.
- Información biográfica
- A la izquierda del roble
- A ras del sueño
- A tientas
- Ahora en cambio
- Ahora todo está claro
- Amor, de tarde
- Amor vendimia (Sobre cartas de amor)
- Ángelus
- Apenas y a penas
- Arco iris
- Arena
- Asunción de ti
- Ausencia
- Ausencia de Dios
- Bandera en pena
- Bébete un tentempié
- Bienvenida
- Bodas de perlas
- Botella al mar
- Buenos días, Gabriel
- Cálculo de probabilidades
- Cava memorias
- Cero
- Chau número tres
- Como si fuéramos inmortales
- Como si nada (Con lugar a dudas)
- Como un milagro
- Compañero de olvido
- Confortación
- Contra los puentes levadizos
- Contraofensiva
- Corazón coraza
- Cotidiana I
- Cotidiana II
- Cotidiana III
- Credo (De otros diluvios)
- Cronoterapia bilingüe (Desmitifiquemos la Vía Láctea)
- Cuestionario no tradicional
- Cumpleaños en Manhattan
- Currículum
- Dactilógrafo
- De árbol a árbol
- De lo prohibido (Soy un caso perdido)
- Defensa de la alegría
- Desde arriba
- Después
- Digamos
- El aguafiestas falta sin aviso
- El alma no es el cuerpo
- El barrio
- El hijo
- El lugar del crimen
- El mar
- El nuevo
- El puente
- El riesgo
- El silencio
- El silencio del mar
- El soneto de rigor
- El sur también existe
- Elegir mi paisaje
- Ella que pasa
- Empero
- En blanco y negro
- Enamorarse y no
- Enigmas
- Entre estatuas (No te salves)
- Esa batalla
- Eso dicen
- Ésta es mi casa
- Estados de ánimo
- Expectativas
- Futuro cada vez más jívaro
- Habanera
- Hagamos un trato
- Hasta mañana
- Historia de vampiros
- Hombre que mira a una muchacha
- Hombre que mira al cielo (Trece hombres que miran)
- Hombre que mira la luna
- Homenaje
- Igualdad
- Intimidad
- Hoy tu tiempo es real
- José Martí pregonero
- La casa y el ladrillo
- La cercanía de la nada
- La crisis
- La historia
- La infancia es otra cosa
- La muerte va al encuentro de la infancia
- La otra copa del brindis
- La roca
- La secretaria ideal
- La trampa
- La vida, ese paréntesis
- Laberintos
- Lento pero viene
- Licencia
Mario Benedetti - Parte I (poemas 1-99)
Mario Benedetti - Parte II (poemas 100-159)
- Información biográfica
Nombre: Mario Orlando Hamlet Hardy Brenno Benedetti
Lugar y fecha nacimiento: Paso de los Toros (Uruguay), 14 de septiembre de 1920
Lugar y fecha defunción: Montevideo (Uruguay), 17 de mayo de 2009 (88 años)
- A la izquierda del roble
No sé si alguna vez les ha pasado a ustedes
Pero el Jardín Botánico es un parque dormido
En el que uno puede sentirse árbol o prójimo
Siempre y cuando se cumpla un requisito previo.
Que la ciudad exista tranquilamente lejos.
El secreto es apoyarse digamos en un tronco
Y oír a través del aire que admite ruidos muertos
Cómo en Millán y Reyes galopan los tranvías.
No sé si alguna vez les ha pasado a ustedes
Pero el Jardín Botánico siempre ha tenido
Una agradable propensión a los sueños,
A que los insectos suban por las piernas
Y la melancolía baje por los brazos
Hasta que uno cierra los puños y la atrapa.
Después de todo el secreto es mirar hacia arriba
Y ver cómo las nubes se disputan las copas
Y ver cómo los nidos se disputan los pájaros.
No sé si alguna vez les ha pasado a ustedes
Ah pero las parejas que huyen al Botánico
Ya desciendan de un taxi o bajen de una nube
Hablan por lo común de temas importantes
Y se miran fanáticamente a los ojos
Como si el amor fuera un brevísimo túnel
Y ellos se contemplaran por dentro de ese amor.
Aquellos dos por ejemplo a la izquierda del roble
(También podría llamarlo almendro o araucaria
Ggracias a mis lagunas sobre Pan y Linneo)
Hablan y por lo visto las palabras
Se quedan conmovidas a mirarlos
Ya que a mí no me llegan ni siquiera los ecos.
No sé si alguna vez les ha pasado a ustedes
Pero es lindísimo imaginar qué dicen
Sobre todo si él muerde una ramita
Y ella deja un zapato sobre el césped
Sobre todo si él tiene los huesos tristes
Y ella quiere sonreír pero no puede.
Para mí que el muchacho está diciendo
Lo que se dice a veces en el Jardín Botánico.
Ayer llegó el otoño
El sol de otoño
Y me sentí feliz
Como hace mucho
Qué linda estás
Te quiero
En mi sueño
De noche
Se escuchan las bocinas
El viento sobre el mar
Y sin embargo aquello
También es el silencio
Mírame así
Te quiero
Yo trabajo con ganas
Hago números
Fichas
Discuto con cretinos
Me distraigo y blasfemo
Dame tu mano
Ahora
Ya lo sabés
Te quiero
Pienso a veces en Dios
Bueno no tantas veces
No me gusta robar
Su tiempo
Y además está lejos
Vos estás a mi lado
Ahora mismo estoy triste
Estoy triste y te quiero
Ya pasarán las horas
La calle como un río
Los árboles que ayudan
El cielo
Los amigos
Y qué suerte
Te quiero
Hace mucho era niño
Hace mucho y qué importa
El azar era simple
Como entrar en tus ojos
Dejame entrar
Te quiero
Menos mal que te quiero.
No sé si alguna vez les ha pasado a ustedes
Pero puede ocurrir que de pronto uno advierta
Que en realidad se trata de algo más desolado
Uno de esos amores de tántalo y azar
Que Dios no admite porque tiene celos.
Fíjense que él acusa con ternura
Y ella se apoya contra la corteza
Fíjense que él va tildando recuerdos
Y ella se consterna misteriosamente.
Para mí que el muchacho está diciendo
Lo que se dice a veces en el Jardín Botánico.
Vos lo dijiste
Nuestro amor
Fue desde siempre un niño muerto
Sólo de a ratos parecía
Que iba a vivir
Que iba a vencernos
Pero los dos fuimos tan fuertes
Que lo dejamos sin su sangre
Sin su futuro
Sin su cielo
Un niño muerto
Sólo eso
Maravilloso y condenado
Quizá tuviera una sonrisa
Como la tuya
Dulce y honda
Quizá tuviera un alma triste
Como mi alma
Poca cosa
Quizá aprendiera con el tiempo
A desplegarse
a usar el mundo
Pero los niños que así vienen
Muertos de amor
Muertos de miedo
Tienen tan grande el corazón
Que se destruyen sin saberlo
Vos lo dijiste
Nuestro amor
Fue desde siempre un niño muerto
Y qué verdad dura y sin sombra
Qué verdad fácil y qué pena
Yo imaginaba que era un niño
Y era tan sólo un niño muerto
Ahora qué queda
Sólo queda
Medir la fe y que recordemos
Lo que pudimos haber sido
Para él
Que no pudo ser nuestro
Qué más
Acaso cuando llegue
Un veintitrés de abril y abismo
Vos donde estés
Llevale flores
Que yo también iré contigo.
No sé si alguna vez les ha pasado a ustedes
Pero el Jardín Botánico es un parque dormido
Que sólo despierta con la lluvia.
Ahora la última nube ha resuelto quedarse
Y nos está mojando como alegres mendigos.
El secreto está en correr con precauciones
A fin de no matar ningún escarabajo
Y no pisar los hongos que aprovechan
Para nadar desesperadamente.
Sin prevenciones me doy vuelta y siguen
Aquellos dos a la izquierda del roble
Eternos y escondidos en la lluvia
Diciéndose quién sabe qué silencios.
No sé si alguna vez les ha pasado a ustedes
Pero cuando la lluvia cae sobre el Botánico
Aquí se quedan sólo los fantasmas.
Ustedes pueden irse.
Yo me quedo.
A ras del sueño
Sólo una temporada provisoria,
Tatuaje de incontables tradiciones,
Oscuro mausoleo donde empieza
A existir el futuro, a hacerse piedra.
Nada aquí, nada allá. Son las palabras
Del mago lejanísimo y borroso.
Sin embargo, la infancia se empecina,
Comienza a levantar sus inventarios,
A echar sus amplias redes para luego.
Es una isla limpia y sobre todo
Fugaz, es un venero de primicias
Que se van lentamente resecando.
Queda atrás como un rápido paisaje
Del que persistirán sólo unas nubes,
Un biombo, dos juguetes, tres racimos,
O apenas un olor, una ceniza.
Con luces queda atrás, a la intemperie,
Yacente y aplazada para nunca,
Sola con su aptitud irresistible
Y un pudor incorpóreo, agazapado.
Para nunca aplazada, fabulosa
Infancia entre sus redes extinguida.
Por algo queda atrás. Esa entrañable
Cede paso al fervor, al pasmo, al fruto,
El azar hinca el diente en otra bruma,
Somos los moribundos que nacemos
A la carne, a la sangre, al entusiasmo,
Nos burlamos del sol, de la penumbra,
Manejamos la gloria como un lápiz
Y en las vírgenes tapias dibujamos
El amor y su viejo colmo, el odio,
El grito que nos pone la vergüenza
En las manos mucho antes que en la boca.
El celaje se enciende. Somos niebla
Bajo el cielo compacto, insolidario,
El asombro hace cuentas y no puede
Mantenernos serenos, apacibles,
Somos el invasor protagonista
Que hace trizas el tiempo, que hace ruido
Pueril, que hace palabras, que hace pactos,
Somos tan poderosos, tan eternos,
Que cerramos el puño y el verano
Comienza a sollozar entre los árboles.
Mejor dicho: creemos que solloza.
El verano es un.vaho, por lo tanto
No tiene ojos ni párpados ni lágrimas,
En sus tardes de atmósfera más tenue
Es calor, es calor, y en las mañanas
De aire pesado, corporal, viscoso,
Es calor, es calor. Con eso basta.
De todos modos cambia a las muchachas,
Las ilumina, las ondula, y luego
Las respira y suspira como acordes,
Las envuelve en amor, las hace carne,
Les pinta brazos con venitas tenues
En colores y luz complementarios,
Les abre escotes para que alguien vierta
Cualquier mirada, ese poderhabiente.
La vida, qué región esplendorosa.
¿Quién escruta la muerte, quién la tienta?
A la horca con él. ¿Quién piensa en esa
Imposible quietud cuando es la hora
Para cada uno de morder su fruta,
De usar su espejo, de gritar su grito,
De escupir a los cielos, de ir subiendo
De dos en dos todas las escaleras?
