin ministros

        Uno podía encontrarlo en un café
        O comprándose corbatas en una tienda
        La prensa extranjera destacaba ese rasgo
        Comparándonos con Suiza y Costa Rica

        Siempre estábamos llenos de exilados
        Así se escribía en tiempos suaves
        Ahora en cambio somos exiliados
        Pero la diferencia no reside en la i

        Eran bolivianos paraguayos cariocas
        Y sobre todo eran porteños
        A nosotros nos daba mucha pena
        Verlos en la calle nostalgiosos y pobres
        Vendiéndonos recuerdos y empanadas ...............

        Es claro son antiguas coyunturas
        Sin embargo señalo a lectores muy jóvenes
        Que Graham Bell ya había inventado el teléfono
        De aquí que yo me instalara puntualmente a las seis
        En la cervecería de la calle Yatay
        Y desde allí hacía mi llamada de novio
        Que me llevaba como media hora

        A tal punto era insólito mi lungo metraje
        Que ciertos parroquianos rompebolas
        Me gritaban cachándome al unísono
        Dale anclao en París

        Como ven el amor era dura faena
        Y en algunas vergüenzas
        Casi industria insalubre

        Para colmo comí abundantísima lechuga
        Que nadie había desinfectado con carrel
        En resumidas cuentas contraje el tifus
        No exactamente el exantemático
        Pero igual de alarmante y podrido
        Me daban agua de apio y jugo de sandía
        Yo por las dudas me dejé la barba
        E impresionaba mucho a las visitas

        Una tarde ella vino hasta mi casa
        Y tuvo un proceder no tradicional
        Casi diría prohibido y antihigiénico
        Que a mí me pareció conmovedor
        Cesó mis labios tíficos y cuarteados
        Conquistándome entonces para siempre
        Ya que hasta ese momento no creía
        Que ella fuese tierna inconsciente y osada

        De modo que no bien logré recuperar
        Los catorce kilos perdidos en la fiebre
        Me afeité la barba que no era de apóstol
        Sino de bichicome o de ciruja
        Me dediqué a ahorrar y junté dos mil mangos
        Cuando el dólar estaba me parece a uno ochenta

        Además decidimos nuestras vocaciones
        Quiero decir vocaciones rentables
        Ella se hizo aduanera y yo taquígrafo

        Íbamos a casarnos por la iglesia
        Y no tanto por Dios padre y mayúsculo
        Como por el minúsculo Jesús entre ladrones
        Con quien siempre me sentí solidario
        Pero el cura además de católico apostólico
        Era también romano y algo tronco
        De ahí que exigiera no sé qué boleta
        De bautismo o tal vez de nacimiento

        Si de algo estoy seguro es que he nacido
        Por lo tanto nos mudamos a otra iglesia
        Donde un simpático pastor luterano
        Que no jodía con los documentos
        Sucintamente nos casó y nosotros
        Dijimos sí como dándonos ánimo
        Y en la foto salimos espantosos

        Nuestra luna y su miel se llevaron a cabo
        Con una praxis semejante a la de hoy
        Ya que la humanidad ha innovado poco
        En este punto realmente cardinal

        Fue allá por marzo del cuarenta y seis
        Meses después que Daddy Truman
        Conmovido generoso sensible expeditivo
        Convirtiera a Hiroshima en ciudad cadáver
        En inmóvil guiñapo en no ciudad

        Muy poco antes o muy poco después
        En Brasil Adolphe Berk embajador de USA
        Apoyaba qué raro el golpe contra Vargas
        En honduras las inversiones yanquis
        Ascendían a trescientos millones de dólares
        Paraguay y Uruguay en intrépido ay
        Declaraban la guerra a Alemania
        Sin provocar por cierto grandes conmociones
        En Chile Allende era elegido senador
        Y en Haití los estudiantes iban a la huelga
        En Martinica Aimé Cesaire el poeta
        Pasaba a ser alcalde en Fort de France
        En Santo Domingo el PCD
        Se transformaba en PSP
        Y en México el PRM
        Se transformaba en PRI
        En Bolivia no hubo cambios de siglas
        Pero faltaban tres meses solamente
        Para que lo colgaran a Villarroel
        Argentina empezaba a generalizar
        Y casi de inmediato a Coronelizar

        Nosotros dos nos fuimos a colonia suiza
        Ajenos al destino que se incubaba
        Ella con un chaleco verde que siempre me gustó
        Y yo con tres camisas blancas

        En fin después hubo que trabajar
        Y trabajamos treinta años
        Al principio éramos jóvenes pero no lo sabíamos
        Cuando nos dimos cuenta ya no éramos jóvenes
        Si ahora todo parece tan remoto será
        Porque allí una familia era algo importante
        Y hoy es de una importancia reventada

        Cuando quisimos acordar el paisito
        Que había vivido una paz no ganada
        Empezó lentamente a trepidar
        Pero antes anduvimos muy campantes
        Por otras paces y trepidaciones
        Combinábamos las idas y las vueltas
        La rutina nacional con la morriña allá lejos
        Viajamos tanto y con tantos rumbos
        Que nos cruzábamos con nosotros mismos
        Unos eran viajes de imaginación qué baratos
        Y otros qué lata con pasaporte y vacuna

        Miro nuestras fotos de Venecia de Innsbruck
        Y también de Malvín
        Del balneario Solís o el Philosophenweg
        Estábamos estamos estaremos juntos
        Pero cómo ha cambiado el alrededor
        No me refiero al fondo con mugrientos canales
        Ni al de dunas limpias y solitarias
        Ni al hotel chajá ni al balcón de Goethe
        Ni al contorno de muros y enredaderas
        Sino a los ojos crueles que nos miran ahora

        Algo ocurrió en nuestra partícula de mundo
        Que hizo de algunos hombres maquinarias de horror
        Estábamos estamos estaremos juntos
        Pero qué rodeados de ausencias y mutaciones
        Qué malheridos de sangre hermana
        Qué enceguecidos por la hoguera maldita

        Ahora nuestro amor tiene como el de todos
        Inevitables zonas de tristeza y presagios
        Paréntesis de miedo incorregibles lejanías
        Culpas que quisiéramos inventar de una vez
        Para liquidarlas definitivamente

        La conocida sombra de nuestros cuerpos
        Ya no acaba en nosotros
        Sigue por cualquier suelo cualquier orilla
        Hasta alcanzar lo real escandaloso
        Y lamer con lealtad los restos de silencio
        Que también integran nuestro largo amor

        Hasta las menudencias cotidianas
        Se vuelven gigantescos promontorios
        La suma de corazón y corazón
        Es una suasoria paz que quema
        Los labios empiezan a moverse
        Detrás del doble cristal sordomudo
        Por eso estoy obligado a imaginar
        Lo que ella imagina y viceversa

        Estábamos estamos estaremos juntos
        A pedazos a ratos a párpados a sueños
        Soledad norte más soledad sur
        Para tomarle una mano nada más
        Ese primario gesto de la pareja
        Debí extender mi brazo por encima
        De un continente intrincado y vastísimo
        Y es difícil no sólo porque mi brazo es corto
        Siempre tienen que ajustarme las mangas
        Sino porque debo pasar estirándome
        Sobre las torres de petróleo en Maracaibo
        Los inocentes cocodrilos del Amazonas
        Los tiras orientales de Livramento

        Es cierto que treinta años de oleaje
        Nos dan un inconfundible aire salitroso
        Y gracias a él nos reconocemos
        Por encima de acechanzas y destrucciones

        La vida íntima de dos
        Esa historia mundial en livre de poche
        Es tal vez un cantar de los cantares
        Más el Eclesiastés y sin Apocalipsis
        Una extraña geografía con torrentes
        Ensenadas praderas y calmas chichas

        No podemos quejarnos
        En treinta años la vida
        Nos ha llevado recio y traído suave
        Nos ha tenido tan pero tan ocupados
        Que siempre nos deja algo para descubrirnos
        A veces nos separa y nos necesitamos
        Cuando uno necesita se siente vivo
        Entonces nos acerca y nos necesitamos

        Es bueno tener a mi mujer aquí
        Aunque estemos silenciosos y sin mirarnos
        Ella leyendo su séptimo círculo
        Y adivinando siempre quién es el asesino
        Yo escuchando noticias de onda corta
        Con el auricular para no molestarla
        Y sabiendo también quién es el asesino

        La vida de pareja en treinta años
        Es una colección inimitable
        De tangos diccionarios angustias mejorías
        Aeropuertos camas recompensas condenas
        Pero siempre hay un llanto finísimo
        Casi un hilo que nos atraviesa
        Y va enhebrando una estación con otra
        Borda aplazamientos y triunfos
        Le cose los botones al desorden
        Y hasta recomienda melancolías

        Siempre hay un finísimo llanto un placer
        Que a veces ni siquiera tiene lágrimas
        Y es la parábola de esta historia mixta
        La vida a cuatro manos el desvelo
        O la alegría en que nos apoyamos
        Cada vez más seguros casi como
        Dos equilibristas sobre su alambre
        De otro modo no habríamos llegado a saber
        Qué significa el brindis que ahora sigue
        Y que lógicamente no vamos a hacer público.

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      Botella al mar

        El mar es un azar
        Qué tentación echar
        Una botella al mar

        Poner en ella por ejemplo un grillo
        Un barco sin velamen y una espiga
        Sobrantes de lujuria algún milagro
        Y un folio rebosante de noticias

        Poner un verde un duelo unos proclamados rezos y una cábala indecisa
        El cable que jamás llegó a destino
        Y la esperanza pródiga y cautiva

        El mar es un azar
        Qué tentación echar
        Una botella al mar

        Poner en ella por ejemplo un tango
        Que enumerara todos los pretextos
        Para apiadarse a solas de uno mismo
        Y quedarse en el borde de otro sueño

        Poner promesas como sobresaltos
        Y el poquito de sol que da el invierno
        Y un olvido flamante y oneroso
        Y el rencor que nos sigue como un perro

        El mar es un azar
        Qué tentación echar
        Una botella al mar

        Poner en ella por ejemplo un naipe
        Un afiche de dios el de costumbre
        El tímpano banal del horizonte
        El reino de los cielos y las nubes

        Poner recortes de un asombro inútil
        Un lindo vaticinio de agua dulce
        Una noche de rayos y centellas
        Y el saldo de veranos y de azules

        El mar es un azar
        Qué tentación echar
        Una botella al mar

        Pero en esta botella navegante
        Sólo pondré mis versos en desorden
        En la espera confiada de que un día
        Llegue a una playa cándida y salobre

        Y un niño la descubra y la destape
        Y en lugar de estos versos halle flores
        Y alertas y corales y baladas
        Y piedritas del mar y caracoles

        El mar es un azar
        Qué tentación echar
        Una botella al mar.

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      Buenos días, Gabriel

        Tres poetas en uno / semillero
        De tantos más / tu ánima insumisa
        Se topó con la muerte y su pesquisa
        Y la puso a cuidar tu invernadero
        Especialista en empezar de cero
        Detonaste la bomba de la risa
        Sin dios sin espejismos y sin prisa
        Perro viejo / filósofo / ingeniero

        Fiel a tu gente / a amparo / ya ti mismo
        A pesar de tus ráfagas de triste
        Te encaraste jovial con el abismo

        Hombre en medio del mundo y hombre a solas
        Junto al mar fuiste humilde y escribiste
        Simplemente / las olas son las olas.

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      Cálculo de probabilidades

        Cada vez que un dueño de la tierra
        Proclama
        Para quitarme este patrimonio
        Tendrán que pasar
        Sobre mi cadáver
        Debería tener en cuenta
        Que a veces
        Pasan.

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      Cava memorias

        La soledad es un oasis
        Está en litigio
        No tiene sombra
        Y es puro hueso

        La soledad es un oasis
        No hace señales
        Pesa en la noche
        Lo ignora todo

        La soledad no olvida nada
        Cava memorias
        Está desnuda
        Se encierra sola.

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      Cero

        Mi saldo disminuye cada día
        Qué digo cada día
        Cada minuto cada
        Bocanada de aire

        Muevo mis dedos como si pudieran
        Atrapar o atraparme
        Pero mi saldo disminuye
        Muevo mis ojos como si pudieran
        Entender o entenderme
        Pero mi saldo disminuye
        Muevo mis pies cual si pudieran
        Acarrear o acarrearme
        Pero mi saldo disminuye

        Mi saldo disminuye cada día
        Qué digo cada día
        Cada minuto cada
        Bocanada de aire

        Y todo porque ese
        Compinche de la muerte
        El cero
        Está esperando.

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      Chau número tres

        Te dejo con tu vida
        Tu trabajo
        Tu gente
        Con tus puestas de sol
        Y tus amaneceres

        Sembrando tu confianza
        Te dejo junto al mundo
        Derrotando imposibles
        Segura sin seguro

        Te dejo frente al mar
        Descifrándote sola
        Sin mi pregunta a ciegas
        Sin mi respuesta rota

        Te dejo sin mis dudas
        Pobres y malheridas
        Sin mis inmadureces
        Sin mi veteranía

        Pero tampoco creas
        A pie juntillas todo
        No creas nunca creas
        Este falso abandono

        Estaré donde menos
        Lo esperes
        Por ejemplo
        En un árbol añoso
        De oscuros cabeceos

        Estaré en un lejano
        Horizonte sin horas
        En la huella del tacto
        En tu sombra y mi sombra

        Estaré repartido
        En cuatro o cinco pibes
        De esos que vos mirás
        Y enseguida te siguen

        Y ojalá pueda estar
        De tu sueño en la red
        Esperando tus ojos
        Y mirándote.

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      Como si fuéramos inmortales

        Todos sabemos que nada ni nadie habrá de ahorrarnos el final
        Sin embargo hay que vivir como si fuéramos inmortales
        Sabemos que los caballos y los perros tienen las patas sobre la tierra
        Pero no es descartable que en una nochebuena se lancen a volar

        Sabemos que en una esquina no rosada aguarda el ultimátum de la envidia
        Pero en definitiva será el tiempo el que diga dónde es dónde y quién es quién

        Sabemos que tras cada victoria el enemigo regresa buscando más triunfos
        Y que volveremos a ser inexorablemente derrotados vale decir que venceremos

        Sabemos que el odio viene lleno de imposturas
        Pero que las va a perder antes del diluvio o después del carnaval
        Sabemos que el hambre está desnuda desde hace siglos
        Pero también que los saciados responderán por los hambrientos

        Sabemos que la melancolía es un resplandor y sólo eso
        Pero a los melancólicos nadie les quita lo bailado
        Sabemos que los bondadosos instalan cerrojos de seguridad
        Pero la bondad suele escaparse por los tejados
        Sabemos que los decididores deciden como locos o miserables
        Y que mañana o pasado alguien decidirá que no decidan

        Sintetizando / todos sabemos que nada ni nadie habrá de ahorrarnos el final
        Pero así y todo hay que vivir como si fuéramos inmortales.

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      Como si nada

        Si esta pobre existencia es como un puente
        Colgante entre dos áridos mutismos
        Vale decir entre dos muertes
        A todas luces (o
        Mejor a todas sombras)
        Lo inapelable lo definitivo
        Lo importante vendría a ser la muerte

        ¿O no?
        Somos cardúmenes de vivos
        Que navegamos ciegos / consolables
        De muerte a muerte y sin escalas

        De esta tregua brevísima querría
        Llevarme algunas cosas
        Verbigracia el latido del amor
        El libro que releo en los insomnios
        La mirada sin niebla de los justos
        Y otra vez el latido del amor

        Esto de no ser más / de terminarse
        Tiene algo de aventura o de presidio
        Del ocaso al acaso media un palmo
        De la nada a la nada va una vida

        Allá lejos / la simple ceremonia
        De esa boca de niño junto a un pecho
        De madre manantial
        Es un envite inútil a la nada
        Un simulacro espléndido / un adiós

        Pero la nada espera / no se olvida
        De todas sus promesas serviciales
        Sus lágrimas de paz y protocolo
        Sus grietas en la tierra y en el cielo

        ¿Cómo no ser curioso?
        ¿Cómo no hacer apuestas a favor
        O en contra hasta que alguien
        Pronuncie el no va más?

        Estoy henchido de curiosidad
        Callado como un pino en el crepúsculo
        Cuando el sol / ese impar / muere de a poco
        Y también él esconde sus vergüenzas

        Curioso y en silencio / yo me espío
        A ver si la esperanza cicatriza
        O si las servidumbres se desmandan
        O si el secreto a voces me concierne

        Estoy flotante de curiosidad
        Ávido de saber o de sufrirme
        Flotante entre mis miedos
        Esclavo de mis auras
        Señor de mis cenizas

        Alguna vez la nada será mía
        Y yo / curioso
        La venderé al mejor postor
        Y si él / a su vez / desencantado
        La subasta en la plaza /
        Podré esfumarme al fin
        Como si nada.

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      Como un milagro

        La linda parejita que transcurre
        Por el viejo teclado de baldosas
        Sabe y no sabe de su amor a término
        O de las marcas que impondrán los días

        La linda parejita en su burbuja
        No quiere saber nada de cenizas
        Ni de cuevas ajenas ni de fobias
        Sólo pide quererse a encontronazos

        Asume su pasión como una ergástula
        Nada de libertad condicionada
        Con sus dos soledades basta y sobra
        Con sus dos cuerpos y sus cuatro manos

        Tiene razón la linda parejita
        No es fácil instalarse en la excepción
        El plazo del amor es un instante
        Y hay que hacerlo durar como un milagro.

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      Compañero de olvido

        Compañero remoto en tu fe de madera
        Alerta en la querella que no se desvanece
        Transcurres por los sueños y el incierto futuro
        Sin parpadear ni vernos /custodio de la noche.

        Hacedores de inviernos y socorros mendigos
        Legatarios de brumas y expiaciones
        Se borran y te borran del próximo presagio
        Dictándote el olvido y olvidándote.

        De poco y nada sirven los residuos
        De las dulzuras o de las borrascas
        Pero aún así proteges tu dolor bajo llave
        Igual han de llegarte mi alarma y mi consuelo.

        Compañero de olvido / en el olvido
        Estamos recordándonos / sabiéndonos
        Solidarios sin nombre / solitarios
        De uno a uno o en montón pero insepultos.

        Compañero de olvido / no te olvido
        Tus tormentos asoman en mis sienes blancuzcas
        El mundo cambia pero no en mi mano
        Ni aunque Dios nos olvide / olvidaremos.

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      Confortación

        España, si algún cronista
        Te acusa de maniquea
        Torpe inculta pobre y fea
        Y al término de esa lista
        Te llama tercermundista
        No digas un no rotundo
        El riesgo no es tan profundo
        Y estás en buena compaña
        Seas bienvenida España
        Al ardiente tercer mundo.

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      Contra los puentes levadizos

        1

        Nos han contado a todos
        Cómo eran los crepúsculos
        De hace noventa o novecientos años

        Cómo al primer disparo los arrepentimientos
        Echaban a volar como palomas
        Cómo hubo siempre trenzas que colgaban
        Un poco sucias pero siempre hermosas
        Cómo los odios eran antiguos y elegantes
        Y en su barbaridad venturosa latían
        Cómo nadie moría de cáncer o de asco
        Sino de tisis breves o de espinas de rosa

        Otro tiempo otra vida otra muerte otra tierra
        Donde los pobres héroes iban siempre a caballo
        Y no se apeaban ni en la estatua propia

        Otro ocaso otro nunca otro siempre otro modo
        De quitarle a la hembra su alcachofa de ropas

        Otro fuego otro asombro otro esclavo otro dueño
        Que tenía el derecho y además del derecho
        La propensión a usar sus látigos sagrados

        Abajo estaba el mundo
        Abajo los de abajo
        Los borrachos de hambre
        Los locos de miseria
        Los ciegos de rencores
        Los lisiados de espanto

        Comprenderán ustedes que en esas condiciones
        Eran imprescindibles los puentes movedizos.

        2

        No sé si es el momento
        De decirlo
        En este punto muerto
        En este año desgracia

        Por ejemplo
        Decírselo a esos mansos
        Que no pueden
        Resignarse a la muerte
        Y se inscriben a ciegas
        Caracoles de miedo
        En la resurrección
        Qué garantía

        Por ejemplo
        A esos ásperos
        No exactamente ebrios
        Que alguna vez gritaron
        Y ahora no aceptan
        La otra
        La imprevista
        Reconvención del eco

        O a los espectadores
        Casi profesionales
        Esos viciosos
        De la lucidez
        Esos inconmovibles
        Que se instalan
        En la primera fila
        Así no pierden
        Ni un solo efecto
        Ni el menor indicio
        Ni un solo espasmo
        Ni el menor cadáver

        O a los sonrientes lúgubres
        Los exiliados de lo real
        Los duros
        Metidos para siempre en su campana
        De pura sílice
        Egoísmo insecto
        Ésos los sin hermanos
        Sin latido
        Los con mirada acero de desprecio
        Los con fulgor y labios de cuchillo

        En este punto muerto
        En este año desgracia
        No sé si es el momento
        De decirlo
        Con los puentes a medio descender
        O a medio levantar
        Que no es lo mismo.

        3

        Puedo permanecer en mi baluarte
        En ésta o en aquella soledad sin derecho
        Disfrutando mis últimos
        Racimos de silencio
        Puedo asomarme al tiempo
        A las nubes al río
        Perderme en el follaje que está lejos

        Pero me consta y sé
        Nunca lo olvido
        Que mi destino fértil voluntario
        Es convertirme en ojos boca manos
        Para otras manos bocas y miradas

        Que baje el puente y que se quede bajo

        Que entren amor y odio y voz y gritos
        Que venga la tristeza con sus brazos abiertos
        Y la ilusión con sus zapatos nuevos
        Que venga el frío germinal y honesto
        Y el verano de angustias calcinadas
        Que vengan los rencores con su niebla
        Y los adioses con su pan de lágrimas
        Que venga el muerto y sobre todo el vivo
        Y el viejo olor de la melancolía

        Que baje el puente y que se quede bajo

        Que entren la rabia y su ademán oscuro
        Que entren el mal y el bien
        Y lo que media
        Entre uno y otro
        O sea
        La verdad ese péndulo
        Que entre el incendio con o sin la lluvia
        Y las mujeres con o sin historia
        Que entre el trabajo y sobre todo el ocio
        Ese derecho al sueño
        Ese arco iris

        Que baje el puente y que se quede bajo

        Que entren los perros
        Los hijos de perra
        Las comadronas los sepultureros
        Los ángeles si hubiera
        Y si no hay
        Que entre la luna con su niño frío

        Que baje el puente y que se quede bajo

        Que entre el que sabe lo que no sabemos
        Y amasa pan
        O hace revoluciones
        Y el que no puede hacerlas
        Y el que cierra los ojos

        En fin
        Para que nadie se llame a confusiones
        Que entre mi prójimo ese insoportable
        Tan fuerte y frágil
        Ese necesario
        Ése con dudas sombra rostro sangre
        Y vida a término
        Ese bienvenido

        Que sólo quede afuera
        El encargado
        De levantar el puente

        A esta altura
        No ha de ser un secreto
        Para nadie

        Yo estoy contra los puentes levadizos.

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      Contraofensiva

        Si a uno
        Le dan
        Palos de ciego
        La única
        Respuesta eficaz
        Es dar
        Palos
        De vidente.

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      Corazón coraza

        Porque te tengo y no
        Porque te pienso
        Porque la noche está de ojos abiertos
        Porque la noche pasa y digo amor
        Porque has venido a recoger tu imagen
        Y eres mejor que todas tus imágenes
        Porque eres linda desde el pie hasta el alma
        Porque eres buena desde el alma a mí
        Porque te escondes dulce en el orgullo
        Pequeña y dulce
        Corazón coraza

        Porque eres mía
        Porque no eres mía
        Porque te miro y muero
        Y peor que muero
        Si no te miro amor
        Si no te miro

        Porque tú siempre existes dondequiera
        Pero existes mejor donde te quiero
        Porque tu boca es sangre
        Y tienes frío
        Tengo que amarte amor
        Tengo que amarte
        Aunque esta herida duela como dos
        Aunque te busque y no te encuentre
        Y aunque
        La noche pase y yo te tenga
        Y no.

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      Cotidiana I

        La vida cotidiana es un instante
        De otro instante que es la vida total del hombre
        Pero a su vez cuántos instantes no ha de tener
        Ese instante del instante mayor.

        Cada hoja verde se mueve en el sol
        Como si perdurar fuera su inefable destino
        Cada gorrión avanza a saltos no previstos
        Como burlándose del tiempo y del espacio
        Cada hombre se abraza a alguna mujer
        Como si así aferrara la eternidad.

        En realidad todas estas pertinacias
        Son modestos exorcismos contra la muerte
        Batallas perdidas con ritmo de victoria
        Reos obstinados que se niegan
        A notificarse de su injusta condena
        Vivientes que se hacen los distraídos.

        La vida cotidiana es también una suma de instantes
        Algo así como partículas de polvo
        Que seguirán cayendo en un abismo
        Y sin embargo cada instante
        O sea cada partícula de polvo
        Es también un copioso universo.

        Con crepúsculos y catedrales y campos de cultivo
        Y multitudes y cópulas y desembarcos
        Y borrachos y mártires y colinas
        Y vale la pena cualquier sacrificio
        Para que ese abrir y cerrar de ojos
        Abarque por fin el instante universo
        Con una mirada que no se avergüence
        De su reveladora
        Efímera
        Insustituible
        Luz.

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      Cotidiana II

        Cuando a uno lo expulsan
        A patadas del sueño
        El amanecer es siempre una modorra
        Se emerge de ese ensayo de muerte
        Todavía sellado por la víspera
        Si fue de odios con rezagos de odio
        Si fue de amor con primicias de amor

        Pero el día empieza a convocarnos
        Y es distinto de todos los demás
        Tiene otra lluvia otro sol otra brisa
        También otras terribles confidencias

        Así empieza el diálogo con la jornada
        La discusión el trueque de rencores
        Y de pronto el abrazo
        Porque hay días repletos de soberbia
        Días que traen mortales enemigos
        Y otros que son los compinches de siempre
        Días hermanos que nos marcan la vida

        Así ocurren sabores
        Sinsabores
        Manos que son cadenas
        Mujeres que son labios
        Ojos que son paisaje

        Y cuando al fin lo expulsan
        A uno de la vigilia
        Se emerge de ese ensayo de la vida
        Con los ojos cerrados
        Y despacito
        Como buscando el sueño o la cruz del sur
        Ee entra a tientas en la noche anónima.