La muerte no se apura, sin embargo,
Ni se aplaca. Tampoco se impacienta.
Hay tantas muertes como negaciones.
La muerte que desgarra, la que expulsa,
La que embruja, la que arde, la que agota,
La que enluta el amor, la que excrementa,
La que siega, la que usa, la que ablanda,
La muerte de arenal, la de pantano,
La de abismo, la de agua, la de almohada.
Hay tantas muertes como teologías,
Pero todas se juntan en la espera.
Esa que acecha es una muerte sola.
Escarnecida, rencorosa, hueca,
Su insomnio enloquecido se desploma
Sobre todos los sueños, su delirio
Se parece bastante a la cordura.
Muerte esbelta y rompiente, qué increíble
Sirena para el Mar de los Suicidas.
No canta, pero indica, marca, alude,
Exhibe sus voraces argumentos,
Sus afiches turísticos, explica
Por qué es tan milagrosa su inminencia,
Por qué es tan atractivo su desastre,
Por qué tan confortable su vacío.
No canta, pero es como si cantara.
Su demagogia negra usa palomas,
Telegramas y rezos y suspiros,
Sonatas para piano, arpas de herrumbre,
Vitrinas del amor momificado,
Relojes de lujuria que amontonan
Segundos y segundos y otras prórrogas.
No canta, pero es como si cantara,
Su espanto vendaval silba en la espiga,
Su pregunta repica en el silencio,
Su loco desparpajo exuda un réquiem
Que es prado y es follaje y es almena.
Hay que volverse sordo y mudo y ciego,
Sordo de amor, de amor enmudecido,
Ciego de amor. Olfato, gusto y tacto
Quedan para alejar la muerte y para
Hundirse en la mujer, en esa ola
Que es tiempo y lengua y brazos y latido,
Esa mujer descanso, mujer césped,
Que es llanto y rostro y siembra y apetito,
Esa mujer cosecha, mujer signo,
Que es paz y aliento y cábala y jadeo.
Hay que amar con horror para salvarse,
Amanecer cuando los mansos dientes
Muerden, para salvarse, o por lo menos
Para creerse a salvo, que es bastante.
Hay que amar sentenciado y sin urgencia,
Para salvarse, para guarecerse
De esa muerte que llueve hielo o fuego.
Es el cielo común, el alba escándalo,
El goce atroz, el milagroso caos,
La piel abismo, la granada abierta,
La única unidad uniyugada,
La derrota de todas las cautelas.
Hay que amar con valor, para salvarse.
Sin luna, sin nostalgia, sin pretextos,
Hay que despilfarrar en una noche
—Que puede ser mil y una— el universo,
Sin augurios, sin planes, sin temblores,
Sin convenios, sin votos, con olvido,
Desnudos cuerpo y alma, disponibles
Para ser otro y otra a ras de sueño.
Bendita noche cóncava, delicia
De encontrar un abrazo a la deriva
Y entrar en ese enigma, sin astucia,
Y volver por el aire al aire libre,
Hay que amar con amor, para salvarse.
Entonces vienen las contradicciones
O sea la razón. El mundo existe
Con manchas, sin arar, y no hay conjuro
Ni fe que lo desmienta o modifique.
El manantial se seca, el árbol cae,
La sangre fluye, el odio se hace muro,
¿Es mi hermano el verdugo? Ese asesino
Y dios padrastro todopoderoso,
Ese señor del vómito, ese artífice
De la hecatombe, ¿puede ser mi hermano?
Surtidor de napalm, profeta imbécil,
¿Ése, mi prójimo?, ¿ése, el semejante?
Sindico en todo caso de la muerte,
Argumento y proclama de la ruina,
Poder y brazo ejecutor. Estiércol.
Por esta vez no he de mirar mis pasos
Sino el contorno triste, calcinado.
Miro a mi sombra que está envejeciendo,
La sombra de los míos que envejecen.
El mundo existe. Con o sin sus manes,
Con o sin su señal. Existe. Punto.
El mundo existe con mis ex iguales,
Con mis amigos-enemigos, esos
Que ya olvidé por qué se traicionaron.
Tiendo mi mano a veces y está sola
Y está más sola cuando no la tiendo,
Pienso en los compradores emboscados
Y tengo duelo y tengo rabia y tengo
Un reproche que empieza en mis lealtades,
En mis confianzas sin mayor motivo,
En mi invención del prójimo-mi-aliado.
Ni aún ahora me resigno a creerlo.
No todos son así, no todos ceden.
Tendré que repetírmelo a escondidas
Y barajar de nuevo el almanaque.
Mi corazón acobardado sigue
Inventando valor, abriendo créditos,
Tirando cabos sólo a la siniestra,
Aprendiendo a aprender, pobre aleluya,
Y quién sabe, quién sabe si entre tanta
Mentira incandescente, no queda algo
De verdad a la sombra. Y no es metáfora.
Nada aquí, nada allá. Son las palabras
Del mago lejanísimo y borroso.
Pero, ¿por qué creerle a pie juntillas?
¿En qué galaxia está el certificado?
Algo aquí, nada allá. ¿Es tan distinto?
Lo propongo debajo de mis párpados
Y en mi boca cerrada.
¿Es tan distinto?
Ya sé, hay razones nítidas, famosas,
Hay cien teorías sobre la derrota,
Hay argumentos para suicidarse,
Pero, ¿y si hay un resquicio?
¿Es tan distinto,
Tan necio, tan ridículo, tan torpe,
Tener un espacioso sueño propio
Donde el hombre se muera pero actúe
Como inmortal?
A tientas
Se retrocede con seguridad
Pero se avanza a tientas
Uno adelanta manos como un ciego
Ciego imprudente por añadidura
Pero lo absurdo es que no es ciego
Y distingue el relámpago la lluvia
Los rostros insepultos la ceniza
La sonrisa del necio las afrentas
Un barrunto de pena en el espejo
La baranda oxidada con sus pájaros
La opaca incertidumbre de los otros
Enfrentada a la propia incertidumbre
Se avanza a tientas / lentamente
Por lo común a contramano
De los convictos y confesos
En búsqueda tal vez
De amores residuales
Que sirvan de consuelo y recompensa
O iluminen un pozo de nostalgias
Se avanza a tientas / vacilante
No importan la distancia ni el horario
Ni que el futuro sea una vislumbre
O una pasión deshabitada
A tientas hasta que una noche
Se queda uno sin cómplices ni tacto
Y a ciegas otra vez y para siempre
Se introduce en un túnel o destino
Que no se sabe dónde acaba.
Ahora en cambio
Hubiera entregado el Dios que no poseo,
Hubiera aprendido tres o cuatro signos,
Y así desalentado,
Así fiel, ceniciento,
Invariable como un recuerdo atroz,
Me hubiera respondido,
Me hubiera transformado en ademanes
Me hubiera convencido como todos,
Refugiado en el hambre universal,
Salvado para siempre y para nada.
Ahora en cambio estoy un poco solo,
De veras un poco solo y solo.
Mi tristeza es un vaso de oraciones
Que se derraman sobre el césped
Y desde el césped nace Dios
Y está también un poco solo,
De veras un poco solo y solo.
Mas yo le ayudo a conocer las aves
Y en toda su extensión la herejía vegetal,
Los corazones de sus alegres huérfanos,
La tierra que es la palma de su mano.
Ahora todo está claro
Cuando el presidente Carter
Se preocupa tanto
De los derechos
Humanos
Parece evidente que en ese caso
Derecho
No significa facultad
O atributo
O libre albedrío
Sino diestro
O antizurdo
O flanco opuesto al corazón
Lado derecho en fin
En consecuencia,
¿No sería hora
De que iniciáramos
Una amplia campaña internacional
Por los izquierdos
Humanos?
Amor, de tarde
Es una lástima que no estés conmigo
Cuando miro el reloj y son las cuatro
Y acabo la planilla y pienso diez minutos
Y estiro las piernas como todas las tardes
Y hago así con los hombros para aflojar la espalda
Y me doblo los dedos y les saco mentiras.
Es una lástima que no estés conmigo
Cuando miro el reloj y son las cinco
Y soy una manija que calcula intereses
O dos manos que saltan sobre cuarenta teclas
O un oído que escucha cómo ladra el teléfono
O un tipo que hace números y les saca verdades.
Es una lástima que no estés conmigo
Cuando miro el reloj y son las seis.
Podrías acercarte por sorpresa
Y decirme "¿Qué tal?", y quedaríamos
Yo con la mancha roja de tus labios
Tú con el tizne azul de mi carbónico.
Amor vendimia
Sobre cartas de amor.
Las circunstancias / tiempo en carne viva /
Ponen a nuestro alcance pena y goces
Pero
Más de una vez nos llevan a remolque
Amor es más que un juego o un diluvio
Es el cuerpo y el alma a la intemperie
Pero
Si se va la lujuria ya no vuelve
El trabajo es un bálsamo / un compás /
Gracias a él lidiamos con las horas
Pero
Hay un ocio final que no perdona
La vida puede ser un vendaval
Que sacude mis sueños y tus duendes
Pero
La vida tiene obligación de muerte.
Ángelus
Quién me iba a decir que el destino era esto
Ver la lluvia a través de letras invertidas,
Un paredón con manchas que parecen prohombres,
El techo de los ómnibus brillantes como peces
Y esa melancolía que impregna las bocinas.
Aquí no hay cielo,
Aquí no hay horizonte.
Hay una mesa grande para todos los brazos
Y una silla que gira cuando quiero escaparme.
Otro día se acaba y el destino era esto.
Es raro que uno tenga tiempo de verse triste:
Siempre suena una orden, un teléfono, un timbre,
Y claro, está prohibido llorar sobre los libros
Porque no queda bien que la tinta se corra.
Apenas y a penas
Pensó
Ojalá que no
Pero esta vez acaso sea la última.
Con el deseo más tierno que otras noches
Tentó las piernas de la mujer nueva
Que afortunadamente no eran de carrara
Posó toda su palma sobre la hierbabuena
Y sintió que su mano agradecía
Viajó moroso y sabio por el vientre
Se conmovió con valles y colinas
Se demoró en el flanco y su hondonada
Que siempre era su premio bienvenido
Anduvo por los pechos eligiendo al azar
Y allí se quedó un rato descifrando
Con el pulgar y el índice reconoció los labios
Que afortunadamente no eran de coral
Y deslizó una mano por debajo del cuello
Que afortunadamente no era de alabastro.
Pensó
Ojalá que no
Pero puede ser la última
Y si después de todo
Es la última vez
Entonces cómo haré mañana
De dónde sacaré la fuerza y el olvido
Para tomar distancia de esta orografía
De esta comarca en paz
De esta patria ganada
Apenas y a penas
A tiempo y a dulzura
A ráfagas de amor.