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      Cotidiana III

        Nuestras vidas son los ríos
        Que van a dar a la vida.
        Ernesto Cardenal

        Esta cotidiana no se apoya en ninguna mutación trascendente
        Hoy es tan sólo un viernes de poca monta
        Sin noticias o trazos demasiado malos
        Ni tampoco demasiado buenos funcionan normalmente
        Las endocrinas y los semáforos
        Las pompas fúnebres y las de jabón
        Unos llegan berreando otros parten silentes
        Otros más se aprontan a llegar o a partir
        En líneas generales el pronóstico del tiempo
        Acierta por fin con las turbonadas
        Y es justo subrayar que hoy ha logrado
        Truenos corroborantes
        Esta cotidiana es tan sólo costumbre
        Apenas un viernes de pobre vestimenta
        Pero aquí se levantan las casas del hombre
        A veces existen con un ruido infernal
        Y otras veces duermen en silencio amoroso
        Sólo interrumpido por crujiditos
        Que pueden ser jadeos conyugales
        O también calambres de la madera
        Sin embargo allí crecen el trabajo y la muerte
        El vientre rebosante de futuro
        Y el viejo que no puede con sus huesos
        Entran por las persianas tataguas y mosquitos
        Y hay un latido general que es la vida
        Sólo rutina y sin embargo
        Las manos besan
        Los ojos palpan
        Los labios ven
        Nosotros
        Es decir nuestros otros
        Venimos
        Vienen
        A explorar la memoria milagrosa y austera
        No hay tiempo que perder
        Más bien hay mucho tiempo que ganar
        Mientras atisbo con audacia y cautela
        Por entre mis dedos más o menos fogueados
        Y veo que entre vestigios tristes y rutinarios
        Nacen flores de rutinario regocijo
        Tan sólo hábito y querencia
        El enjambre adolescente se encamina a sus clásicos manantiales
        Pero antes de llegar se cruza con los veteranos que regresan
        Y los árboles ya no saben qué hacer con las preguntas
        Tan sólo práctica y costumbre
        Y de vez en cuando un salto de prodigio
        En el que algunos se desnucan y otros cambian el mundo
        Y con las nucas rotas y las glorias que alumbran
        Con mártires de un día y visionarios de medio siglo
        Se va armando la historia como un sueño portátil
        La rutina es después de todo una crisálida
        Una comarca de posibilidades e imposibles
        De la costumbre puede estallar lo insólito
        Del hábito el deshábito
        Por eso este viernes de opaca textura
        Es casi un campamento de recuerdos
        Un filtro de presagios
        Uno de los confines del futuro
        Tallo ritual de lo ordinario
        Y también bulbo de lo extraordinario
        Sabemos algo de lo que está muriendo
        Pero muy poco de lo que empieza a ser
        Este viernes turbio durante el cual se gestan
        Sórdidas guerras frías y escaramuzas ígneas
        Mientras el consumismo se dedica a llenar
        Nuestras necesidades más innecesarias
        El lujo escupe dádivas sobre la miseria
        Y a veces la miseria escupe metralla
        Esta jornada sin toque de campanas
        Sin titulares a ocho columnas
        Ni aguaceros radioactivos
        Sin naufragios ideológicos
        Ni exorcismos generacionales
        Lleva en sí misma el triunfo y el desastre
        Y la infinitesimal responsabilidad que nos toca
        De una disyuntiva a nivel de universo
        Resulta sin embargo abrumadora
        Así de esta rutina vulnerable
        De esta costumbre de inclemencia y cielo
        De este hábito propenso a la aventura
        De esta querencia con señales de humo
        Debemos elegir o tan sólo inventar
        Un largo paso desacostumbrado
        Una limpia e intrépida zancada
        Una rampa que no lleve al abismo
        Un envión que tumbe las derrotas
        Un trampolín que nos lance a mañana
        Aunque allí nos espere otra ruina
        Otra vida común
        Otra crisálida.

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      Credo (De otros diluvios)

        De pronto uno se aleja
        De las imágenes queridas
        Amiga
        Quedás frágil en el horizonte
        Te he dejado pensando en muchas cosas
        Pero ojalá pienses un poco en mí

        Vos sabés
        En esta excursión a la muerte
        Que es la vida
        Me siento bien acompañado
        Me siento casi con respuestas
        Cuando puedo imaginar que allá lejos
        Quizá creas en mi credo antes de dormirte
        O te cruces conmigo en los pasillos del sueño

        Está de más decirte que a esta altura
        No creo en predicadores ni en generales
        Ni en las nalgas de Miss Universo
        Ni en el arrepentimiento de los verdugos
        Ni en el catecismo del confort
        Ni en el flaco perdón de Dios

        A esta altura del partido
        Creo en los ojos y las manos del pueblo
        En general
        Y en tus ojos y tus manos
        En particular.

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      Cronoterapia bilingüe

        Si un muchacho lee mis poemas
        Me siento joven por un rato

        En cambio cuando es
        Una muchacha quien los lee
        Quisiera que el tictac
        Se convirtiera en una tactic
        O mejor dicho en une tactique.

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      Cuestionario no tradicional

        Esto se llama cuestionario no tradicional.

        En mi larga vida de literario, de escritor y de periodista muchas veces he hecho entrevistas y me han hecho y a veces se usa un cuestionario muy tradicional con las preguntas de siempre, por ejemplo: qué opina de Borges, qué opina del compromiso literatura, cosas así; pero otras veces los periodistas hacen, hacen preguntas para dejarlo tartamudeando a uno no, entonces esto es mi contribución a esos cuestionarios no tradicionales, a un escritor, claro:
        ¿Qué piensa del frío?
        ¿Qué ha influido más en su obra literaria la lucha de clases, García Márquez, el colesterol, el grupo de Chicago, lo real maravilloso, los pezones morenos, el estructuralismo, el churrasco, Dios o el Kh3?
        ¿Cuál es su odio más amado?
        ¿Padece de insomnio en la siesta?
        ¿Qué opina del páncreas?
        ¿Es usted soltero, casado, divorciado, viudo, homosexual, impotente? (Favor de subrayar la o las palabras que correspondan a su estado actual)
        ¿Cuál es su dolor preferido?
        ¿De cuál de las galaxias se siente más distante?
        ¿Por qué razón o razones no se ha suicidado?
        ¿Qué opina del diptongo en general o de algún diptongo en particular?
        ¿Podría nombrar dentro de su última obra algún caso de analexis interna etéreo-diegética? ¿Curable o incurable?
        ¿Considera que la demencia puede ser un factor de alineación?
        Y, ¿partidario o enemigo de la diéresis?
        ¿Ha codiciado alguna vez a la mujer de su prójimo? ¿Y qué tal?
        Y por último…
        ¿Quién cree que no es, de dónde no viene, a dónde no va?

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      Cumpleaños en Manhattan

        Todos caminan
        Yo también camino

        Es lunes y venimos con la saliva amarga
        Mejor dicho
        Son ellos los que vienen

        A la sombra de no sé cuántos pisos
        Millones de mandíbulas
        Que mastican su goma
        Sin embargo son gente de este mundo
        Con todo un corazón bajo el chaleco

        Hace treinta y nueve años
        Yo no estaba
        Tan solo y tan rodeado
        Ni podía mirar a las queridas
        De los innumerables ex-sargentos
        Del ex-sargentísimo Batista
        Que hoy sacan a mear
        Sus perros de abolengo
        En las esquinas de la democracia
        Hace treinta y nueve años
        Allá abajo
        Más debajo de lo que hoy se conoce
        Como Fidel Castro o como Brasilia
        Abrí los ojos y cantaba un gallo
        Tiene que haber cantado
        Necesito
        Un gallo que le cante al Empire State Building
        Con toda su pasión
        Y la esperanza
        De parecer iguales
        O de serlo

        Todos caminan
        Yo también camino
        A veces me detengo
        Ellos no
        No podrían

        Respiro y me siento
        Respirar
        Eso es bueno
        Tengo sed y me cuesta
        Diez centavos de dólar
        Otro jugo de fruta
        Con gusto a Guatemala

        Este cumpleaños
        No es
        Mi verdadero
        Porque este alrededor
        No es
        Mi verdadero
        Los cumpliré más tarde
        En febrero o en marzo
        Con los ojos que siempre me miraron
        Las palabras que siempre me dijeron
        Con un cielo de ayer sobre mis hombros
        Y el corazón deshilachado y terco
        Los cumpliré más tarde
        O no los cumplo
        Pero éste no es mi verdadero

        Todos caminan
        Yo también camino
        Y cada dos zancadas poderosas
        Doy un modesto paso melancólico

        Entonces los becarios colombianos
        Y los taximetristas andaluces
        Y los napolitanos que venden pizza y cantan
        Y el mexicano que aprendió a mascar chicles
        Y el brasileño de insolente fotómetro
        Y la chilena con su amante gringo
        Y los puertorriqueños que pasean
        Su belicoso miedo colectivo
        Miran y reconocen mi renguera
        Y ellos también se aflojan un momento
        Y dan un solo paso melancólico
        Como los autos de la misma marca
        Que se hacen una seña con las luces

        Nunca estuvo tan lejos
        Ese cielo
        Nunca estuvo tan lejos
        Y tan chico
        Un triángulo isósceles nublado
        Que ni siquiera es una nube entera

        Tengo unas ganas cursis
        Dolorosas
        De ver algo de mar
        De sentir cómo llueve en Andes y Colonia
        De oír a mi mujer diciendo cualquier cosa
        De escuchar las bocinas
        Y de putear con eco
        De conseguir un tango
        Un pedazo de tango
        Tocado por cualquiera
        Que no sea Kostelanetz

        Pero también es bueno
        Sentir alguna vez un poco de ternura
        Hacia este chorro enorme
        Poderoso
        Indefenso
        De humanidad dócilmente apurada
        Con la cruz del confort sobre su frente
        Un poco de imprevista ternura sin raíces
        Digamos por ejemplo hacia una madre equis
        Que ayer en el zoológico de Central Park
        Le decía a su niño con preciosa nostalgia
        Look Johnny this is a cow
        Porque claro
        No hay vacas entre los rascacielos

        Y otro poco de fe
        Que es mi único folklore
        Para agitar como un pañuelo blanco
        Cuando pasen o simplemente canten
        Las tres clases de seres más vivos de este norte
        Quiero decir los negros
        Las negras
        Los negritos

        Todos caminan
        Pero yo
        Me he sentado
        Un yanqui de doce años me lustra los zapatos
        Él no sabe que hoy es mi cumpleaños
        Ni siquiera que no es mi verdadero
        Por mi costado pasan todos ellos
        Acaso yo podría ser un dios provisorio
        Que contemplara inerme su rebaño
        O podría ser un héroe más provisorio aún
        Y disfrutar mis trece minutos estatuarios

        Pero todo está claro
        Y es más dulce
        Más útil
        Sobre todo más dulce
        Reconocer que el tiempo está pasando
        Que está pasando el tiempo y hace ruido
        Y sentirse de una vez para siempre
        Olvidado y tranquilo
        Como un cero a la izquierda.

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      Currículum

        El cuento es muy sencillo
        Usted nace en su tiempo
        Contempla atribulado
        El rojo azul del cielo
        El pájaro que emigra
        Y el temerario insecto
        Que será pisoteado
        Por su zapato nuevo

        Usted sufre de veras
        Reclama por comida
        Y por deber ajeno
        O acaso por rutina
        Llora limpio de culpas
        Benditas o malditas
        Hasta que llega el sueño
        Y lo descalifica

        Usted se transfigura
        Ama casi hasta el colmo
        Logra sentirse eterno
        De tanto y tanto asombro
        Pero las esperanzas
        No llegan al otoño
        Y el corazón profeta
        Se convierte en escombros

        Usted por fin aprende
        Y usa lo aprendido
        Para saber que el mundo
        Es como un laberinto
        En sus momentos claves
        Infierno o paraíso
        Amor o desamparo
        Y siempre siempre un lío

        Usted madura y busca
        Las señas del presente
        Los ritos del pasado
        Y hasta el futuro en cierne
        Quizá se ha vuelto sabio
        Irremediablemente
        Y cuando nada falta
        Entonces usted muere.

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      Dactilógrafo

        Montevideo quince de noviembre
        De mil novecientos cincuenta y cinco
        Montevideo era verde en mi infancia
        Absolutamente verde y con tranvías
        Muy señor nuestro por la presente
        Yo tuve un libro del que podía leer
        Veinticinco centímetros por noche
        Y después del libro del que podía leer
        Y yo quería pensar en cómo sería eso
        De no ser de caer como piedra en un pozo
        Comunicamos a usted que en esta fecha
        Hemos efectuado por su cuenta
        Quién era ah sí mi madre se acercaba
        Y prendía la luz y no te asustes
        Y después la apagaba antes que no durmiera
        El pago de trescientos doce pesos
        A la firma Menéndez & Solari
        Y sólo veía sombras como caballos
        Y elefantes y monstruos casi hombres
        Y sin embargo aquello era mejor
        Que pensarme sin la savia del miedo
        Desaparecido como se acostumbra
        En un todo de acuerdo con sus órdenes
        De fecha siete del corriente
        Era tan diferente era verde
        Absolutamente verde y con tranvía
        Y qué optimismo tener la ventanilla
        Sentirse dueño de la calle que baja
        Lugar con los números de las puertas cerradas
        Y apostar consigo mismo en términos severos
        Rogámosle acusar recibo lo ante posible
        Si terminaba en cuatro o trece o diecisiete
        Era que iba a reír o a perder o a morirme
        De esta comunicación a fin de que podamos
        Y hacerme tan sólo una trampa por cuadra
        Registrarlo en su cuenta corriente
        Absolutamente verde y con tranvías
        Y el Prado con caminos de hojas secas
        Y el olor a eucaliptus y a temprano
        Saludamos a usted atentamente
        Y desde allí los años y quién sabe.