Arco iris
A veces
Por supuesto
Usted sonríe
Y no importa lo linda
O lo fea
Lo vieja
O lo joven
Lo mucho
O lo poco
Que usted realmente
Sea
Sonríe
Cual si fuese
Una revelación
Y su sonrisa anula
Todas las anteriores
Caducan al instante
Sus rostros como máscaras
Sus ojos duros
Frágiles
Como espejos en óvalo
Su boca de morder
Su mentón de capricho
Sus pómulos fragantes
Sus párpados
Su miedo
Sonríe
Y usted nace
Asume el mundo
Mira
Sin mirar
Indefensa
Desnuda
Transparente
Y a lo mejor
Si la sonrisa viene
De muy
De muy adentro
Usted puede llorar
Sencillamente
Sin desgarrarse
Sin desesperarse
Sin convocar la muerte
Ni sentirse vacía
Llorar
Sólo llorar
Entonces su sonrisa
Si todavía existe
Se vuelve un arco iris.
Arena
Arena entre mis dedos
Bajo mis pies de plomo
Arena voladora
Arena buena
En tu memoria polen
Quedaron escondidos
Mis castillos
Guárdalos hasta el día
En que un niño
Otro niño
Se acerque a rescatarlos
Con mi salvoconducto
Asunción de ti
1
Quién hubiera creído que se hallaba
Sola en el aire, oculta,
Tu mirada.
Quién hubiera creído esa terrible
Ocasión de nacer puesta al alcance
De mi suerte y mis ojos,
Y que tú y yo iríamos, despojados
De todo bien, de todo mal, de todo,
A arrojarnos en el mismo silencio,
A inclinarnos sobre la misma fuente
Para vernos y vernos
Mutuamente espiados en el fondo,
Temblando desde el agua,
Descubriendo, pretendiendo alcanzar
Quién eras tú detrás de esa cortina,
Quién era yo detrás de mí.
Y todavía no hemos visto nada.
Espero que alguien venga, inexorable,
Siempre temo y espero,
Y acabe por nombrarnos en un signo,
Por situarnos en alguna estación
Por dejarnos allí, como dos gritos
De asombro.
Pero nunca será. Tú no eres ésa,
Yo no soy ése, ésos, los que fuimos
Antes de ser nosotros.
Eras sí pero ahora
Suenas un poco a mí.
Era sí pero ahora
Vengo un poco a ti.
No demasiado, solamente un toque,
Acaso un leve rasgo familiar,
Pero que fuerce a todos a abarcarnos
A ti y a mí cuando nos piensen solos.
2
Hemos llegado al crepúsculo neutro
Donde el día y la noche se funden y se igualan.
Nadie podrá olvidar este descanso.
Pasa sobre mis párpados el cielo fácil
A dejarme los ojos vacíos de ciudad.
No pienses ahora en el tiempo de agujas,
En el tiempo de pobres desesperaciones.
Ahora sólo existe el anhelo desnudo,
El sol que se desprende de sus nubes de llanto,
Tu rostro que se interna noche adentro
Hasta sólo ser voz y rumor de sonrisa.
3
Puedes querer el alba
Cuando ames.
Puedes
Venir a reclamarte como eras.
He conservado intacto tu paisaje.
Lo dejaré en tus manos
Cuando éstas lleguen, como siempre,
Anunciándote.
Puedes
Venir a reclamarte como eras.
Aunque ya no seas tú.
Aunque mi voz te espere
Sola en su azar
Quemando
Y tu dueño sea eso y mucho más.
Puedes amar el alba
Cuando quieras.
Mi soledad ha aprendido a ostentarte.
Esta noche, otra noche
Tú estarás
Y volverá a gemir el tiempo giratorio
Y los labios dirán
Esta paz ahora esta paz ahora.
Ahora puedes venir a reclamarte,
Penetrar en tus sábanas de alegre angustia,
Reconocer tu tibio corazón sin excusas,
Los cuadros persuadidos,
Saberte aquí.
Habrá para vivir cualquier huida
Y el momento de la espuma y el sol
Que aquí permanecieron.
Habrá para aprender otra piedad
Y el momento del sueño y el amor
Que aquí permanecieron.
Esta noche, otra noche
Tú estarás,
Tibia estarás al alcance de mis ojos,
Lejos ya de la ausencia que no nos pertenece.
He conservado intacto tu paisaje
Pero no sé hasta dónde está intacto sin ti,
Sin que tú le prometas horizontes de niebla,
Sin que tú le reclames su ventana de arena.
Puedes querer el alba cuando ames.
Debes venir a reclamarte como eras.
Aunque ya no seas tú,
Aunque contigo traigas
Dolor y otros milagros.
Aunque seas otro rostro
De tu cielo hacia mí.
Ausencia
El niño que no vino
Tiene los labios fuertes
Tiene las manos tiernas
El alma como nube
No es nadie
Es sólo un niño
Saca viejas monedas
Del bolsillo de Dios
Se parece a la madre
Su misma risa ancha
Su corazón a saltos
Juega con los silencios
Y con ellos hace otros
Silencios
Y se aburre
El niño que no vino
No viene
Porque cree
Que todo el que aquí nace
No se muere
Después.
Ausencia de Dios
Digamos que te alejas definitivamente
Hacia el pozo de olvido que prefieres,
Pero la mejor parte de tu espacio,
En realidad la única constante de tu espacio,
Quedará para siempre en mí, doliente,
Persuadida, frustrada, silenciosa,
Quedará en mí tu corazón inerte y sustancial,
Tu corazón de una promesa única
En mí que estoy enteramente solo
Sobreviviéndote.
Después de ese dolor redondo y eficaz,
Pacientemente agrio, de invencible ternura,
Ya no importa que use tu insoportable ausencia
Ni que me atreva a preguntar si cabes
Como siempre en una palabra.
Lo cierto es que ahora ya no estás en mi noche
Desgarradoramente idéntica a las otras
Que repetí buscándote, rodeándote.
Hay solamente un eco irremediable
De mi voz como niño, esa que no sabía.
Ahora qué miedo inútil, qué vergüenza
No tener oración para morder,
No tener fe para clavar las uñas,
No tener nada más que la noche,
Saber que Dios se muere, se resbala,
Que Dios retrocede con los brazos cerrados,
Con los labios cerrados, con la niebla,
Como un campanario atrozmente en ruinas
Que desandará siglos de ceniza.
Es tarde. Sin embargo yo daría
Todos los juramentos y las lluvias,
Las paredes con insultos y mimos,
Las ventanas de invierno, el mar a veces,
Por no tener tu corazón en mí,
Tu corazón inevitable y doloroso
En mí que estoy enteramente solo
Sobreviviéndote.
Bandera en pena
Están izando mi bandera
Con ceremonia y sin pudor
Pobre bandera
Mi bandera
Está alegre como una sábana
Pero triste como un adiós
Ondea sólo a la derecha
Y ya no sé si tiene sol
Está nueva como un trofeo
Pero vieja como un perdón
Están arriando mi bandera
Con ceremonia y sin pasión
Pobre bandera
Mi bandera
Los autobuses se detienen
Y hay un silencio que es rencor
Como son pocos los que miran
Por lo menos la miro yo
Y hasta el clarín que la saluda
Se atraganta de compasión
Están llevando mi bandera
Con ceremonia y sin honor
Pobre bandera
Mi bandera
La doblarán en ocho pliegues
La guardarán en un cajón
La cerrarán con un candado
Madeinusa de lo mejor
Pero si miras hacia arriba
Tendrás acaso otra visión
Hay un fantasma de bandera
Lindo trapo de cielo y sol
Y esa alma en pena
Esa bandera
Bandera en pena
O qué sé yo
Está en jirones
Tiene sangre
Y no se olvida
No.
Bébete un tentempié
Bébete un tentempié pero sentada
Arrímate a tu sol si eres satélite
Usa tus esperanzas como un sable
Desmundízate a ciegas o descálzate
Desmilágrate ahora / poco a poco
Quítate la ropita sin testigos
Arrójale esa cáscara al espejo
Preocúpate pregúntale prepárate
Sobremuriente no / sobreviviente
Desde el carajo al cielo / sin escalas
Y si no vienen a buscar tu búsqueda
Y te sientes pueril o mendicante
Abandonada por tu abandoneón
Fabulízate de una vez por todas
Métete en tu ropita nuevamente
Mundízate milágrate y entonces
Apróntate a salir y a salpicarte
Calle abajo / novada y renovada
Pero antes de asomar la naricita
Bebe otro tentempié / por si las moscas.
Bienvenida
Se me ocurre que vas a llegar distinta
No exactamente más linda
Ni más fuerte
Ni más dócil
Ni más cauta
Tan sólo que vas a llegar distinta
Como si esta temporada de no verme
Te hubiera sorprendido a vos también
Quizá porque sabes
Cómo te pienso y te enumero
Después de todo la nostalgia existe
Aunque no lloremos en los andenes fantasmales
Ni sobre las almohadas de candor
Ni bajo el cielo opaco
Yo nostalgio
Tú nostalgias
Y como me revienta que él nostalgie
Tu rostro es la vanguardia
Tal vez llega primero
Porque lo pinto en las paredes
Con trazos invisibles y seguros
No olvides que tu rostro
Me mira como pueblo
Sonríe y rabia y canta
Como pueblo
Y eso te da una lumbre
Inapagable
Ahora no tengo dudas
Vas a llegar distinta y con señales
Con nuevas
Con hondura
Con franqueza
Sé que voy a quererte sin preguntas
Sé que vas a quererme sin respuestas.