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      De árbol a árbol

        Seguro que los diarios
        No lo preguntarán
        Los árboles, ¿serán
        Acaso solidarios?

        ¿Digamos el olivo de Jaén
        Con el terco quebracho de entre ríos?
        ¿O el triste sauce de Tacuarembó
        Con el castaño de Campos Elíseos?

        ¿Qué se revelarán de árbol a árbol?
        ¿Desde Westfalia avisará la encina
        Al demacrado alerce del Tirol
        Que administre mejor su trementina?

        Seguro que los diarios
        No lo preguntarán
        Los árboles, ¿serán
        Acaso solidarios?

        ¿Se sentirá el ombú en su Pampa húmeda
        Un hermano de la Ceiba antillana?
        ¿Los de ese bosque y los de aquel jardín
        Permutarán insectos y hojarasca?

        ¿Se dirán copa a copa que aquel muérdago
        Otrora tan sagrado entre los galos
        Usaba chupadores de corteza
        Como el menos cordial de los parásitos?

        Seguro que los diarios
        No lo preguntarán
        Los árboles, ¿serán
        Acaso solidarios?

        ¿Sabrán por fin los cedros libaneses
        Que su voraz y sádico enemigo
        No es el ébano gris de Camerún
        Ni el arrayán bastardo ni el morisco

        Ni la palma lineal de Camagüey
        Sino las hachas de los leñadores
        La sierra de las grandes madereras
        El rayo como látigo en la noche?

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      De lo prohibido (Soy un caso perdido)

        Prohibidos los silencios y los gritos unánimes
        Las minifaldas y los sindicatos
        Artigas y Gardel
        La oreja en Radio Habana
        El pelo largo la condena corta
        José Pedro Varela y la Vía Láctea
        La corrupción venial el pantalón vaquero
        Los perros vagos y los vagabundos
        También los abogados defensores
        Que sobrevivan a sus defendidos
        Y los pocos fiscales con principio de angustia
        Prohibida sin perdón la ineficacia
        Todo ha de ser eficaz como un cepo
        Prohibida la lealtad y sobretodo la tristeza
        Esa que va de sol a sol
        Y claro la inquietante primavera
        Prohibidas las reuniones
        De más de una persona
        Excepto las del lecho conyugal
        Siempre y cuando hayan sido
        Previa y debidamente autorizadas
        Prohibidos el murmullo de las tripas
        El Padrenuestro y la internacional
        El bajo costo de la vida y la muerte
        Las palabritas y las palabrotas
        Los estruendos molestos el jilguero los zurdos
        Los anticonceptivos pero quién va a nacer.

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      Defensa de la alegría

        Defender la alegría como una trinchera
        Defenderla del escándalo y la rutina
        De la miseria y los miserables
        De las ausencias transitorias
        Y las definitivas
        Defender la alegría como un principio
        Defenderla del pasmo y las pesadillas
        De los neutrales y de los neutrones
        De las dulces infamias
        Y los graves diagnósticos
        Defender la alegría como una bandera
        Defenderla del rayo y la melancolía
        De los ingenuos y de los canallas
        De la retórica y los paros cardíacos
        De las endemias y las academias
        Defender la alegría como un destino
        Defenderla del fuego y de los bomberos
        De los suicidas y los homicidas
        De las vacaciones y del agobio
        De la obligación de estar alegres
        Defender la alegría como una certeza
        Defenderla del óxido y de la roña
        De la famosa pátina del tiempo
        Del relente y del oportunismo
        De los proxenetas de la risa
        Defender la alegría como un derecho
        Defenderla de Dios y del invierno
        De las mayúsculas y de la muerte
        De los apellidos y las lástimas
        Del azar
        Y también de la alegría.

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      Desde arriba

        La inagotable sangre que se vierte en los mitos
        Los crímenes que amueblan las mejores sagas
        Los parricidios los incestos los tormentos
        Las erinneas las moiras
        Ilustran las rabietas celestiales

        ¿Qué se podía esperar de los humanos
        Con ese mal ejemplo de los dioses?

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      Después

        El cielo de veras que no es éste de ahora
        El cielo de cuando me jubile
        Durará todo el día
        Todo el día caerá
        Como lluvia de sol sobre mi calva.

        Yo estaré un poco sordo para escuchar los árboles
        Pero de todos modos recordaré que existen
        Tal vez un poco viejo para andar en la arena
        Ppero el mar todavía me pondrá melancólico
        Estaré sin memoria y sin dinero
        Con el tiempo en mis brazos como un recién nacido
        Y llorará conmigo y lloraré con él
        Estaré solitario como una ostra
        Pero podré hablar de mis fieles amigos
        Que como siempre contarán desde Europa
        Sus cada vez más tímidos contrabandos y becas.

        Claro estaré en la orilla del mundo contemplando
        Desfiles para niños y pensionistas
        Aviones
        Eclipses
        Y regatas
        Y me pondré sombrero para mirar la luna
        Nadie pedirá informes ni balances ni cifras
        Y sólo tendré horario para morirme
        Pero el cielo de veras que no es éste de ahora
        Ese cielo de cuando me jubile
        Habrá llegado demasiado tarde.

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      Digamos

        1

        Ayer fue yesterday
        Para buenos colonos
        Mas por fortuna nuestro
        Mañana no es tomorrow

        2

        Tengo un mañana que es mío
        Y un mañana que es de todos
        El mío acaba mañana
        Pero sobrevive el otro.

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      El aguafiestas falta sin aviso

        Tal vez se le olvidó tu santo y seña
        Después de todo no es tan importante
        No va a flamear el cielo por su ausencia
        Ayúdate secúndate solázate
        Búscate en la quimera de los otros
        Inventa tus estrellas y repártelas
        Besa los nombres en sus dos mejillas
        Deja que el corazón te elija el mundo
        Abrázate del miedo y no lo sueltes
        Vuélvete sombra pero no te envicies
        Sálvate de turbiones y de nieblas
        Ponte el otoño con su sol de gala
        Libérate en las manos que te avisan
        Descúbrete en los ojos que te nombran
        Ya no vendrá deslígate distánciate
        De su resuello de sus sortilegios
        De sus malas noticias de su rabia
        No dejes que te ensalme de amargura
        Defiende como loba tu alegría
        El tiempo no diseña el pasatiempo
        El canto no reclama el desencanto
        El viento no vindica el aspaviento
        La fiesta no perdona al aguafiestas.

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      El alma no es el cuerpo

        Nos enseñaron desde niños
        Cómo se forma un cuerpo
        Sus órganos sus huesos
        Sus funciones sus sitios
        Pero nunca supimos
        De qué estaba hecha el alma

        ¿Será de sentimientos /
        De ensueños / de esperanzas?
        ¿De emociones / de tirrias /
        De estupores?

        Lo cierto es que / ignorada /
        El alma arde en su fuego
        Tiene espasmos oscuros
        Punzadas de ternura
        Suburbios de delirio

        ¿Será tal vez una inquilina
        Del corazón?, ¿o viceversa?
        Entre ellos no hay frontera

        ¿O será la asesora
        Principal de la mente?
        ¿O viceversa?
        Entre ellas no hay disputa

        ¿O será capataza
        De la pobre conciencia?
        ¿O viceversa?
        Entre ellas no hay acuerdo

        El alma tiene hambres
        Y cuando está famélica
        Puede herir
        Puede armarse
        De enconos o de furias

        No hay que pensar que el alma
        Es un tul de inocencia
        Ajeno a los agravios
        Que sufren cuerpo y alma

        En el alma se forman
        Abscesos de rencores
        Tumores de impaciencia
        Hernias de desamparo

        El problema es que no hay
        Cirujanos de alma
        Ni siquiera herbolarios

        El alma es un secreto / una noción
        Una nube que suele anunciar llanto
        Pero después de tantas búsquedas
        De pesquisas inútiles
        Y de adivinaciones
        Nos queda apenas una certidumbre /
        Que el alma no es el cuerpo
        Pero muere con él.

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      El barrio

        Volver al barrio siempre es una huida
        Casi como enfrentarse a dos espejos
        Uno que ve de cerca / otro de lejos
        En la torpe memoria repetida

        La infancia / la que fue / sigue perdida
        No eran así los patios / son reflejos /
        Esos niños que juegan ya son viejos
        Y van con más cautela por la vida

        El barrio tiene encanto y lluvia mansa
        Rieles para un tranvía que descansa
        Y no irrumpe en la noche ni madruga

        Si uno busca trocitos de pasado
        Tal vez se halle a sí mismo ensimismado /
        Volver al barrio siempre es una fuga.

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      El hijo

        De haber tenido un hijo
        No lo habría llamado
        Ni Mario ni Orlando ni Hamlet
        Ni Hardy ni Brenno
        Como reza mi fardo onomástico

        Más bien le habría
        Colgado un monosílabo
        Algo así como Luis o Blas o Juan
        O Paz o Luz si era mujer
        De manera que uno pudiera convocarlo
        Con sólo respirar

        De haber tenido un hijo
        Le habría enseñado a leer
        En los libros y muros
        Y en los ojos veraces
        Y también a escribir
        Pero sólo en las rocas
        Con un buril de fuego

        De modo que las lluvias
        Limpiaran sus palabras
        Defendiéndolas
        De la envidia y la roña
        Y eso aunque nadie nunca
        Se arrimara a leerlas

        De haber tenido un hijo
        Acaso no sabría qué hacer con él
        Salvo decirle adiós cuando se fuera
        Con mis heridos ojos
        Por la vida.

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      El lugar del crimen

        A pesar de psicólogos /
        Detectives / novelistas ingleses /
        Los asesinos en su mayoría
        No vuelven al lugar del crimen
        Huyen por lo común despavoridos
        En búsqueda de indultos
        Olvidos y fronteras
        Y cuando al fin suponen
        Que se encuentran a salvo
        Y consiguen un lecho
        Con mujer o sin ella
        Cierran los ojos sobre su fatiga
        Y penetran incautos en el sueño refugio

        La sorpresa es que allí nunca hubo indultos
        Ni dispensas ni olvido ni fronteras
        Y de pronto se hallan
        Con que el lugar del crimen
        Los espera implacable
        En el vedado de sus pesadillas.

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      El mar

        ¿Qué es en definitiva el mar?
        ¿Por qué seduce?, ¿por qué tienta?
        Suele invadirnos como un dogma
        Y nos obliga a ser orilla

        Nadar es una forma de abrazarlo
        De pedirle otra vez revelaciones
        Pero los golpes de agua no son magia
        Hay olas tenebrosas que anegan la osadía
        Y neblinas que todo lo confunden

        El mar es una alianza o un sarcófago
        Del infinito trae mensajes ilegibles
        Y estampas ignoradas del abismo
        Transmite a veces una turbadora
        Tensa y elemental melancolía

        El mar no se avergüenza de sus náufragos
        Carece totalmente de conciencia
        Y sin embargo atrae tienta llama
        Lame los territorios del suicida
        Y cuenta historias de final oscuro

        ¿Qué es en definitiva el mar?
        ¿Por qué fascina?, ¿por qué tienta?
        Es menos que un azar / una zozobra /
        Un argumento contra Dios / seduce
        Por ser tan extranjero y tan nosotros
        Tan hecho a la medida
        De nuestra sinrazón y nuestro olvido

        Es probable que nunca haya respuesta
        Pero igual seguiremos preguntando
        ¿Qué es por ventura el mar?
        ¿Por qué fascina el mar?, ¿qué significa
        Ese enigma que queda
        Más acá y más allá del horizonte?

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      El nuevo

        Viene contento
        El nuevo
        La sonrisa juntándole los labios
        El lápiz faber virgen y agresivo
        El duro traje azul
        De los domingos

        Decente
        Un muchachito.
        Cada vez que se sienta
        Piensa en las rodilleras
        Murmura sí señor
        Se olvida
        De sí mismo.
        Agacha la cabeza
        Escribe sin borrones
        Escribe escribe
        Hasta
        Las siete menos cinco.
        Sólo entonces
        Suspira
        Y es un lindo suspiro
        De modorra feliz
        De cansancio tranquilo.

        Claro
        Uno ya lo sabe
        Se agacha demasiado
        Dentro de veinte años
        Quizá
        De veinticinco
        No podrá enderezarse
        Ni será
        El mismo
        Tendrá unos pantalones
        Mugrientos y cilíndricos
        Y un dolor en la espalda
        Siempre en su sitio.
        No dirá
        Sí señor
        Dirá viejo podrido
        Rezará palabrotas
        Despacito
        Y dos veces al año
        Pensará
        Convencido
        Sin creer su nostalgia
        Ni culpar al destino
        Que todo
        Todo ha sido
        Demasiado
        Sencillo.

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      El puente

        Para cruzarlo o para no cruzarlo
        Ahí está el puente

        En la otra orilla alguien me espera
        Con un durazno y un país

        Traigo conmigo ofrendas desusadas
        Entre ellas un paraguas de ombligo de madera
        Un libro con los pánicos en blanco
        Y una guitarra que no sé abrazar

        Vengo con las mejillas del insomnio
        Los pañuelos del mar y de las paces
        Las tímidas pancartas del dolor
        Las liturgias del beso y de la sombra

        Nunca he traído tantas cosas
        Nunca he venido con tan poco

        Ahí está el puente
        Para cruzarlo o para no cruzarlo
        Yo lo voy a cruzar
        Sin prevenciones

        En la otra orilla alguien me espera
        Con un durazno y un país.