Bodas de perlas
Después de todo qué complicado es el amor breve
Y en cambio qué sencillo el largo amor
Digamos que éste no precisa barricadas
Contra el tiempo ni contra el destiempo
Ni se enreda en fervores a plazo fijo
El amor breve aún en aquellos tramos
En que ignora su proverbial urgencia
Siempre guarda o esconde o disimula
Semiadioses que anuncian la invasión del olvido
En cambio el largo amor no tiene cismas
Ni soluciones de continuidad
Más bien continuidad de soluciones
Esto viene ligado a una historia la nuestra
Quiero decir de mi mujer y mía
Historia que hizo escala en treinta marzos
Que a esta altura son como treinta puentes
Como treinta provincias de la misma memoria
Porque cada época de un largo amor
Cada capítulo de una consecuente pareja
Es una región con sus propios árboles y ecos
Sus propios descampados sus tibias contraseñas
He aquí que mi mujer y yo somos lo que se llama
Una pareja corriente y por tanto despareja
Treinta años incluidos los ocho bisiestos
De vida en común y en extraordinario
Alguien me informa que son bodas de perlas
Y acaso lo sean ya que perla es secreto
Y es brillo llanto fiesta hondura
Y otras alegorías que aquí vienen de perlas
Cuando la conocí
Tenía apenas doce años y negras trenzas
Y un perro atorrante
Que a todos nos servía de felpudo
Yo tenía catorce y ni siquiera perro
Calculé mentalmente futuro y arrecifes
Y supe que me estaba destinada
Mejor dicho que yo era el destinado
Todavía no se cuál es la diferencia
Así y todo tardé seis años en decírselo
Y ella un minuto y medio en aceptarlo
Pasé una temporada en Buenos Aires
Y le escribía poemas o pancartas de amor
Que ella ni siquiera comentaba en contra
Y yo sin advertir la grave situación
Cada vez escribía más poemas más pancartas
Realmente fue una época difícil
Menos mal que decidí regresar
Como un novio pródigo cualquiera
El hermano tenía bicicleta
Claro me la prestó y en rapto de coraje
Salí en bajada por la calle Almería
Ah lamentablemente el regreso era en repecho
Ella me estaba esperando muy atenta
Cansado como un perro aunque enhiesto y altivo
Bajé de aquel siniestro rodado y de pronto
Me desmayé en sus brazos providenciales
Y aunque no se ha repuesto aún de la sorpresa
Juro que no lo hice con premeditación
Por entonces su madre nos vigilaba
Desde las más increíbles atalayas
Yo me sentía cancerbado y miserable
Delincuente casi delicuescente
Claro eran otros tiempos y Montevideo
Era una linda ciudad provinciana
Sin capital a la que referirse
Y con ese trauma no hay terapia posible
Eso deja huellas en las plazoletas
Era tan provinciana que el presidente
Andaba sin capangas y hasta sin ministros
Uno podía encontrarlo en un café
O comprándose corbatas en una tienda
La prensa extranjera destacaba ese rasgo
Comparándonos con Suiza y Costa Rica
Siempre estábamos llenos de exilados
Así se escribía en tiempos suaves
Ahora en cambio somos exiliados
Pero la diferencia no reside en la i
Eran bolivianos paraguayos cariocas
Y sobre todo eran porteños
A nosotros nos daba mucha pena
Verlos en la calle nostalgiosos y pobres
Vendiéndonos recuerdos y empanadas ...............
Es claro son antiguas coyunturas
Sin embargo señalo a lectores muy jóvenes
Que Graham Bell ya había inventado el teléfono
De aquí que yo me instalara puntualmente a las seis
En la cervecería de la calle Yatay
Y desde allí hacía mi llamada de novio
Que me llevaba como media hora
A tal punto era insólito mi lungo metraje
Que ciertos parroquianos rompebolas
Me gritaban cachándome al unísono
Dale anclao en París
Como ven el amor era dura faena
Y en algunas vergüenzas
Casi industria insalubre
Para colmo comí abundantísima lechuga
Que nadie había desinfectado con carrel
En resumidas cuentas contraje el tifus
No exactamente el exantemático
Pero igual de alarmante y podrido
Me daban agua de apio y jugo de sandía
Yo por las dudas me dejé la barba
E impresionaba mucho a las visitas
Una tarde ella vino hasta mi casa
Y tuvo un proceder no tradicional
Casi diría prohibido y antihigiénico
Que a mí me pareció conmovedor
Cesó mis labios tíficos y cuarteados
Conquistándome entonces para siempre
Ya que hasta ese momento no creía
Que ella fuese tierna inconsciente y osada
De modo que no bien logré recuperar
Los catorce kilos perdidos en la fiebre
Me afeité la barba que no era de apóstol
Sino de bichicome o de ciruja
Me dediqué a ahorrar y junté dos mil mangos
Cuando el dólar estaba me parece a uno ochenta
Además decidimos nuestras vocaciones
Quiero decir vocaciones rentables
Ella se hizo aduanera y yo taquígrafo
Íbamos a casarnos por la iglesia
Y no tanto por Dios padre y mayúsculo
Como por el minúsculo Jesús entre ladrones
Con quien siempre me sentí solidario
Pero el cura además de católico apostólico
Era también romano y algo tronco
De ahí que exigiera no sé qué boleta
De bautismo o tal vez de nacimiento
Si de algo estoy seguro es que he nacido
Por lo tanto nos mudamos a otra iglesia
Donde un simpático pastor luterano
Que no jodía con los documentos
Sucintamente nos casó y nosotros
Dijimos sí como dándonos ánimo
Y en la foto salimos espantosos
Nuestra luna y su miel se llevaron a cabo
Con una praxis semejante a la de hoy
Ya que la humanidad ha innovado poco
En este punto realmente cardinal
Fue allá por marzo del cuarenta y seis
Meses después que Daddy Truman
Conmovido generoso sensible expeditivo
Convirtiera a Hiroshima en ciudad cadáver
En inmóvil guiñapo en no ciudad
Muy poco antes o muy poco después
En Brasil Adolphe Berk embajador de USA
Apoyaba qué raro el golpe contra Vargas
En honduras las inversiones yanquis
Ascendían a trescientos millones de dólares
Paraguay y Uruguay en intrépido ay
Declaraban la guerra a Alemania
Sin provocar por cierto grandes conmociones
En Chile Allende era elegido senador
Y en Haití los estudiantes iban a la huelga
En Martinica Aimé Cesaire el poeta
Pasaba a ser alcalde en Fort de France
En Santo Domingo el PCD
Se transformaba en PSP
Y en México el PRM
Se transformaba en PRI
En Bolivia no hubo cambios de siglas
Pero faltaban tres meses solamente
Para que lo colgaran a Villarroel
Argentina empezaba a generalizar
Y casi de inmediato a Coronelizar
Nosotros dos nos fuimos a colonia suiza
Ajenos al destino que se incubaba
Ella con un chaleco verde que siempre me gustó
Y yo con tres camisas blancas
En fin después hubo que trabajar
Y trabajamos treinta años
Al principio éramos jóvenes pero no lo sabíamos
Cuando nos dimos cuenta ya no éramos jóvenes
Si ahora todo parece tan remoto será
Porque allí una familia era algo importante
Y hoy es de una importancia reventada
Cuando quisimos acordar el paisito
Que había vivido una paz no ganada
Empezó lentamente a trepidar
Pero antes anduvimos muy campantes
Por otras paces y trepidaciones
Combinábamos las idas y las vueltas
La rutina nacional con la morriña allá lejos
Viajamos tanto y con tantos rumbos
Que nos cruzábamos con nosotros mismos
Unos eran viajes de imaginación qué baratos
Y otros qué lata con pasaporte y vacuna
Miro nuestras fotos de Venecia de Innsbruck
Y también de Malvín
Del balneario Solís o el Philosophenweg
Estábamos estamos estaremos juntos
Pero cómo ha cambiado el alrededor
No me refiero al fondo con mugrientos canales
Ni al de dunas limpias y solitarias
Ni al hotel chajá ni al balcón de Goethe
Ni al contorno de muros y enredaderas
Sino a los ojos crueles que nos miran ahora
Algo ocurrió en nuestra partícula de mundo
Que hizo de algunos hombres maquinarias de horror
Estábamos estamos estaremos juntos
Pero qué rodeados de ausencias y mutaciones
Qué malheridos de sangre hermana
Qué enceguecidos por la hoguera maldita
Ahora nuestro amor tiene como el de todos
Inevitables zonas de tristeza y presagios
Paréntesis de miedo incorregibles lejanías
Culpas que quisiéramos inventar de una vez
Para liquidarlas definitivamente
La conocida sombra de nuestros cuerpos
Ya no acaba en nosotros
Sigue por cualquier suelo cualquier orilla
Hasta alcanzar lo real escandaloso
Y lamer con lealtad los restos de silencio
Que también integran nuestro largo amor
Hasta las menudencias cotidianas
Se vuelven gigantescos promontorios
La suma de corazón y corazón
Es una suasoria paz que quema
Los labios empiezan a moverse
Detrás del doble cristal sordomudo
Por eso estoy obligado a imaginar
Lo que ella imagina y viceversa
Estábamos estamos estaremos juntos
A pedazos a ratos a párpados a sueños
Soledad norte más soledad sur
Para tomarle una mano nada más
Ese primario gesto de la pareja
Debí extender mi brazo por encima
De un continente intrincado y vastísimo
Y es difícil no sólo porque mi brazo es corto
Siempre tienen que ajustarme las mangas
Sino porque debo pasar estirándome
Sobre las torres de petróleo en Maracaibo
Los inocentes cocodrilos del Amazonas
Los tiras orientales de Livramento
Es cierto que treinta años de oleaje
Nos dan un inconfundible aire salitroso
Y gracias a él nos reconocemos
Por encima de acechanzas y destrucciones
La vida íntima de dos
Esa historia mundial en livre de poche
Es tal vez un cantar de los cantares
Más el Eclesiastés y sin Apocalipsis
Una extraña geografía con torrentes
Ensenadas praderas y calmas chichas
No podemos quejarnos
En treinta años la vida
Nos ha llevado recio y traído suave
Nos ha tenido tan pero tan ocupados
Que siempre nos deja algo para descubrirnos
A veces nos separa y nos necesitamos
Cuando uno necesita se siente vivo
Entonces nos acerca y nos necesitamos
Es bueno tener a mi mujer aquí
Aunque estemos silenciosos y sin mirarnos
Ella leyendo su séptimo círculo
Y adivinando siempre quién es el asesino
Yo escuchando noticias de onda corta
Con el auricular para no molestarla
Y sabiendo también quién es el asesino
La vida de pareja en treinta años
Es una colección inimitable
De tangos diccionarios angustias mejorías
Aeropuertos camas recompensas condenas
Pero siempre hay un llanto finísimo
Casi un hilo que nos atraviesa
Y va enhebrando una estación con otra
Borda aplazamientos y triunfos
Le cose los botones al desorden
Y hasta recomienda melancolías
Siempre hay un finísimo llanto un placer
Que a veces ni siquiera tiene lágrimas
Y es la parábola de esta historia mixta
La vida a cuatro manos el desvelo
O la alegría en que nos apoyamos
Cada vez más seguros casi como
Dos equilibristas sobre su alambre
De otro modo no habríamos llegado a saber
Qué significa el brindis que ahora sigue
Y que lógicamente no vamos a hacer público.
Botella al mar
El mar es un azar
Qué tentación echar
Una botella al mar
Poner en ella por ejemplo un grillo
Un barco sin velamen y una espiga
Sobrantes de lujuria algún milagro
Y un folio rebosante de noticias
Poner un verde un duelo unos proclamados rezos y una cábala indecisa
El cable que jamás llegó a destino
Y la esperanza pródiga y cautiva
El mar es un azar
Qué tentación echar
Una botella al mar
Poner en ella por ejemplo un tango
Que enumerara todos los pretextos
Para apiadarse a solas de uno mismo
Y quedarse en el borde de otro sueño
Poner promesas como sobresaltos
Y el poquito de sol que da el invierno
Y un olvido flamante y oneroso
Y el rencor que nos sigue como un perro
El mar es un azar
Qué tentación echar
Una botella al mar
Poner en ella por ejemplo un naipe
Un afiche de dios el de costumbre
El tímpano banal del horizonte
El reino de los cielos y las nubes
Poner recortes de un asombro inútil
Un lindo vaticinio de agua dulce
Una noche de rayos y centellas
Y el saldo de veranos y de azules
El mar es un azar
Qué tentación echar
Una botella al mar
Pero en esta botella navegante
Sólo pondré mis versos en desorden
En la espera confiada de que un día
Llegue a una playa cándida y salobre
Y un niño la descubra y la destape
Y en lugar de estos versos halle flores
Y alertas y corales y baladas
Y piedritas del mar y caracoles
El mar es un azar
Qué tentación echar
Una botella al mar.