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      El riesgo

        Después de todo
        El solo riesgo de que Dios exista
        Es que exista en mi sueño
        Y allí aletee sin preguntas
        Dejando llagas en mi corazón

        Ciertamente la única
        Alarma de que Dios exista
        Es que exista en mi sueño
        Y que yo duerma hasta que el cuerpo
        Aguante.

      Arriba

      El silencio

        Qué espléndida laguna es el silencio
        Allá en la orilla una campana espera
        Pero nadie se anima a hundir un remo
        En el espejo de las aguas quietas.

      Arriba

      El silencio del mar

        El silencio del mar
        Brama un juicio infinito
        Más concentrado que el de un cántaro
        Más implacable que dos gotas

        Ya acerque el horizonte o nos entregue
        La muerte azul de las medusas
        Nuestras sospechas no lo dejan

        El mar escucha como un sordo
        Es insensible como un Dios
        Y sobrevive a los sobrevivientes

        Nunca sabré que espero de él
        Ni qué conjuro deja en mis tobillos
        Pero cuando estos ojos se hartan de baldosas
        Y esperan entre el llano y las colinas
        O en calles que se cierran en más calles
        Entonces sí me siento náufrago
        Y sólo el mar puede salvarme.

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      El soneto de rigor

        Las rosas están insoportables en el florero.
        Jaime Sabines

        Tal vez haya un rigor para encontrarte
        El corazón de rosa rigurosa
        Ya que hablando en rigor no es poca cosa
        Que tu rigor de rosa no te harte.

        Rosa que estás aquí o en cualquier parte
        Con tu rigor de pétalos, qué sosa
        Es tu fórmula intacta, tan hermosa
        Que ya es de rigor desprestigiarte.

        Así que abandonándote en tus ramos
        O dejándote al borde del camino
        Aplicarte el rigor es lo mejor.

        Y el rigor no permite que te hagamos
        Liras ni odas cual floreros, sino
        Apenas el soneto de rigor.

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      El sur también existe

        Con su ritual de acero
        Sus grandes chimeneas
        Sus sabios clandestinos
        Su canto de sirenas
        Sus cielos de neón
        Sus ventas navideñas
        Su culto de Dios padre
        Y de las charreteras
        Con sus llaves del reino
        El norte es el que ordena

        Pero aquí abajo abajo
        El hambre disponible
        Recurre al fruto amargo
        De lo que otros deciden
        Mientras el tiempo pasa
        Y pasan los desfiles
        Y se hacen otras cosas
        Que el norte no prohíbe
        Con su esperanza dura
        El sur también existe

        Con sus predicadores
        Sus gases que envenenan
        Su escuela de Chicago
        Sus dueños de la tierra
        Con sus trapos de lujo
        Y su pobre osamenta
        Sus defensas gastadas
        Sus gastos de defensa
        Con su gesta invasora
        El norte es el que ordena

        Pero aquí abajo abajo
        Cada uno en su escondite
        Hay hombres y mujeres
        Que saben a qué asirse
        Aprovechando el sol
        Y también los eclipses
        Apartando lo inútil
        Y usando lo que sirve
        Con su fe veterana
        El sur también existe

        Con su corno francés
        Y su academia sueca
        Su salsa americana
        Y sus llaves inglesas
        Con todos sus misiles
        Y sus enciclopedias
        Su guerra de galaxias
        Y su saña opulenta
        Con todos sus laureles
        El norte es el que ordena

        Pero aquí abajo abajo
        Cerca de las raíces
        Es donde la memoria
        Ningún recuerdo omite
        Y hay quienes se desmueren
        Y hay quienes se desviven
        Y así entre todos logran
        Lo que era un imposible
        Que todo el mundo sepa
        Que el sur también existe.

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      Elegir mi paisaje

        Si pudiera elegir mi paisaje
        De cosas memorables, mi paisaje
        De otoño desolado,
        Elegiría, robaría esta calle
        Que es anterior a mí y a todos.

        Ella devuelve mi mirada inservible,
        La de hace apenas quince o veinte años
        Cuando la casa verde envenenaba el cielo.
        Por eso es cruel dejarla recién atardecida
        Con tantos balcones como nidos a solas
        Y tantos pasos como nunca esperados.

        Aquí estarán siempre, aquí, los enemigos,
        Los espías aleves de la soledad,
        Las piernas de mujer que arrastran a mis ojos
        Lejos de la ecuación de dos incógnitas.

        Aquí hay pájaros, lluvia, alguna muerte,
        Hojas secas, bocinas y nombres desolados,
        Nubes que van creciendo en mi ventana
        Mientras la humedad trae lamentos y moscas.

        Sin embargo existe también el pasado
        Con sus súbitas rosas y modestos escándalos
        Con sus duros sonidos de una ansiedad cualquiera
        Y su insignificante comezón de recuerdos.

        Ah si pudiera elegir mi paisaje
        Elegiría, robaría esta calle,
        Esta calle recién atardecida
        En la que encarnizadamente revivo
        Y de la que sé con estricta nostalgia
        El número y el nombre de sus setenta árboles.

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      Ella que pasa

        Paso que pasa
        Rostro que pasabas
        Qué más quieres
        Te miro
        Después me olvidaré
        Después y solo
        Solo y después
        Seguro que me olvido.

        Paso que pasas
        Rostro que pasabas
        Qué más quieres
        Te quiero
        Te quiero sólo dos
        O tres minutos
        Para quererte más
        No tengo tiempo.

        Paso que pasas
        Rostro que pasabas
        Qué más quieres
        Ay no
        Ay no me tientes
        Que si nos tentamos
        No nos podremos olvidar
        Adiós.

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      Empero

        Cierro los ojos para disuadirme.
        Ahora no es, no puede ser la muerte.
        Está el escarabajo a tropezones,
        Mi sed de ti, la baja tarde inmóvil.

        De veras está todo como antes:
        El cielo tan inerme,
        La misma soledad tan maciza,
        La luz que se devora y no comprende.
        Todo está como antes
        De tu rostro sin nubes,
        Todo aguarda como antes la anunciada
        Estación en suspenso,
        Pero también estaba entonces este pánico
        De no saber huir y no saber
        Alejarme del odio.

        De veras todo está
        Destruido, indescifrable,
        Como verdad caída inesperadamente
        Del cielo o del olvido
        Y si alguien, algo, me golpea los párpados
        Es una lenta gota empecinada.
        Ahora no es, no puede ser la muerte.
        Abro los ojos para convencerme.

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      En blanco y negro

        Los mendigos anónimos
        Vienen del cine mudo
        Posan en blanco y negro

        En la mano extendida
        En el platillo estéril
        En la gorra tumbada
        En el viejo estribillo
        En el tango que narra
        De chanfle la miseria
        Está toda la historia
        Esa que no sabemos

        Los mendigos anónimos
        Antes tenían nombres
        Y memoria y subtítulos.

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      Enamorarse y no

        Cuando uno se enamora las cuadrillas
        Del tiempo hacen escala en el olvido
        La desdicha se llena de milagros
        El miedo se convierte en osadía
        Y la muerte no sale de su cueva

        Enamorarse es un presagio gratis
        Una ventana abierta al árbol nuevo
        Una proeza de los sentimientos
        Una bonanza casi insoportable
        Y un ejercicio contra el infortunio

        Por el contrario desenamorarse
        Es ver el cuerpo como es y no
        Como la otra mirada lo inventaba
        Es regresar más pobre al viejo enigma
        Y dar con la tristeza en el espejo.

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      Enigmas

        Todos tenemos un enigma
        Y como es lógico ignoramos
        Cuál es su clave su sigilo
        Rozamos los alrededores
        Coleccionamos los despojos
        Nos extraviamos en los ecos
        Y lo perdemos en el sueño
        Justo cuando iba a descifrarse

        Y vos también tenés el tuyo
        Un enigmita tan sencillo
        Que los postigos no lo ocultan
        Ni lo descartan los presagios
        Está en tus ojos y los cierras
        Está en tus manos y las quitas
        Está en tus pechos y los cubres
        Está en mi enigma y lo abandonas.

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      Entre estatuas (No te salves)

        No te quedes inmóvil
        Al borde del camino,
        No congeles el júbilo,
        No quieras con desgana,
        No te salves ahora
        Ni nunca,
        No te salves,
        No te llenes de calma,
        No reserves del mundo
        Sólo un rincón tranquilo,
        No dejes caer los párpados
        Pesados como juicios,
        No te quedes sin labios,
        No te duermas sin sueño,
        No te pienses sin sangre,
        No te juzgues sin tiempo.

        Pero si pese a todo
        No puedes evitarlo
        Y congelas el júbilo,
        Y quieres con desgana,
        Y te salvas ahora,
        Y te llenas de calma,
        Y reservas del mundo
        Sólo un rincón tranquilo,
        Y dejas caer los párpados
        Pesados como juicios,
        Y te secas sin labios,
        Y te duermes sin sueño,
        Y te piensas sin sangre,
        Y te juzgas sin tiempo,
        Y te quedas inmóvil
        Al borde del camino,
        Y te salvas,
        Entonces
        No te quedes conmigo.

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      Epílogos míos (Vas y venís)

        De Carrasco a Aeroparque y viceversa
        Vas y venís con libros y bufandas
        Y encargos y propósitos y besos

        Tenés gusto a paisito en las mejillas
        Y una fe contagiosa en el augurio
        Vas y venís como un péndulo cuerdo
        Como un comisionista de esperanzas
        O como una azafata voluntaria
        Tan habituada estás a los arribos
        Y a las partidas un poquito menos

        Quién iba a imaginar cuando empezábamos
        La buena historia hace veintiocho años
        Que en un apartamento camarote
        Donde no llega el sol pero vos sí
        Íbamos a canjear noticia por noticia
        Sin impaciencia ya como quien suma

        Y cuando te dormís y yo sigo leyendo
        Entre cuatro paredes algo ocurre

        Estás aquí dormida y sin embargo
        Me siento acompañado como nunca.

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      Esa batalla

        ¿Cómo compaginar
        La aniquiladora
        Idea de la muerte
        Con ese incontenible
        Afán de vida?

        ¿Cómo acoplar el horror
        Ante la nada que vendrá
        Con la invasora alegría
        Del amor provisional
        Y verdadero?

        ¿Cómo desactivar la lápida
        Con el sembradío?
        ¿La guadaña
        Con el clavel?

        ¿Será que el hombre es eso?
        ¿Esa batalla?

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      Eso dicen

        Eso dicen
        Que al cabo de diez años
        Todo ha cambiado
        Allá

        Dicen
        Que la avenida está sin árboles
        Y no soy quién para ponerlo en duda

        ¿Acaso yo no estoy sin árboles
        Que según dicen
        Ya no están?

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      Ésta es mi casa

        No cabe duda. Esta es mi casa
        Aquí sucedo, aquí
        Me engaño inmensamente.
        Esta es mi casa detenida en el tiempo.

        Llega el otoño y me defiende,
        La primavera y me condena.
        Tengo millones de huéspedes
        Que ríen y comen,
        Copulan y duermen,
        Juegan y piensan,
        Millones de huéspedes que se aburren
        Y tienen pesadillas y ataques de nervios.

        No cabe duda. Esta es mi casa.
        Todos los perros y campanarios
        Pasan frente a ella.
        Pero a mi casa la azotan los rayos
        Y un día se va a partir en dos.

        Y yo no sabré dónde guarecerme
        Porque todas las puertas dan afuera del mundo.

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      Estados de ánimo

        A veces me siento
        como un águila en el aire.

        (De una canción de Pablo Milanés).

        Unas veces me siento
        Como pobre colina
        Y otras como montaña
        De cumbres repetidas

        Unas veces me siento
        Como un acantilado
        Y en otras como un cielo
        Azul pero lejano

        A veces uno es
        Manantial entre rocas
        Y otras veces un árbol
        Con las últimas hojas

        Pero hoy me siento apenas
        Como laguna insomne
        Con un embarcadero
        Ya sin embarcaciones

        Una laguna verde
        Inmóvil y paciente
        Conforme con sus algas
        Sus musgos y sus peces

        Sereno en mi confianza
        Confiado en que una tarde
        Te acerques y te mires
        Te mires al mirarme.

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      Expectativas (Viajo)

        Viajo como los nómadas
        Pero con una diferencia
        Carezco totalmente
        De vocación viajera

        Sé que el mundo es espléndido
        Y brutal

        Viajo como las naves migratorias
        Pero con una diferencia
        Nunca puedo arrancarme
        Del invierno

        Sé que el mundo es benévolo
        Y feroz

        Viajo como las dóciles cometas
        Pero con una diferencia
        Nunca llego a encontrarme
        Con el cielo

        Sé que el mundo es eterno
        Y agoniza.

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      Futuro cada vez más jívaro

        A medida que la distancia
        Entre el presente y el final se acortan
        Y el futuro se aclara y se enaniza
        Y se está un poco harto
        De husmear en los residuos del pasado
        Uno valora y hasta mitifica
        La fusión con el cuerpo del amor
        Y una que otra mirada que atravesó la niebla

        Aquellos que se aman o se amaron
        Saben que allí estaba la clave
        La negación del acabóse
        Y por supuesto la vacuna
        Contra el maldito desamparo

        En el futuro cada vez más jíbaro
        No figuran feriados ni esperanzas
        Menos aún llegan explicaciones
        De por qué cómo dónde cuándo

        El borde lejos ya está cerca
        El borde cerca es un despeñadero
        Hay que aprender a sentir vértigo
        Como si fuese sed o hambre.