Buenos días, Gabriel
Tres poetas en uno / semillero
De tantos más / tu ánima insumisa
Se topó con la muerte y su pesquisa
Y la puso a cuidar tu invernadero
Especialista en empezar de cero
Detonaste la bomba de la risa
Sin dios sin espejismos y sin prisa
Perro viejo / filósofo / ingeniero
Fiel a tu gente / a amparo / ya ti mismo
A pesar de tus ráfagas de triste
Te encaraste jovial con el abismo
Hombre en medio del mundo y hombre a solas
Junto al mar fuiste humilde y escribiste
Simplemente / las olas son las olas.
Cálculo de probabilidades
Cada vez que un dueño de la tierra
Proclama
Para quitarme este patrimonio
Tendrán que pasar
Sobre mi cadáver
Debería tener en cuenta
Que a veces
Pasan.
Cava memorias
La soledad es un oasis
Está en litigio
No tiene sombra
Y es puro hueso
La soledad es un oasis
No hace señales
Pesa en la noche
Lo ignora todo
La soledad no olvida nada
Cava memorias
Está desnuda
Se encierra sola.
Cero
Mi saldo disminuye cada día
Qué digo cada día
Cada minuto cada
Bocanada de aire
Muevo mis dedos como si pudieran
Atrapar o atraparme
Pero mi saldo disminuye
Muevo mis ojos como si pudieran
Entender o entenderme
Pero mi saldo disminuye
Muevo mis pies cual si pudieran
Acarrear o acarrearme
Pero mi saldo disminuye
Mi saldo disminuye cada día
Qué digo cada día
Cada minuto cada
Bocanada de aire
Y todo porque ese
Compinche de la muerte
El cero
Está esperando.
Chau número tres
Te dejo con tu vida
Tu trabajo
Tu gente
Con tus puestas de sol
Y tus amaneceres
Sembrando tu confianza
Te dejo junto al mundo
Derrotando imposibles
Segura sin seguro
Te dejo frente al mar
Descifrándote sola
Sin mi pregunta a ciegas
Sin mi respuesta rota
Te dejo sin mis dudas
Pobres y malheridas
Sin mis inmadureces
Sin mi veteranía
Pero tampoco creas
A pie juntillas todo
No creas nunca creas
Este falso abandono
Estaré donde menos
Lo esperes
Por ejemplo
En un árbol añoso
De oscuros cabeceos
Estaré en un lejano
Horizonte sin horas
En la huella del tacto
En tu sombra y mi sombra
Estaré repartido
En cuatro o cinco pibes
De esos que vos mirás
Y enseguida te siguen
Y ojalá pueda estar
De tu sueño en la red
Esperando tus ojos
Y mirándote.
Como si fuéramos inmortales
Todos sabemos que nada ni nadie habrá de ahorrarnos el final
Sin embargo hay que vivir como si fuéramos inmortales
Sabemos que los caballos y los perros tienen las patas sobre la tierra
Pero no es descartable que en una nochebuena se lancen a volar
Sabemos que en una esquina no rosada aguarda el ultimátum de la envidia
Pero en definitiva será el tiempo el que diga dónde es dónde y quién es quién
Sabemos que tras cada victoria el enemigo regresa buscando más triunfos
Y que volveremos a ser inexorablemente derrotados vale decir que venceremos
Sabemos que el odio viene lleno de imposturas
Pero que las va a perder antes del diluvio o después del carnaval
Sabemos que el hambre está desnuda desde hace siglos
Pero también que los saciados responderán por los hambrientos
Sabemos que la melancolía es un resplandor y sólo eso
Pero a los melancólicos nadie les quita lo bailado
Sabemos que los bondadosos instalan cerrojos de seguridad
Pero la bondad suele escaparse por los tejados
Sabemos que los decididores deciden como locos o miserables
Y que mañana o pasado alguien decidirá que no decidan
Sintetizando / todos sabemos que nada ni nadie habrá de ahorrarnos el final
Pero así y todo hay que vivir como si fuéramos inmortales.
Como si nada
Si esta pobre existencia es como un puente
Colgante entre dos áridos mutismos
Vale decir entre dos muertes
A todas luces (o
Mejor a todas sombras)
Lo inapelable lo definitivo
Lo importante vendría a ser la muerte
¿O no?
Somos cardúmenes de vivos
Que navegamos ciegos / consolables
De muerte a muerte y sin escalas
De esta tregua brevísima querría
Llevarme algunas cosas
Verbigracia el latido del amor
El libro que releo en los insomnios
La mirada sin niebla de los justos
Y otra vez el latido del amor
Esto de no ser más / de terminarse
Tiene algo de aventura o de presidio
Del ocaso al acaso media un palmo
De la nada a la nada va una vida
Allá lejos / la simple ceremonia
De esa boca de niño junto a un pecho
De madre manantial
Es un envite inútil a la nada
Un simulacro espléndido / un adiós
Pero la nada espera / no se olvida
De todas sus promesas serviciales
Sus lágrimas de paz y protocolo
Sus grietas en la tierra y en el cielo
¿Cómo no ser curioso?
¿Cómo no hacer apuestas a favor
O en contra hasta que alguien
Pronuncie el no va más?
Estoy henchido de curiosidad
Callado como un pino en el crepúsculo
Cuando el sol / ese impar / muere de a poco
Y también él esconde sus vergüenzas
Curioso y en silencio / yo me espío
A ver si la esperanza cicatriza
O si las servidumbres se desmandan
O si el secreto a voces me concierne
Estoy flotante de curiosidad
Ávido de saber o de sufrirme
Flotante entre mis miedos
Esclavo de mis auras
Señor de mis cenizas
Alguna vez la nada será mía
Y yo / curioso
La venderé al mejor postor
Y si él / a su vez / desencantado
La subasta en la plaza /
Podré esfumarme al fin
Como si nada.
Como un milagro
La linda parejita que transcurre
Por el viejo teclado de baldosas
Sabe y no sabe de su amor a término
O de las marcas que impondrán los días
La linda parejita en su burbuja
No quiere saber nada de cenizas
Ni de cuevas ajenas ni de fobias
Sólo pide quererse a encontronazos
Asume su pasión como una ergástula
Nada de libertad condicionada
Con sus dos soledades basta y sobra
Con sus dos cuerpos y sus cuatro manos
Tiene razón la linda parejita
No es fácil instalarse en la excepción
El plazo del amor es un instante
Y hay que hacerlo durar como un milagro.
Compañero de olvido
Compañero remoto en tu fe de madera
Alerta en la querella que no se desvanece
Transcurres por los sueños y el incierto futuro
Sin parpadear ni vernos /custodio de la noche.
Hacedores de inviernos y socorros mendigos
Legatarios de brumas y expiaciones
Se borran y te borran del próximo presagio
Dictándote el olvido y olvidándote.
De poco y nada sirven los residuos
De las dulzuras o de las borrascas
Pero aún así proteges tu dolor bajo llave
Igual han de llegarte mi alarma y mi consuelo.
Compañero de olvido / en el olvido
Estamos recordándonos / sabiéndonos
Solidarios sin nombre / solitarios
De uno a uno o en montón pero insepultos.
Compañero de olvido / no te olvido
Tus tormentos asoman en mis sienes blancuzcas
El mundo cambia pero no en mi mano
Ni aunque Dios nos olvide / olvidaremos.
Confortación
España, si algún cronista
Te acusa de maniquea
Torpe inculta pobre y fea
Y al término de esa lista
Te llama tercermundista
No digas un no rotundo
El riesgo no es tan profundo
Y estás en buena compaña
Seas bienvenida España
Al ardiente tercer mundo.
Contra los puentes levadizos
1
Nos han contado a todos
Cómo eran los crepúsculos
De hace noventa o novecientos años
Cómo al primer disparo los arrepentimientos
Echaban a volar como palomas
Cómo hubo siempre trenzas que colgaban
Un poco sucias pero siempre hermosas
Cómo los odios eran antiguos y elegantes
Y en su barbaridad venturosa latían
Cómo nadie moría de cáncer o de asco
Sino de tisis breves o de espinas de rosa
Otro tiempo otra vida otra muerte otra tierra
Donde los pobres héroes iban siempre a caballo
Y no se apeaban ni en la estatua propia
Otro ocaso otro nunca otro siempre otro modo
De quitarle a la hembra su alcachofa de ropas
Otro fuego otro asombro otro esclavo otro dueño
Que tenía el derecho y además del derecho
La propensión a usar sus látigos sagrados
Abajo estaba el mundo
Abajo los de abajo
Los borrachos de hambre
Los locos de miseria
Los ciegos de rencores
Los lisiados de espanto
Comprenderán ustedes que en esas condiciones
Eran imprescindibles los puentes movedizos.
2
No sé si es el momento
De decirlo
En este punto muerto
En este año desgracia
Por ejemplo
Decírselo a esos mansos
Que no pueden
Resignarse a la muerte
Y se inscriben a ciegas
Caracoles de miedo
En la resurrección
Qué garantía
Por ejemplo
A esos ásperos
No exactamente ebrios
Que alguna vez gritaron
Y ahora no aceptan
La otra
La imprevista
Reconvención del eco
O a los espectadores
Casi profesionales
Esos viciosos
De la lucidez
Esos inconmovibles
Que se instalan
En la primera fila
Así no pierden
Ni un solo efecto
Ni el menor indicio
Ni un solo espasmo
Ni el menor cadáver
O a los sonrientes lúgubres
Los exiliados de lo real
Los duros
Metidos para siempre en su campana
De pura sílice
Egoísmo insecto
Ésos los sin hermanos
Sin latido
Los con mirada acero de desprecio
Los con fulgor y labios de cuchillo
En este punto muerto
En este año desgracia
No sé si es el momento
De decirlo
Con los puentes a medio descender
O a medio levantar
Que no es lo mismo.
3
Puedo permanecer en mi baluarte
En ésta o en aquella soledad sin derecho
Disfrutando mis últimos
Racimos de silencio
Puedo asomarme al tiempo
A las nubes al río
Perderme en el follaje que está lejos
Pero me consta y sé
Nunca lo olvido
Que mi destino fértil voluntario
Es convertirme en ojos boca manos
Para otras manos bocas y miradas
Que baje el puente y que se quede bajo
Que entren amor y odio y voz y gritos
Que venga la tristeza con sus brazos abiertos
Y la ilusión con sus zapatos nuevos
Que venga el frío germinal y honesto
Y el verano de angustias calcinadas
Que vengan los rencores con su niebla
Y los adioses con su pan de lágrimas
Que venga el muerto y sobre todo el vivo
Y el viejo olor de la melancolía
Que baje el puente y que se quede bajo
Que entren la rabia y su ademán oscuro
Que entren el mal y el bien
Y lo que media
Entre uno y otro
O sea
La verdad ese péndulo
Que entre el incendio con o sin la lluvia
Y las mujeres con o sin historia
Que entre el trabajo y sobre todo el ocio
Ese derecho al sueño
Ese arco iris
Que baje el puente y que se quede bajo
Que entren los perros
Los hijos de perra
Las comadronas los sepultureros
Los ángeles si hubiera
Y si no hay
Que entre la luna con su niño frío
Que baje el puente y que se quede bajo
Que entre el que sabe lo que no sabemos
Y amasa pan
O hace revoluciones
Y el que no puede hacerlas
Y el que cierra los ojos
En fin
Para que nadie se llame a confusiones
Que entre mi prójimo ese insoportable
Tan fuerte y frágil
Ese necesario
Ése con dudas sombra rostro sangre
Y vida a término
Ese bienvenido
Que sólo quede afuera
El encargado
De levantar el puente
A esta altura
No ha de ser un secreto
Para nadie
Yo estoy contra los puentes levadizos.
Contraofensiva
Si a uno
Le dan
Palos de ciego
La única
Respuesta eficaz
Es dar
Palos
De vidente.
Corazón coraza
Porque te tengo y no
Porque te pienso
Porque la noche está de ojos abiertos
Porque la noche pasa y digo amor
Porque has venido a recoger tu imagen
Y eres mejor que todas tus imágenes
Porque eres linda desde el pie hasta el alma
Porque eres buena desde el alma a mí
Porque te escondes dulce en el orgullo
Pequeña y dulce
Corazón coraza
Porque eres mía
Porque no eres mía
Porque te miro y muero
Y peor que muero
Si no te miro amor
Si no te miro
Porque tú siempre existes dondequiera
Pero existes mejor donde te quiero
Porque tu boca es sangre
Y tienes frío
Tengo que amarte amor
Tengo que amarte
Aunque esta herida duela como dos
Aunque te busque y no te encuentre
Y aunque
La noche pase y yo te tenga
Y no.
Cotidiana I
La vida cotidiana es un instante
De otro instante que es la vida total del hombre
Pero a su vez cuántos instantes no ha de tener
Ese instante del instante mayor.
Cada hoja verde se mueve en el sol
Como si perdurar fuera su inefable destino
Cada gorrión avanza a saltos no previstos
Como burlándose del tiempo y del espacio
Cada hombre se abraza a alguna mujer
Como si así aferrara la eternidad.
En realidad todas estas pertinacias
Son modestos exorcismos contra la muerte
Batallas perdidas con ritmo de victoria
Reos obstinados que se niegan
A notificarse de su injusta condena
Vivientes que se hacen los distraídos.
La vida cotidiana es también una suma de instantes
Algo así como partículas de polvo
Que seguirán cayendo en un abismo
Y sin embargo cada instante
O sea cada partícula de polvo
Es también un copioso universo.
Con crepúsculos y catedrales y campos de cultivo
Y multitudes y cópulas y desembarcos
Y borrachos y mártires y colinas
Y vale la pena cualquier sacrificio
Para que ese abrir y cerrar de ojos
Abarque por fin el instante universo
Con una mirada que no se avergüence
De su reveladora
Efímera
Insustituible
Luz.
Cotidiana II
Cuando a uno lo expulsan
A patadas del sueño
El amanecer es siempre una modorra
Se emerge de ese ensayo de muerte
Todavía sellado por la víspera
Si fue de odios con rezagos de odio
Si fue de amor con primicias de amor
Pero el día empieza a convocarnos
Y es distinto de todos los demás
Tiene otra lluvia otro sol otra brisa
También otras terribles confidencias
Así empieza el diálogo con la jornada
La discusión el trueque de rencores
Y de pronto el abrazo
Porque hay días repletos de soberbia
Días que traen mortales enemigos
Y otros que son los compinches de siempre
Días hermanos que nos marcan la vida
Así ocurren sabores
Sinsabores
Manos que son cadenas
Mujeres que son labios
Ojos que son paisaje
Y cuando al fin lo expulsan
A uno de la vigilia
Se emerge de ese ensayo de la vida
Con los ojos cerrados
Y despacito
Como buscando el sueño o la cruz del sur
Ee entra a tientas en la noche anónima.
Cotidiana III
Nuestras vidas son los ríos
Que van a dar a la vida.
Ernesto Cardenal
Esta cotidiana no se apoya en ninguna mutación trascendente
Hoy es tan sólo un viernes de poca monta
Sin noticias o trazos demasiado malos
Ni tampoco demasiado buenos funcionan normalmente
Las endocrinas y los semáforos
Las pompas fúnebres y las de jabón
Unos llegan berreando otros parten silentes
Otros más se aprontan a llegar o a partir
En líneas generales el pronóstico del tiempo
Acierta por fin con las turbonadas
Y es justo subrayar que hoy ha logrado
Truenos corroborantes
Esta cotidiana es tan sólo costumbre
Apenas un viernes de pobre vestimenta
Pero aquí se levantan las casas del hombre
A veces existen con un ruido infernal
Y otras veces duermen en silencio amoroso
Sólo interrumpido por crujiditos
Que pueden ser jadeos conyugales
O también calambres de la madera
Sin embargo allí crecen el trabajo y la muerte
El vientre rebosante de futuro
Y el viejo que no puede con sus huesos
Entran por las persianas tataguas y mosquitos
Y hay un latido general que es la vida
Sólo rutina y sin embargo
Las manos besan
Los ojos palpan
Los labios ven
Nosotros
Es decir nuestros otros
Venimos
Vienen
A explorar la memoria milagrosa y austera
No hay tiempo que perder
Más bien hay mucho tiempo que ganar
Mientras atisbo con audacia y cautela
Por entre mis dedos más o menos fogueados
Y veo que entre vestigios tristes y rutinarios
Nacen flores de rutinario regocijo
Tan sólo hábito y querencia
El enjambre adolescente se encamina a sus clásicos manantiales
Pero antes de llegar se cruza con los veteranos que regresan
Y los árboles ya no saben qué hacer con las preguntas
Tan sólo práctica y costumbre
Y de vez en cuando un salto de prodigio
En el que algunos se desnucan y otros cambian el mundo
Y con las nucas rotas y las glorias que alumbran
Con mártires de un día y visionarios de medio siglo
Se va armando la historia como un sueño portátil
La rutina es después de todo una crisálida
Una comarca de posibilidades e imposibles
De la costumbre puede estallar lo insólito
Del hábito el deshábito
Por eso este viernes de opaca textura
Es casi un campamento de recuerdos
Un filtro de presagios
Uno de los confines del futuro
Tallo ritual de lo ordinario
Y también bulbo de lo extraordinario
Sabemos algo de lo que está muriendo
Pero muy poco de lo que empieza a ser
Este viernes turbio durante el cual se gestan
Sórdidas guerras frías y escaramuzas ígneas
Mientras el consumismo se dedica a llenar
Nuestras necesidades más innecesarias
El lujo escupe dádivas sobre la miseria
Y a veces la miseria escupe metralla
Esta jornada sin toque de campanas
Sin titulares a ocho columnas
Ni aguaceros radioactivos
Sin naufragios ideológicos
Ni exorcismos generacionales
Lleva en sí misma el triunfo y el desastre
Y la infinitesimal responsabilidad que nos toca
De una disyuntiva a nivel de universo
Resulta sin embargo abrumadora
Así de esta rutina vulnerable
De esta costumbre de inclemencia y cielo
De este hábito propenso a la aventura
De esta querencia con señales de humo
Debemos elegir o tan sólo inventar
Un largo paso desacostumbrado
Una limpia e intrépida zancada
Una rampa que no lleve al abismo
Un envión que tumbe las derrotas
Un trampolín que nos lance a mañana
Aunque allí nos espere otra ruina
Otra vida común
Otra crisálida.
Credo (De otros diluvios)
De pronto uno se aleja
De las imágenes queridas
Amiga
Quedás frágil en el horizonte
Te he dejado pensando en muchas cosas
Pero ojalá pienses un poco en mí
Vos sabés
En esta excursión a la muerte
Que es la vida
Me siento bien acompañado
Me siento casi con respuestas
Cuando puedo imaginar que allá lejos
Quizá creas en mi credo antes de dormirte
O te cruces conmigo en los pasillos del sueño
Está de más decirte que a esta altura
No creo en predicadores ni en generales
Ni en las nalgas de Miss Universo
Ni en el arrepentimiento de los verdugos
Ni en el catecismo del confort
Ni en el flaco perdón de Dios
A esta altura del partido
Creo en los ojos y las manos del pueblo
En general
Y en tus ojos y tus manos
En particular.
Cronoterapia bilingüe
Si un muchacho lee mis poemas
Me siento joven por un rato
En cambio cuando es
Una muchacha quien los lee
Quisiera que el tictac
Se convirtiera en una tactic
O mejor dicho en une tactique.
Cuestionario no tradicional
Esto se llama cuestionario no tradicional.
En mi larga vida de literario, de escritor y de periodista muchas veces he hecho entrevistas y me han hecho y a veces se usa un cuestionario muy tradicional con las preguntas de siempre, por ejemplo: qué opina de Borges, qué opina del compromiso literatura, cosas así; pero otras veces los periodistas hacen, hacen preguntas para dejarlo tartamudeando a uno no, entonces esto es mi contribución a esos cuestionarios no tradicionales, a un escritor, claro:
¿Qué piensa del frío?
¿Qué ha influido más en su obra literaria la lucha de clases, García Márquez, el colesterol, el grupo de Chicago, lo real maravilloso, los pezones morenos, el estructuralismo, el churrasco, Dios o el Kh3?
¿Cuál es su odio más amado?
¿Padece de insomnio en la siesta?
¿Qué opina del páncreas?
¿Es usted soltero, casado, divorciado, viudo, homosexual, impotente? (Favor de subrayar la o las palabras que correspondan a su estado actual)
¿Cuál es su dolor preferido?
¿De cuál de las galaxias se siente más distante?
¿Por qué razón o razones no se ha suicidado?
¿Qué opina del diptongo en general o de algún diptongo en particular?
¿Podría nombrar dentro de su última obra algún caso de analexis interna etéreo-diegética? ¿Curable o incurable?
¿Considera que la demencia puede ser un factor de alineación?