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      Habanera

        Es preciso ponernos brevemente de acuerdo
        Aquí el buitre es un aura tiñosa y circulante
        Las olas humedecen los pies de las estatuas
        Y hay mulatas en todos los puntos cardinales

        Los autos van dejando tuercas en el camino,
        Los jóvenes son jóvenes de un modo irrefutable
        Aquí el amor transita sabroso y subversivo
        Y hay mulatas en todos los puntos cardinales.

        Nada de eso es exceso de ron o de delirio
        Quizá una borrachera de cielo y flamboyanes
        Lo cierto es que esta noche el carnaval arrolla
        Y hay mulatas en todos los puntos cardinales.

        Es preciso ponernos brevemente de acuerdo
        Esta ciudad ignora y sabe lo que hace.
        Cultiva el imposible y exporta los veranos
        Y hay mulatas en todos los puntos cardinales.

        Aquí flota el orgullo como una garza invicta,
        Nadie se queda fuera y todo el mundo es alguien.
        El sol identifica relajos y candores
        Y hay mulatas en todos los puntos cardinales.

        Como si Marx quisiera bailar el mozambique
        O fueran abolidas todas las soledades.
        La noche es un sencillo complot contra la muerte
        Y hay mulatas en todos los puntos cardinales.

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      Hagamos un trato

        Cuando sientas tu herida sangrar
        Cuando sientas tu voz sollozar
        Cuenta conmigo.

        Compañera,
        Usted sabe
        Puede contar
        Conmigo
        No hasta dos
        O hasta diez,
        Sino contar
        Conmigo.

        Si alguna vez
        Advierte
        Que la miro a los ojos
        Y una veta de amor
        Reconoce en los míos
        No alerte sus fusiles
        Ni piense "qué delirio",
        A pesar de la veta
        O tal vez porque existe
        Usted puede contar
        Conmigo.

        Si otras veces
        Me encuentra
        Huraño sin motivo
        No piense "qué flojera",
        Igual puede contar
        Conmigo.

        Pero hagamos un trato,
        Yo quisiera contar
        Con usted,
        Es tan lindo
        Saber que usted existe,
        Uno se siente vivo
        Y cuando digo esto
        Quiero decir contar
        Aunque sea hasta dos
        Aunque sea hasta cinco,
        No ya para que acuda
        Presurosa en mi auxilio
        Sino para saber
        A ciencia cierta
        Que usted sabe que puede
        Contar conmigo.

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      Hasta mañana

        Voy a cerrar los ojos en voz baja,
        Voy a meterme a tientas en el sueño.
        En este instante el odio no trabaja
        Para la muerte, que es su pobre dueño.

        La voluntad suspende su latido
        Y yo me siento lejos tan pequeño,

        Que a Dios invoco pero no le pido
        Nada con tal de compartir apenas
        Este universo que hemos conseguido
        Por las malas y a veces por las buenas.

        ¿Por qué el mundo soñado no es el mismo
        Que este mundo de muerte a manos llenas?
        Mi pesadilla es siempre el optimismo:
        Me duermo débil sueño que soy fuerte,
        Pero el futuro aguarda. Es un abismo.

        No me lo digan cuando me despierte.

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      Historia de vampiros

        Era un vampiro que sorbía agua
        Por las noches y por las madrugadas
        Al mediodía y en la cena.

        Era abstemio de sangre
        Y por eso el bochorno
        De los otros vampiros
        Y de las vampiresas.

        Contra viento y marea se propuso
        Fundar una bandada
        De vampiros anónimos,
        Hizo campaña bajo la menguante,
        Bajo la llena y la creciente
        Sus modestas pancartas proclamaban,
        Vampiros beban agua
        La sangre trae cáncer.

        Es claro los quirópteros
        Reunidos en su ágora de sombras
        Opinaron que eso era inaudito,
        Aquel loco aquel alucinado
        Podía convencer a los vampiros flojos,
        Esos que liban boldo tras la sangre.

        De modo que una noche
        Con nubes de tormenta,
        Cinco vampiros fuertes
        Sedientos de hematíes, plaquetas, leucocitos,
        Rodearon al chiflado, al insurrecto,
        Y acabaron con él y su imprudencia.

        Cuando por fin la luna
        Pudo asomarse
        Vio allá abajo
        El pobre cuerpo del vampiro anónimo,
        Con cinco heridas que manaban,
        Formando un gran charco de agua,
        Lo que no pudo ver la luna
        Fue que los cinco ejecutores
        Se refugiaban en un árbol
        Y a su pesar reconocían
        Que aquello no sabía mal.

        Desde esa noche que fue histórica
        Ni los vampiros, ni las vampiresas,
        Chupan más sangre,
        Resolvieron
        Por unanimidad pasarse al agua.

        Como suele ocurrir en estos casos
        El singular vampiro anónimo
        Es venerado como un mártir.

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      Hombre que mira a una muchacha

        Para que nunca haya malentendidos
        Para que nada se interponga
        Voy a explicarte lo que mi amor convoca

        Tus ojos que se caen de desconcierto
        Y otras veces se alzan penetrantes y tibios
        Tienen tanta importancia que yo mismo me asombro

        Tus lindas manos mágicas
        Que te expresan a veces mejor que las palabras
        Tan importantes son que no oso tocarlas

        Y si un día las toco es solamente
        Para retransmitirte ciertas claves

        Tu cuerpo pendular
        Que duda en recibirse o entregarse
        Y es tan joven que enseña a pesar tuyo
        Es un dato del cual me faltan datos
        Y sin embargo ayudo a conocerlo

        Tus labios puestos en el entusiasmo
        Que dibuja palabras y promete promesas
        Son en tu imagen para mí los héroes
        Y son también el ángel enemigo

        En mi amor estás toda o casi toda
        Me faltan cifras pero las calculo
        Faltan indicios pero los descubro

        Sin embargo en mi amor hay otras cosas
        Por ejemplo los sueños con que muevo la tierra
        La pobre lucha que libré y libramos
        Los buenos odios esos que ennoblecen
        El diálogo constante con mi gente
        La pregunta punzante que me hicieron
        Las respuestas veraces que no di

        En mi amor hay también corajes varios
        Y un miedo que a menudo los resume
        Hay hombres como yo que miran tras las rejas
        A una muchacha que podrías ser vos

        En mi amor hay faena y hay descanso
        Sencillas recompensas y complejos castigos
        Hay dos o tres mujeres que forman tu prehistoria
        Y hay muchos años demasiados años
        De inventar alegrías y creerlas
        Después a pie juntillas

        Querría que en mi amor vieras todo eso
        Y que vos muchachita
        Con paciencia y cautela
        Sin herirme ni herirte
        Rescataras de allí la luna el río
        Los emblemas rituales
        Los proyectos de besos o de adioses
        El corazón que aguarda pese a todo.

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      Hombre que mira el cielo (Trece hombres que miran)

        Mientras pasa la estrella fugaz
        Acopio este deseo instantáneo
        Montones de deseos hondos y prioritarios
        Por ejemplo que el dolor no me apague la rabia
        Que la alegría no desarme mi amor
        Que los asesinos del pueblo se traguen
        Sus molares caninos e incisivos
        Y se muerdan juiciosamente el hígado
        Que los barrotes de las celdas
        Se vuelvan de azúcar o se curven de piedad
        Y mis hermanos puedan hacer de nuevo
        El amor y la revolución
        Que cuando enfrentemos el implacable espejo
        No maldigamos ni nos maldigamos
        Que los justos avancen
        Aunque estén imperfectos y heridos
        Que avancen porfiados como castores
        Solidarios como abejas
        Aguerridos como jaguares
        Y empuñen todos sus noes
        Para instalar la gran afirmación
        Que la muerte pierda su asquerosa puntualidad
        Que cuando el corazón se salga del pecho
        Pueda encontrar el camino de regreso
        Que la muerte pierda su asquerosa
        Y brutal puntualidad
        Pero si llega puntual no nos agarre
        Muertos de vergüenza
        Que el aire vuelva a ser respirable y de todos
        Y que vos muchachita sigas alegre y dolorida
        Poniendo en tus ojos el alma
        Y tu mano en mi mano

        Y nada más
        Porque el cielo ya está de nuevo torvo
        Y sin estrellas
        Con helicóptero y sin Dios.

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      Hombre que mira la luna

        Es decir la miraba porque ella
        Se ocultó tras el biombo de nubes
        Y todo porque muchos amantes de este mundo
        Le dieron sutilmente el olivo

        Con su brillo reticente la luna
        Durante siglos consiguió transformar
        El vientre amor en garufa cursilínea
        La injusticia terrestre en dolor lapizlázuli

        Cuando los amantes ricos la miraban
        Desde sus tedios y sus pabellones
        Satelizaba de lo lindo y oía
        Que la luna era un fenómeno cultural

        Pero si los amantes pobres la contemplaban
        Desde su ansiedad o desde sus hambrunas
        Entonces la menguante entornaba los ojos
        Porque tanta miseria no era para ella

        Hasta que una noche casualmente de luna
        Con murciélagos suaves con fantasmas y todo
        Esos amantes pobres se miraron a dúo
        Dijeron no va más al carajo Selene

        Se fueron a su cama de sábanas gastadas
        Con acre olor a sexo deslunado
        Su camanido de crujiente vaivén

        Y libres para siempre de la luna lunática
        Fornicaron al fin como Dios manda
        O mejor dicho como Dios sugiere.

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      Homenaje

        Más allá de los males y los bienes
        Tu mejor aventura cotidiana
        Es lidiar con la vida lisa y llana
        Que lograste y afinas y mantienes

        La noche se ha quedado sin rehenes
        Y entra el sol por tu verso y tu ventana
        Tengo dijiste en dimensión cubana
        Dijiste tengo y por supuesto tienes

        Pueblo que te oye bajo tantos cielos
        Porque has hallado simplemente el modo
        De cantar nada menos que a los más

        Con tus ochenta y con tus dos abuelos
        Y tu muchacho corazón ya todo
        Lo tienes Juan con todo Nicolás.

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      Igualdad

        En el viejo camposanto
        Hay sepulcros fanfarrones
        Criptas / nichos / panteones
        Todo en mármol sacrosanto
        De harto lujo / pero en cuanto
        A desniveles sociales /
        En residencias finales
        Como éstas / no hay secretos
        Y los pobres esqueletos
        Parecen todos iguales.

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      Intimidad

        Soñamos juntos
        Juntos despertamos

        El tiempo
        Mientras tanto
        Hace o deshace

        No le importan
        Tu sueño
        Ni mi sueño

        Somos dóciles
        Torpes
        Destructibles
        Pensamos que no cae
        Esa gaviota

        Qué hay más allá del fin
        Hay otra orilla
        Que la batalla es nuestra
        O de ninguno

        Vivimos juntos
        Juntos
        Nos destruimos

        Pero la destrucción es una broma
        Un detalle
        Una ráfaga
        Un instante
        Un abrir y cerrarse
        De ojos ciegos

        Ah nuestra intimidad
        Es tan inmensa
        Que la muerte la esconde
        En su vacío.

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      Hoy tu tiempo es real

        Hoy tu tiempo es real, nadie lo inventa
        Y aunque otros olviden tus festejos
        Las noches sin amos quedaron lejos
        Y lejos el pesar que desalienta.

        Tu edad de otras edades se alimenta
        No importa lo que digan los espejos
        Tus ojos todavía no están viejos
        Y miran, sin mirar, más de la cuenta.

        Tu esperanza ya sabe su tamaño
        Y por eso no habrá quién la destruya
        Ya no te sentirás solo ni extraño.

        Vida tuya tendrás y muerte tuya
        Ha pasado otro año y otro año
        Les has ganado a tus sombras, aleluya.

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      José Martí pregonero

        Tu nombre es como el crisol
        Donde se funde la hazaña
        Tu nombre es como la caña
        Que endulza con lluvia y sol
        De su destino naciente
        Sólo tu pueblo es el dueño
        Cual figuraban en tus sueños
        Por fin es libre tu gente

        José Martí pregonero
        No moriste en tu pregón
        Tus versos viven y son
        Pregones de un pueblo entero

        Tu isla exporta el verano
        Y hay flambollán y justicia
        La buena tierra nutricia
        Da frutos para el cubano
        Tu nombre es como el crisol
        Donde se funde la hazaña
        Tu nombre es como la caña
        Que endulza con lluvia y sol
        Tan sobrio y tan desbordante
        Tan bueno y tan orgulloso
        Tan firme y tan generoso
        Tan pequeño y tan gigante

        Tan profundamente isleño
        Tan claramente cubano
        Tan latinoamericano
        En tu suelo y en tu sueño

        Siempre nos tienes despierto
        Con tu constante mirada
        Con tu suerte despejada
        Y con tu fe de ojos abiertos

        Tu nombre es como el crisol
        Donde se funde la hazaña
        Tu nombre es como la caña
        Que endulza con lluvia y sol.