Y, ¿partidario o enemigo de la diéresis?
¿Ha codiciado alguna vez a la mujer de su prójimo? ¿Y qué tal?
Y por último…
¿Quién cree que no es, de dónde no viene, a dónde no va?
Cumpleaños en Manhattan
Todos caminan
Yo también camino
Es lunes y venimos con la saliva amarga
Mejor dicho
Son ellos los que vienen
A la sombra de no sé cuántos pisos
Millones de mandíbulas
Que mastican su goma
Sin embargo son gente de este mundo
Con todo un corazón bajo el chaleco
Hace treinta y nueve años
Yo no estaba
Tan solo y tan rodeado
Ni podía mirar a las queridas
De los innumerables ex-sargentos
Del ex-sargentísimo Batista
Que hoy sacan a mear
Sus perros de abolengo
En las esquinas de la democracia
Hace treinta y nueve años
Allá abajo
Más debajo de lo que hoy se conoce
Como Fidel Castro o como Brasilia
Abrí los ojos y cantaba un gallo
Tiene que haber cantado
Necesito
Un gallo que le cante al Empire State Building
Con toda su pasión
Y la esperanza
De parecer iguales
O de serlo
Todos caminan
Yo también camino
A veces me detengo
Ellos no
No podrían
Respiro y me siento
Respirar
Eso es bueno
Tengo sed y me cuesta
Diez centavos de dólar
Otro jugo de fruta
Con gusto a Guatemala
Este cumpleaños
No es
Mi verdadero
Porque este alrededor
No es
Mi verdadero
Los cumpliré más tarde
En febrero o en marzo
Con los ojos que siempre me miraron
Las palabras que siempre me dijeron
Con un cielo de ayer sobre mis hombros
Y el corazón deshilachado y terco
Los cumpliré más tarde
O no los cumplo
Pero éste no es mi verdadero
Todos caminan
Yo también camino
Y cada dos zancadas poderosas
Doy un modesto paso melancólico
Entonces los becarios colombianos
Y los taximetristas andaluces
Y los napolitanos que venden pizza y cantan
Y el mexicano que aprendió a mascar chicles
Y el brasileño de insolente fotómetro
Y la chilena con su amante gringo
Y los puertorriqueños que pasean
Su belicoso miedo colectivo
Miran y reconocen mi renguera
Y ellos también se aflojan un momento
Y dan un solo paso melancólico
Como los autos de la misma marca
Que se hacen una seña con las luces
Nunca estuvo tan lejos
Ese cielo
Nunca estuvo tan lejos
Y tan chico
Un triángulo isósceles nublado
Que ni siquiera es una nube entera
Tengo unas ganas cursis
Dolorosas
De ver algo de mar
De sentir cómo llueve en Andes y Colonia
De oír a mi mujer diciendo cualquier cosa
De escuchar las bocinas
Y de putear con eco
De conseguir un tango
Un pedazo de tango
Tocado por cualquiera
Que no sea Kostelanetz
Pero también es bueno
Sentir alguna vez un poco de ternura
Hacia este chorro enorme
Poderoso
Indefenso
De humanidad dócilmente apurada
Con la cruz del confort sobre su frente
Un poco de imprevista ternura sin raíces
Digamos por ejemplo hacia una madre equis
Que ayer en el zoológico de Central Park
Le decía a su niño con preciosa nostalgia
Look Johnny this is a cow
Porque claro
No hay vacas entre los rascacielos
Y otro poco de fe
Que es mi único folklore
Para agitar como un pañuelo blanco
Cuando pasen o simplemente canten
Las tres clases de seres más vivos de este norte
Quiero decir los negros
Las negras
Los negritos
Todos caminan
Pero yo
Me he sentado
Un yanqui de doce años me lustra los zapatos
Él no sabe que hoy es mi cumpleaños
Ni siquiera que no es mi verdadero
Por mi costado pasan todos ellos
Acaso yo podría ser un dios provisorio
Que contemplara inerme su rebaño
O podría ser un héroe más provisorio aún
Y disfrutar mis trece minutos estatuarios
Pero todo está claro
Y es más dulce
Más útil
Sobre todo más dulce
Reconocer que el tiempo está pasando
Que está pasando el tiempo y hace ruido
Y sentirse de una vez para siempre
Olvidado y tranquilo
Como un cero a la izquierda.
Currículum
El cuento es muy sencillo
Usted nace en su tiempo
Contempla atribulado
El rojo azul del cielo
El pájaro que emigra
Y el temerario insecto
Que será pisoteado
Por su zapato nuevo
Usted sufre de veras
Reclama por comida
Y por deber ajeno
O acaso por rutina
Llora limpio de culpas
Benditas o malditas
Hasta que llega el sueño
Y lo descalifica
Usted se transfigura
Ama casi hasta el colmo
Logra sentirse eterno
De tanto y tanto asombro
Pero las esperanzas
No llegan al otoño
Y el corazón profeta
Se convierte en escombros
Usted por fin aprende
Y usa lo aprendido
Para saber que el mundo
Es como un laberinto
En sus momentos claves
Infierno o paraíso
Amor o desamparo
Y siempre siempre un lío
Usted madura y busca
Las señas del presente
Los ritos del pasado
Y hasta el futuro en cierne
Quizá se ha vuelto sabio
Irremediablemente
Y cuando nada falta
Entonces usted muere.
Dactilógrafo
Montevideo quince de noviembre
De mil novecientos cincuenta y cinco
Montevideo era verde en mi infancia
Absolutamente verde y con tranvías
Muy señor nuestro por la presente
Yo tuve un libro del que podía leer
Veinticinco centímetros por noche
Y después del libro del que podía leer
Y yo quería pensar en cómo sería eso
De no ser de caer como piedra en un pozo
Comunicamos a usted que en esta fecha
Hemos efectuado por su cuenta
Quién era ah sí mi madre se acercaba
Y prendía la luz y no te asustes
Y después la apagaba antes que no durmiera
El pago de trescientos doce pesos
A la firma Menéndez & Solari
Y sólo veía sombras como caballos
Y elefantes y monstruos casi hombres
Y sin embargo aquello era mejor
Que pensarme sin la savia del miedo
Desaparecido como se acostumbra
En un todo de acuerdo con sus órdenes
De fecha siete del corriente
Era tan diferente era verde
Absolutamente verde y con tranvía
Y qué optimismo tener la ventanilla
Sentirse dueño de la calle que baja
Lugar con los números de las puertas cerradas
Y apostar consigo mismo en términos severos
Rogámosle acusar recibo lo ante posible
Si terminaba en cuatro o trece o diecisiete
Era que iba a reír o a perder o a morirme
De esta comunicación a fin de que podamos
Y hacerme tan sólo una trampa por cuadra
Registrarlo en su cuenta corriente
Absolutamente verde y con tranvías
Y el Prado con caminos de hojas secas
Y el olor a eucaliptus y a temprano
Saludamos a usted atentamente
Y desde allí los años y quién sabe.
De árbol a árbol
Seguro que los diarios
No lo preguntarán
Los árboles, ¿serán
Acaso solidarios?
¿Digamos el olivo de Jaén
Con el terco quebracho de entre ríos?
¿O el triste sauce de Tacuarembó
Con el castaño de Campos Elíseos?
¿Qué se revelarán de árbol a árbol?
¿Desde Westfalia avisará la encina
Al demacrado alerce del Tirol
Que administre mejor su trementina?
Seguro que los diarios
No lo preguntarán
Los árboles, ¿serán
Acaso solidarios?
¿Se sentirá el ombú en su Pampa húmeda
Un hermano de la Ceiba antillana?
¿Los de ese bosque y los de aquel jardín
Permutarán insectos y hojarasca?
¿Se dirán copa a copa que aquel muérdago
Otrora tan sagrado entre los galos
Usaba chupadores de corteza
Como el menos cordial de los parásitos?
Seguro que los diarios
No lo preguntarán
Los árboles, ¿serán
Acaso solidarios?
¿Sabrán por fin los cedros libaneses
Que su voraz y sádico enemigo
No es el ébano gris de Camerún
Ni el arrayán bastardo ni el morisco
Ni la palma lineal de Camagüey
Sino las hachas de los leñadores
La sierra de las grandes madereras
El rayo como látigo en la noche?
De lo prohibido (Soy un caso perdido)
Prohibidos los silencios y los gritos unánimes
Las minifaldas y los sindicatos
Artigas y Gardel
La oreja en Radio Habana
El pelo largo la condena corta
José Pedro Varela y la Vía Láctea
La corrupción venial el pantalón vaquero
Los perros vagos y los vagabundos
También los abogados defensores
Que sobrevivan a sus defendidos
Y los pocos fiscales con principio de angustia
Prohibida sin perdón la ineficacia
Todo ha de ser eficaz como un cepo
Prohibida la lealtad y sobretodo la tristeza
Esa que va de sol a sol
Y claro la inquietante primavera
Prohibidas las reuniones
De más de una persona
Excepto las del lecho conyugal
Siempre y cuando hayan sido
Previa y debidamente autorizadas
Prohibidos el murmullo de las tripas
El Padrenuestro y la internacional
El bajo costo de la vida y la muerte
Las palabritas y las palabrotas
Los estruendos molestos el jilguero los zurdos
Los anticonceptivos pero quién va a nacer.
Defensa de la alegría
Defender la alegría como una trinchera
Defenderla del escándalo y la rutina
De la miseria y los miserables
De las ausencias transitorias
Y las definitivas
Defender la alegría como un principio
Defenderla del pasmo y las pesadillas
De los neutrales y de los neutrones
De las dulces infamias
Y los graves diagnósticos
Defender la alegría como una bandera
Defenderla del rayo y la melancolía
De los ingenuos y de los canallas
De la retórica y los paros cardíacos
De las endemias y las academias
Defender la alegría como un destino
Defenderla del fuego y de los bomberos
De los suicidas y los homicidas
De las vacaciones y del agobio
De la obligación de estar alegres
Defender la alegría como una certeza
Defenderla del óxido y de la roña
De la famosa pátina del tiempo
Del relente y del oportunismo
De los proxenetas de la risa
Defender la alegría como un derecho
Defenderla de Dios y del invierno
De las mayúsculas y de la muerte
De los apellidos y las lástimas
Del azar
Y también de la alegría.
Desde arriba
La inagotable sangre que se vierte en los mitos
Los crímenes que amueblan las mejores sagas
Los parricidios los incestos los tormentos
Las erinneas las moiras
Ilustran las rabietas celestiales
¿Qué se podía esperar de los humanos
Con ese mal ejemplo de los dioses?
Después
El cielo de veras que no es éste de ahora
El cielo de cuando me jubile
Durará todo el día
Todo el día caerá
Como lluvia de sol sobre mi calva.