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      La casa y el ladrillo

        Cuando me confiscaron la palabra
        Y me quitaron hasta el horizonte
        Cuando salí silvando despacito
        Y hasta hice bromas con el funcionario
        De emigración o desintegración
        Y hubo el adiós de siempre con la mano
        A la familia firme en la baranda
        A los amigos que sobrevivían
        Y un motor el derecho tosió fuerte
        Y movió la azafata sus pestañas
        Como diciendo a vos yo te conozco
        Yo tenía estudiada una teoría
        Del exilio mis pozos del exilio
        Pero el cursillo no sirvió de nada

        Cómo saber que las ciudades reservaban
        Una cuota de su amor más austero
        Para los que llegábamos
        Con el odio pisándonos la huella
        Cómo saber que nos harían sitio
        Entre sus escaseces más henchidas
        Y sin averiguarnos los fervores
        Ni mucho menos el grupo sanguíneo
        Abrirían de par en par sus gozos
        Y también sus catástrofes
        Para que nos sintiéramos
        Igualito que en casa

        Cómo saber que yo mismo iba a hallar
        Sábanas limpias desayunos abrazos
        En Pueyrredón y French
        En Canning y las Heras
        Y en Lince
        Y en Barranco
        Y en Arequipa al tres mil seiscientos
        Y en el vedado
        Y dondequiera

        Siempre hay calles que olvidan sus balazos
        Sus silencios de pizarra lunar
        Y eligen festejarnos recibirnos llorarnos
        Con sus tiernas ventanas que lo comprenden todo
        E inesperados pájaros entre flores y hollines
        También plazas con pinos discretísimos
        Que preguntan señor cómo quedaron
        Sus acacias sus álamos
        Y los ojos se nos llenan de láminas
        En rigor nuestros árboles están sufriendo como
        Por otra parte sufren los caballos la gente
        Los gorriones los paraguas las nubes
        En un país que ya no tiene simulacros

        Es increíble pero no estoy solo
        A menudo me trenzo con manos o con voces
        O encuentro una muchacha para ir lluvia adentro
        Y alfabetizarme en su áspera hermosura
        Quién no sabe a esta altura que el dolor
        Es también un ilustre apellido

        Con éste o con aquélla nos miramos de lejos
        Y nos reconocemos por el rictus paterno
        O la herida materna en el espejo
        El llanto o la risa como nombres de guerra
        Ya que el llanto o la risa legales y cabales
        Son apenas blasones coberturas

        Estamos desarmados como sueño en andrajos
        Pero los anfitriones nos rearman de apuro
        Nos quieren como aliados y no como reliquias
        Aunque a veces nos pidan la derrota en hilachas
        Para no repetirla

        Inermes como sueños así vamos
        Pero los anfitriones nos formulan preguntas
        Que incluyen su semilla de respuesta
        Y ponen sus palomas mensajeras y lemas
        A nuestra tímida disposición
        Y claro sudamos los mismos pánicos
        Temblamos las mismas preocupaciones

        A medida que entramos en el miedo
        Vamos perdiendo nuestra extranjería
        El enemigo es una niebla espesa
        Es el común denominador o
        Denominador plenipotenciario

        Es bueno reanudar el enemigo
        De lo contrario puede acontecer
        Que uno se ablande al verlo tan odioso
        El enemigo es siempre el mismo cráter
        Todavía no hay volcanes apagados

        Cuando nos escondemos a regar
        La maceta con tréboles venéreos
        Aceitamos bisagras filosóficas
        Lle ponemos candado a los ex domicilios
        Y juntamos las viudas militancias
        Y desobedecemos a los meteorólogos
        Soñamos con axilas y grupas y caricias
        Despertamos oliendo a naftalina
        Todos los campanarios nos conmueven
        Aunque tan solo duren en la tarde plomiza
        Y estemos abollados de trabajo

        El recuerdo del mar cuando no hay mar
        Nos desventura la insolencia y la sangre
        Y cuando hay mar de un verde despiadado
        La ola rompe en múltiples agüeros

        Uno de los problemas de esta vida accesoria
        Es que en cada noticia emigramos
        Siempre los pies alados livianísimos
        Del que espera la señal de largada
        Y claro a medida que la señal no llega
        Nos aplacamos y nos convertimos
        En herines apiñados y reumáticos

        Y bien esa maciza ingravidez
        Alza sus espirales de huelo en el lenguaje
        Hablamos de botijas o gurises
        Y nos traducen pibe riñe guagua
        Suena ta o taluego
        Y es como si cantáramos desvergonzadamente
        Do jamás se pone el sol se pone el sol

        Y nos aceptan siempre
        Nos inventan a veces
        Nnos lustran la morriña majadera
        Con la nostalgia que hubieran tenido
        O que tuvieron o que van a tener
        Pero además nos muestran ayeres y anteayeres
        La película entera a fin de que aprendamos
        Que la tragedia es ave migratoria
        Que los pueblos irán a contramuerte
        Y el destino se labra con las uñas

        Habrá que agradecerlo de por vida
        Acaso más que el pan y la cama y el techo
        Y los poros alertas del amo
        Y habrá que recordar con un exvoto
        Esa pedagogía solidaria y tangible

        Por lo pronto se sienten orgullosos
        De entender que no vamos a quedarnos
        Porque claro hay un cielo
        Que nos gusta tener sobre la crisma
        Así uno va fundando las patrias interinas
        Segundas patrias siempre fueron buenas
        Cuando no nos padecen y no nos compadecen
        Simplemente nos hacen un lugar junto al fuego
        Y nos ayudan a mirar las llamas
        Porque saben que en ellas vemos nombres y bocas

        Es dulce y prodigiosa esta patria interina
        Con manos tibias que reciben dando
        Se aprende todo menos las ausencias
        Hay certidumbres y caminos rotos
        Besos rendidos y provisionales
        Brumas con barcos que parecen barcos
        Y lunas que reciben nuestra noche
        Con tangos marineras sones rumbas
        Y lo importante es que nos acompañan
        Con su futuro a cuestas y sus huesos

        Esta patria interina es dulce y honda
        Tiene la gracia de rememorarnos
        De alcanzarnos noticias y dolores
        Como si recogiera cachorros de añoranza
        Y los diera a la suerte de los niños

        De a poco percibimos los signos del paisaje
        Y nos vamos midiendo primero con sus nubes
        Y luego con sus rabias y sus glorias
        Primero con sus nubes
        Que unas veces son fibras filamentos
        Y otras veces tan redondas y plenas
        Como tetas de madre treintañera
        Y luego con sus rabias y sus glorias
        Que nunca son ambiguas

        Acostumbrándonos a sus costumbres
        Llegamos a sentir sus ráfagas de historia
        Y aunque siempre habrá un nudo inaccesible
        Un útero de glorias que es propiedad privada
        Igual nuestra confianza izará sus pendones
        Y creeremos que un día que también que ojalá

        Aquí no me segrego
        Tampoco me segregan
        Hago de centinela de sus sueños
        Podemos ir a escote en el error
        O nutrirnos de otras melancolías

        Algunos provenimos del durazno y la uva
        Otros vienen del mango y el mamey
        Y sin embargo vamos a encontrarnos
        En la indócil naranja universal

        El enemigo nos vigila acérrimo
        Él y sus corruptólogos husmean
        Nos aprenden milímetro a milímetro
        Estudian las estelas que deja el corazón
        Pero no pueden descifrar el rumbo
        Se les ve la soberbia desde lejos
        Sus llamas vuelven a lamer el cielo
        Chamuscando los talones de Dios

        Su averno monopólico ha acabado
        Con el infierno artesanal de Leviatán

        Es fuerte el enemigo y sin embargo
        Mientras la bomba eleva sus hipótesis
        Y todo se asimila al holocausto
        Una chiva tranquila una chiva de veras
        Prosigue masticando en el islote

        Ella solita derrotó al imperio
        Todos tendríamos que haber volado
        A abrazar a esa hermana
        Ella sí demostró lo indemostrable
        Y fue excepción y regla todo junto
        Y gracias a esa chiva de los pueblos
        Ay nos quedamos sin Apocalipsis

        Cuando sentimos el escalofrío
        Y los malos olores de la ruina
        Siempre es bueno saber que en algún meridiano
        Hay una chiva a lo mejor un puma
        Un ñandú una jutía una lombriz
        Un espermatozoide un feto una criatura
        Un hombre o dos un pueblo
        Una isla un archipiélago
        Un continente un mundo
        Tan firmes y tan dignos de seguir masticando
        Y destruir al destructor y acaso
        Desapocalipsarnos para siempre

        Es germinal y aguda esta patria interina
        Y nuestro desconsuelo integra su paisaje
        Pero también lo integra nuestro bálsamo

        Por supuesto sabemos desenrollar la risa
        Y madrugar y andar descalzos por la arena
        Narrar blancos prodigios a los niños
        Inventar minuciosos borradores de amor
        Y pasarlos en limpio en la alta noche
        Juntar pedazos de canciones viejas
        Decir cuentos de loros y gallegos
        Y de alemanes y de cocodrilos
        Y jugar al ping pong y a los actores
        Bailar el pericón y la milonga
        Traducir un bolero al alemán
        Y dos tangos a un vesre casi quechua
        Claro no somos una pompa fúnebre
        Usamos el derecho a la alegría

        Pero cómo ocultarnos los derrumbes
        El canto se nos queda en estupor
        Hasta el amor es de pronto una culpa
        Nadie se ríe de los basiliscos
        He visto a mis hermanos en mis patrias suplentes
        Postergar su alegría cuando muere la nuestra
        Y ese sí es un tributo inolvidable

        Por eso cuando vuelva
        Y algún día será
        A mis tierras mis gentes y mi cielo
        Ojalá que el ladrillo que a puro riesgo traje
        Para mostrar al mundo cómo era mi casa
        Dure como mis duras devociones
        A mis patrias suplentes compañeras
        Viva como un pedazo de mi vida
        Quede como un ladrillo en otra casa.

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      La cercanía de la nada

        Cuando se acercan a la nada
        Y más aún cuando se enfrentan
        Al pavoroso linde de tinieblas
        Los poderosos no consiguen
        Pasar de contrabando su poder
        Ni la mochila azul de sus lingotes
        Ni el chaleco antimuerte
        Ni el triste semillero de sus fobias

        Pero cuando los pobres de la tierra
        Se acercan a la nada
        Los aduaneros nada les confiscan
        Salvo el hambre
        O la sed
        O el cuerpo en ruinas

        Los pobres de la tierra
        Pasan como si nada
        Pero tampoco se hagan ilusiones
        Ya que la nada es nada más que eso
        Y esa belleza sobrecogedora
        Que aterra a poderosos e indigentes
        A todos los ignora por igual.

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      La crisis

        Viene la crisis
        Ojo
        Guardabajo
        Un pan te costará como tres panes
        Tres panes costarán como tres hijos
        Y qué barbaridad
        Todos iremos
        A las nubes en busca de un profeta
        Que nos hable de paz
        Como quien lava

        Viene la crisis
        Ojo
        Quizá te esté subiendo
        Por la manga
        Quizá la tengas
        Ahora
        Enroscada sin más en el pescuezo
        O esté votando con tu credencial
        O comprando tu fe con tu dinero.

        Oh cuánto cuánto
        Costará el escrúpulo
        Y la vergüenza buena
        La importada
        La que no encoge a la primera lluvia
        La vergüenza de nylon
        Cienporciento.

        Oh cuánto cuánto
        Costará el amor
        En la noche sin dólares ni luna
        Con los perros afónicos
        Y el sueño
        Firmando los conformes con rocío.

        Oh cuánto cuánto
        Costará la muerte
        Ahora que no hay divisas
        Ni perdón
        Y no hay repuestos para la conciencia
        Ni ganas de morir
        Ni afán
        Ni nada.

        Viene la crisis
        Ojo
        Guardabajo
        No habrá vino ni azúcar ni zapatos
        Ni quinielas ni sol ni Dios ni abrigo
        Ni diputados ni estupefacientes
        Ni manteca ni frutas ni rameras.

        Viene la crisis
        Ojo.
        Guardarriba.

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      La historia

        Dijo cervantes que la historia
        Es el depósito de las acciones
        Y yo / salvadas las distancias / creo
        Que es un nomenclátor de expectativas

        El historiador era para Schegel
        Apenas un profeta que miraba hacia atrás
        Y yo / salvadas las distancias / creo
        Que suele ser estrábico y a veces hipermétrope

        Por su parte el saber congelado sostiene
        Que los pueblos felices nunca tienen historia
        Y como en realidad todos la tienen
        Vaya sacando usted las conclusiones

        A menudo la historia se vale de utopías
        Algunos aprovechan para erigirle estatuas
        Y luego es consagrada como infancia del mundo
        O como fotocopia del futuro

        La historia colecciona pálidos nomeolvides
        Lápidas de homenaje con hollines y mugre
        Y en su amplio muestrario de desdenes
        Figura hasta el humilde que vivió sin codicia

        La historia está maltrecha / quebrantada
        Hace dos o tres siglos que no ríe
        Que no llora / no habla / acaso porque ahora
        Ya no hay quien le peine las mentiras.

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      La infancia es otra cosa

        Es fácil vaticinar que los propagandistas de la infancia no van a interrumpir su campaña
        Quieren vendernos la inocencia cual si fuera un desodorante o un horóscopo
        Después de todo saben que caeremos como gorriones en la trampa
        Piando nostalgias inventando recuerdos perfeccionando la ansiedad

        Los geniales demagogos de la infancia
        Así se llamen Amicis o Proust o Lamorisse
        Sólo recapitulan turbadores sacrificios móviles campanarios globos que vuelven a su nube de origen
        Su paraíso recobrable no es exactamente nuestro siempre perdido paraíso
        Su paraíso tan seguro como dos y dos son cuatro no cabe en nuestro mezquino walhalla
        Ese logaritmo que nunca está en las tablas

        Los impecables paleontólogos de la infancia
        Duchos en exhumar rondas triciclos mimos y otros fósiles
        Tienen olfato e intuición suficientes como para desenterrar y desplegar mitos Cautivantes pavores sabrosos felicidad a cuerda

        Esos decisivos restauradores
        Con destreza profesional tapan grietas y traumas
        Y remiendan con zurcido invisible el desgarrón que arruinaba nuestro compacto recuerdo de cielo

        Sin embargo un día habrá que entrar a saco la podrida infancia
        No el desván
        Allí apenas habitan los juguetes rotos los álbumes de sellos el ferrocarril rengo o sea la piel reseca de la infancia
        No las fotografías y su letargo sepia
        Habrá que entrar a saco la miseria

        Porque la infancia
        Además del estanque de azogada piedad
        Que a cualquier precio adquieren los ávidos turistas del regreso
        Además de la espiga y la arañita
        Y el piano de Mompou
        Además del alegre asombro que dicen hubo
        Además de la amistad con el perro del vecino
        Del juego con las trenzas que hacen juego
        Además de todo eso
        Tan radiante tan modestamente fabuloso
        Y sin embargo tan cruelmente olvidado
        La infancia es otra cosa

        Por ejemplo la oprobiosa galería de rostros
        Encendidos de entusiasmo puericultor y algunas veces de crueldad dulzona
        Y es (también la infancia tiene su otoño) la caída de las primeras máscaras
        La vertiginosa temporada que va de la inauguración del pánico a la vergüenza de la masturbación inicial rudimentaria
        La gallina asesinada por los garfios de la misma buena parienta que nos arropa al comienzo de la noche
        La palabra cáncer y la noción de que no hay exorcismo que valga
        La rebelión de la epidermis las estupefacciones convertidas en lamparones de diversos diseños y medidas
        La noche como la gran cortina que nadie es capaz de descorrer y que sin embargo oculta la prestigiosa momia del porvenir

        Por ejemplo la recurrente pesadilla
        De diez cien veinte mil encapuchados
        Cuyo silencio a coro repetirá un longplay treinta años más tarde con el alevoso Fascinante murmullo de los lamas del Tíbet en sus cantos de muerte
        Pero que por entonces es sólo una interminable fila de encapuchados Balanceándose saliéndose del sueño golpeando en el empañado vidrio de la cocina
        Proponiendo el terror y sus múltiples sobornos anexos

        La otra infancia es qué duda cabe el insomnio con los ardides de su infierno acústico
        Uno dejándose llevar despojado de sábanas mosquitero camisón y pellejo
        Uno sin bronquios y sin tímpanos
        Dejándose llevar imaginándose llevado hacia un lejanísimo casi inalcanzable círculo o celda o sima donde no hay hormigas ni abuela ni quebrados ni ventana ni sopa y donde el ruido del mundo llega sólo como un zumbido ni siquiera insistente
        Es el golpe en la cara para ser más exacto en la nariz
        El caliente sabor de la primera sangre tragada
        Y el arranque de la inquina la navidad del odio que irza el pelo calienta las orejas aprieta los dientes gira los puños en un molinete enloquecido mientras los demás asisten como un cerco de horripiladas esperanzas timideces palabrotas y ojos con náuseas

        Es la chiquilina obligatoria distancia
        La teresa rubia
        De ojos alemanes y sonrisa para otros
        Humilladora de mis lápices de veneración de mis insignias de ofrenda de mis estampillas de homenaje
        Futura pobre gorda sofocada de deudas y de hijos pero entonces tan lejos y escarpada
        Y es también el amigo el único el mejor
        Aplastado en la calle


        Un día de estos habrá que entrar a saco la podrida infancia
        Habrá que entrar a saco la miseria

        Sólo después
        Con el magro botín en las manos crispadamente adultas
        Sólo después
        Ya de regreso
        Podrá uno permitirse el lujo la merced el pretexto
        El disfrute
        De hacer escala en el desván
        Y revisar las fotos en su letargo sepia.

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      La muerte va al encuentro de la infancia

        La muerte va al encuentro de la infancia
        La prepara la educa la adoctrina
        Le enseña tantas fábulas
        Como hilachas da el magma del azar

        La lleva ante el espejo catequista
        Para que él la transforme
        De ufana en taciturna.

        La muerte va al encuentro de la infancia
        Y cuando al fin la forma
        La alienta, la organiza
        La pule, le da rumbo.

        La infancia va al encuentro de la muerte.

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      La otra copa del brindis

        Al principio ella fue una serena conflagración
        Un rostro que no fingía ni siquiera su belleza
        Unas manos que de a poco inventaban un lenguaje
        Una piel memorable y convicta
        Una mirada limpia sin traiciones
        Una voz que caldeaba la risa
        Unos labios nupciales
        Un brindis

        Es increíble pero a pesar de todo
        Él tuvo tiempo para decirse
        Qué sencillo y también
        No importa que el futuro
        Sea una oscura maleza

        La manera tan poco suntuaria
        Que escogieron sus mutuas tentaciones
        Fue un estupor alegre
        Sin culpa ni disculpa
        Él se sintió optimista
        Nutrido
        Renovado
        Tan lejos del sollozo y la nostalgia
        Tan cómodo en su sangre y en la de ella
        Tan vivo sobre el vértice de musgo
        Tan hallado en la espera
        Que después del amor salió a la noche
        Sin luna y no importaba
        Sin gente y no importaba
        Sin dios y no importaba
        A desmontar la anécdota
        A componer la euforia
        A recoger su parte del botín

        Mas su mitad de amor
        Se negó a ser mitad
        Y de pronto él sintió
        Que sin ella sus brazos estaban tan vacíos
        Que sin ella sus ojos no tenían qué mirar
        Que sin ella su cuerpo de ningún modo era
        La otra copa del brindis

        Y de nuevo se dijo
        Qué sencillo
        Pero ahora
        Lamentó que el futuro fuera oscura maleza

        Sólo entonces pensó en ella
        Eligiéndola
        Y sin dolor sin desesperaciones
        Sin angustia y sin miedo
        Dócilmente empezó
        Como otras noches
        A necesitarla.

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      La roca

        La indiferencia de la roca
        Me conmueve
        Y me aplaza

        Cómo irme desgranando
        Hora a hora
        Pestaña tras pestaña
        Pellejo tras pellejo
        Ante ese paradigma
        De tesón
        Y pureza

        No obstante apuesto a que
        La indiferencia de la roca
        Quiere comunicarnos
        Una alarma infinita.

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      La secretaria ideal

        Yo soy la secretaria
        Ideal.

        Mi jefe es elegante,
        Mi jefe es tan discreto,
        Es alto, es distinguido,
        Es un jefe completo.

        Cuando viene y me ordena:
        "Una copia textual",
        Yo soy la secretaria
        Ideal.

        Mi jefe tiene esposa,
        Dos hijos y tres criadas.
        La esposa por lo menos
        No lo comprende nada.

        Cuando él viene y me dice:
        "Somos tal para cual",
        Yo soy la secretaria
        Ideal

        Mi jefe tiene un Mustang
        Y algún departamento
        Donde vamos a veces
        Yo y su remordimiento.

        Entonces lo conformo:
        "Es pecado venial",
        Yo soy la secretaria
        Ideal.

        Mi jefe se comporta
        Como un tipo maduro,
        La panza disimula
        Cuando viste de oscuro.

        Y si bosteza y dice:
        "hoy no, me siento mal",
        Yo soy la secretaria
        Ideal.

        Cuando se va mi jefe,
        Mi jefe ese hombre viejo
        Yo me desarmo y quedo
        Sola frente al espejo.

        Y a mí misma me digo
        El cansado ritual:
        "Yo soy la secretaria
        Ideal".

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      La trampa

        Qué trampa este crepúsculo
        Qué calma desplomada sobre todo
        Qué simulacro inútil
        Qué sonrojo

        En paz siguen las nubes
        Cómo quisiera en paz
        Y silenciosa
        El aire tiene gracia
        Por una vez tangible
        Compartida
        Y nadie está sediento
        O por lo menos nadie tan sediento
        Como para matar
        O destrozarse

        Qué trampa esa lejana
        Bocina
        Que se quiebra
        Como un viejo sollozo
        Qué mentira ese tango esa guitarra
        Esa clara desierta inexplicable
        Melancolía de las azoteas

        Qué trampa
        Qué artimaña

        Qué lástima
        Saber
        Que es una trampa.

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      La vida, ese paréntesis

        Cuando el no ser queda en suspenso
        Se abre la vida ese paréntesis
        Con un vagido universal de hambre

        Somos hambrientos desde el vamos
        Y lo seremos hasta el vámonos
        Después de mucho descubrir
        Y brevemente amar y acostumbrarnos
        A la fallida eternidad

        La vida se clausura en vida
        La vida ese paréntesis
        También se cierra incurre
        En un vagido universal
        El último

        Y entonces sólo entonces
        El no ser sigue para siempre.

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      Laberintos

        De todos los laberintos el mejor
        Es el que no conduce a nada
        Y ni siquiera va sembrando indicios
        Ya que aquellos otros
        Esos pocos que llevan a alguna parte
        Siempre terminan en la fosa común

        Así que lo mejor es continuar vagando
        Entre ángulos rectos y mixtilíneos
        Pasadizos curvos o sinuosos
        Meandros existenciales / doctrinas en zigzag
        Remansos del amor / veredas del desquite
        En obstinada búsqueda de lo inhallable

        Y si en algún momento se avizora
        La salida prevista o imprevista
        Lo más aconsejable es retroceder
        Y meterse de nuevo y de lleno
        En el dédalo que es nuestro refugio

        Después de todo el laberinto es
        Una forma relativamente amena
        De aplazar cualquier postrimería

        El laberinto / además de trillada metáfora
        Frecuentada por Borges y otros aventajados
        Discípulos y acólitos del rey Minos
        Es simplemente eso / un laberinto /
        Cortázar se quejaba / entre otras cosas /
        De que ya no hubiera laberintos
        Pero qué sino un laberinto
        Es su rayuela descreída y fértil

        Forzado a elegir entre los más renombrados
        Digamos los laberintos de creta Samos y Fayum
        Me quedo con el de los cuentos de mi abuela
        Que no dejaba vislumbrar ninguna escapatoria

        En verdad en verdad os digo que la única fórmula
        Para arrendar la esquiva eternidad
        Es no salir jamás del laberinto
        O sea seguir dudando y bifurcándose y titubeando

        O más bien simulando dudas bifurcaciones y titubeos
        A fin de que los leviatanes se confundan

        Así y todo el laberinto es tabla de salvación
        Para aquellos que tienen vocación de inmortales
        El único inconveniente es que la eternidad /
        Como bien deben saberlo el Padre eterno
        Y su cohorte de canonizados /
        Suele ser mortalmente aburrida.

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      Lento pero viene

        Lento pero viene
        El futuro se acerca
        Despacio
        Pero viene

        Hoy está más allá
        De las nubes que elige
        Y más allá del trueno
        Y de la tierra firme
        Demorándose viene
        Cual flor desconfiada
        Que vigila al sol
        Sin preguntarle nada
        Iluminando viene
        Las últimas ventanas

        Lento pero viene
        El futuro se acerca
        Despacio pero viene

        Ya se va acercando
        Nunca tiene prisa
        Viene con proyectos
        Y bolsas de semillas

        Con ángeles maltrechos
        Y fieles golondrinas

        Despacio pero viene
        Sin hacer mucho ruido

        Cuidando sobre todo
        Los sueños prohibidos

        Los recuerdos yacentes
        Y los recién nacidos

        Lento pero viene
        El futuro se acerca
        Despacio
        Pero viene

        Ya casi está llegando
        Con su mejor noticia
        Con puños con ojeras
        Con noches y con días

        Con una estrella pobre
        Sin nombre todavía

        Lento pero viene
        El futuro real
        El mismo que inventamos
        Nosotros y el azar

        Cada vez más nosotros
        Y menos el azar

        Lento pero viene
        El futuro se acerca
        Despacio
        Pero viene

        Lento pero viene
        Lento pero viene
        Lento pero viene.

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      Licencia

        Aquí empieza el descanso.
        En mi conciencia y en el almanaque
        Junto a mi nombre y cargo en la planilla
        Aquí empieza el descanso
        Dos semanas

        Debo apurarme porque hay tantas cosas
        Recuperar el mar
        Eso primero
        Recuperar el mar desde una altura
        Y hallar toda la vida en cuatro olas
        Gigantescas y tristes como sueños

        Mirar el cielo estéril
        Y encontrarlo cambiado
        Hallar que el horizonte
        Se acercó veinte metros
        Que el césped hace un año era más verde
        Y aguardar con paciencia
        Escuchando los grillos
        El apagón tranquilo de la luna.

        Me desperezo
        Grito
        Poca cosa
        Qué poca cosa soy sobre la arena
        La mañana se fue
        Se va la tarde
        La caída del sol me desanima
        Sin embargo respiro
        Sin embargo
        Qué apretujón de ocio a plazo fijo.

        Pero nadie se asusta
        Nadie quiere
        Pensar que se ha nacido para esto
        Pensar que alcanza y sobra
        Con los pinos
        Y la mujer
        Y el libro
        Y el crepúsculo.

        Una noche cualquiera acaba todo
        Una mañana exacta
        Seis y cuarto
        Suena el despertador como sonaba
        En el resto del año
        Un alarido
        Aquí empieza el trabajo
        En mi cabeza y en el almanaque
        Junto a mi nombre y cargo en la planilla.

        Aquí empieza el trabajo
        Mansamente
        Son
        cincuenta semanas.

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