Yo estaré un poco sordo para escuchar los árboles
Pero de todos modos recordaré que existen
Tal vez un poco viejo para andar en la arena
Ppero el mar todavía me pondrá melancólico
Estaré sin memoria y sin dinero
Con el tiempo en mis brazos como un recién nacido
Y llorará conmigo y lloraré con él
Estaré solitario como una ostra
Pero podré hablar de mis fieles amigos
Que como siempre contarán desde Europa
Sus cada vez más tímidos contrabandos y becas.
Claro estaré en la orilla del mundo contemplando
Desfiles para niños y pensionistas
Aviones
Eclipses
Y regatas
Y me pondré sombrero para mirar la luna
Nadie pedirá informes ni balances ni cifras
Y sólo tendré horario para morirme
Pero el cielo de veras que no es éste de ahora
Ese cielo de cuando me jubile
Habrá llegado demasiado tarde.
Digamos
1
Ayer fue yesterday
Para buenos colonos
Mas por fortuna nuestro
Mañana no es tomorrow
2
Tengo un mañana que es mío
Y un mañana que es de todos
El mío acaba mañana
Pero sobrevive el otro.
El aguafiestas falta sin aviso
Tal vez se le olvidó tu santo y seña
Después de todo no es tan importante
No va a flamear el cielo por su ausencia
Ayúdate secúndate solázate
Búscate en la quimera de los otros
Inventa tus estrellas y repártelas
Besa los nombres en sus dos mejillas
Deja que el corazón te elija el mundo
Abrázate del miedo y no lo sueltes
Vuélvete sombra pero no te envicies
Sálvate de turbiones y de nieblas
Ponte el otoño con su sol de gala
Libérate en las manos que te avisan
Descúbrete en los ojos que te nombran
Ya no vendrá deslígate distánciate
De su resuello de sus sortilegios
De sus malas noticias de su rabia
No dejes que te ensalme de amargura
Defiende como loba tu alegría
El tiempo no diseña el pasatiempo
El canto no reclama el desencanto
El viento no vindica el aspaviento
La fiesta no perdona al aguafiestas.
El alma no es el cuerpo
Nos enseñaron desde niños
Cómo se forma un cuerpo
Sus órganos sus huesos
Sus funciones sus sitios
Pero nunca supimos
De qué estaba hecha el alma
¿Será de sentimientos /
De ensueños / de esperanzas?
¿De emociones / de tirrias /
De estupores?
Lo cierto es que / ignorada /
El alma arde en su fuego
Tiene espasmos oscuros
Punzadas de ternura
Suburbios de delirio
¿Será tal vez una inquilina
Del corazón?, ¿o viceversa?
Entre ellos no hay frontera
¿O será la asesora
Principal de la mente?
¿O viceversa?
Entre ellas no hay disputa
¿O será capataza
De la pobre conciencia?
¿O viceversa?
Entre ellas no hay acuerdo
El alma tiene hambres
Y cuando está famélica
Puede herir
Puede armarse
De enconos o de furias
No hay que pensar que el alma
Es un tul de inocencia
Ajeno a los agravios
Que sufren cuerpo y alma
En el alma se forman
Abscesos de rencores
Tumores de impaciencia
Hernias de desamparo
El problema es que no hay
Cirujanos de alma
Ni siquiera herbolarios
El alma es un secreto / una noción
Una nube que suele anunciar llanto
Pero después de tantas búsquedas
De pesquisas inútiles
Y de adivinaciones
Nos queda apenas una certidumbre /
Que el alma no es el cuerpo
Pero muere con él.
El barrio
Volver al barrio siempre es una huida
Casi como enfrentarse a dos espejos
Uno que ve de cerca / otro de lejos
En la torpe memoria repetida
La infancia / la que fue / sigue perdida
No eran así los patios / son reflejos /
Esos niños que juegan ya son viejos
Y van con más cautela por la vida
El barrio tiene encanto y lluvia mansa
Rieles para un tranvía que descansa
Y no irrumpe en la noche ni madruga
Si uno busca trocitos de pasado
Tal vez se halle a sí mismo ensimismado /
Volver al barrio siempre es una fuga.
El hijo
De haber tenido un hijo
No lo habría llamado
Ni Mario ni Orlando ni Hamlet
Ni Hardy ni Brenno
Como reza mi fardo onomástico
Más bien le habría
Colgado un monosílabo
Algo así como Luis o Blas o Juan
O Paz o Luz si era mujer
De manera que uno pudiera convocarlo
Con sólo respirar
De haber tenido un hijo
Le habría enseñado a leer
En los libros y muros
Y en los ojos veraces
Y también a escribir
Pero sólo en las rocas
Con un buril de fuego
De modo que las lluvias
Limpiaran sus palabras
Defendiéndolas
De la envidia y la roña
Y eso aunque nadie nunca
Se arrimara a leerlas
De haber tenido un hijo
Acaso no sabría qué hacer con él
Salvo decirle adiós cuando se fuera
Con mis heridos ojos
Por la vida.
El lugar del crimen
A pesar de psicólogos /
Detectives / novelistas ingleses /
Los asesinos en su mayoría
No vuelven al lugar del crimen
Huyen por lo común despavoridos
En búsqueda de indultos
Olvidos y fronteras
Y cuando al fin suponen
Que se encuentran a salvo
Y consiguen un lecho
Con mujer o sin ella
Cierran los ojos sobre su fatiga
Y penetran incautos en el sueño refugio
La sorpresa es que allí nunca hubo indultos
Ni dispensas ni olvido ni fronteras
Y de pronto se hallan
Con que el lugar del crimen
Los espera implacable
En el vedado de sus pesadillas.
El mar
¿Qué es en definitiva el mar?
¿Por qué seduce?, ¿por qué tienta?
Suele invadirnos como un dogma
Y nos obliga a ser orilla
Nadar es una forma de abrazarlo
De pedirle otra vez revelaciones
Pero los golpes de agua no son magia
Hay olas tenebrosas que anegan la osadía
Y neblinas que todo lo confunden
El mar es una alianza o un sarcófago
Del infinito trae mensajes ilegibles
Y estampas ignoradas del abismo
Transmite a veces una turbadora
Tensa y elemental melancolía
El mar no se avergüenza de sus náufragos
Carece totalmente de conciencia
Y sin embargo atrae tienta llama
Lame los territorios del suicida
Y cuenta historias de final oscuro
¿Qué es en definitiva el mar?
¿Por qué fascina?, ¿por qué tienta?
Es menos que un azar / una zozobra /
Un argumento contra Dios / seduce
Por ser tan extranjero y tan nosotros
Tan hecho a la medida
De nuestra sinrazón y nuestro olvido
Es probable que nunca haya respuesta
Pero igual seguiremos preguntando
¿Qué es por ventura el mar?
¿Por qué fascina el mar?, ¿qué significa
Ese enigma que queda
Más acá y más allá del horizonte?
El nuevo
Viene contento
El nuevo
La sonrisa juntándole los labios
El lápiz faber virgen y agresivo
El duro traje azul
De los domingos
Decente
Un muchachito.
Cada vez que se sienta
Piensa en las rodilleras
Murmura sí señor
Se olvida
De sí mismo.
Agacha la cabeza
Escribe sin borrones
Escribe escribe
Hasta
Las siete menos cinco.
Sólo entonces
Suspira
Y es un lindo suspiro
De modorra feliz
De cansancio tranquilo.
Claro
Uno ya lo sabe
Se agacha demasiado
Dentro de veinte años
Quizá
De veinticinco
No podrá enderezarse
Ni será
El mismo
Tendrá unos pantalones
Mugrientos y cilíndricos
Y un dolor en la espalda
Siempre en su sitio.
No dirá
Sí señor
Dirá viejo podrido
Rezará palabrotas
Despacito
Y dos veces al año
Pensará
Convencido
Sin creer su nostalgia
Ni culpar al destino
Que todo
Todo ha sido
Demasiado
Sencillo.
El puente
Para cruzarlo o para no cruzarlo
Ahí está el puente
En la otra orilla alguien me espera
Con un durazno y un país
Traigo conmigo ofrendas desusadas
Entre ellas un paraguas de ombligo de madera
Un libro con los pánicos en blanco
Y una guitarra que no sé abrazar
Vengo con las mejillas del insomnio
Los pañuelos del mar y de las paces
Las tímidas pancartas del dolor
Las liturgias del beso y de la sombra
Nunca he traído tantas cosas
Nunca he venido con tan poco
Ahí está el puente
Para cruzarlo o para no cruzarlo
Yo lo voy a cruzar
Sin prevenciones
En la otra orilla alguien me espera
Con un durazno y un país.
El riesgo
Después de todo
El solo riesgo de que Dios exista
Es que exista en mi sueño
Y allí aletee sin preguntas
Dejando llagas en mi corazón
Ciertamente la única
Alarma de que Dios exista
Es que exista en mi sueño
Y que yo duerma hasta que el cuerpo
Aguante.
El silencio
Qué espléndida laguna es el silencio
Allá en la orilla una campana espera
Pero nadie se anima a hundir un remo
En el espejo de las aguas quietas.
El silencio del mar
El silencio del mar
Brama un juicio infinito
Más concentrado que el de un cántaro
Más implacable que dos gotas
Ya acerque el horizonte o nos entregue
La muerte azul de las medusas
Nuestras sospechas no lo dejan
El mar escucha como un sordo
Es insensible como un Dios
Y sobrevive a los sobrevivientes
Nunca sabré que espero de él
Ni qué conjuro deja en mis tobillos
Pero cuando estos ojos se hartan de baldosas
Y esperan entre el llano y las colinas
O en calles que se cierran en más calles
Entonces sí me siento náufrago
Y sólo el mar puede salvarme.
El soneto de rigor
Las rosas están insoportables en el florero.
Jaime Sabines
Tal vez haya un rigor para encontrarte
El corazón de rosa rigurosa
Ya que hablando en rigor no es poca cosa
Que tu rigor de rosa no te harte.
Rosa que estás aquí o en cualquier parte
Con tu rigor de pétalos, qué sosa
Es tu fórmula intacta, tan hermosa
Que ya es de rigor desprestigiarte.
Así que abandonándote en tus ramos
O dejándote al borde del camino
Aplicarte el rigor es lo mejor.
Y el rigor no permite que te hagamos
Liras ni odas cual floreros, sino
Apenas el soneto de rigor.
El sur también existe
Con su ritual de acero
Sus grandes chimeneas
Sus sabios clandestinos
Su canto de sirenas
Sus cielos de neón
Sus ventas navideñas
Su culto de Dios padre
Y de las charreteras
Con sus llaves del reino
El norte es el que ordena
Pero aquí abajo abajo
El hambre disponible
Recurre al fruto amargo
De lo que otros deciden
Mientras el tiempo pasa
Y pasan los desfiles
Y se hacen otras cosas
Que el norte no prohíbe
Con su esperanza dura
El sur también existe
Con sus predicadores
Sus gases que envenenan
Su escuela de Chicago
Sus dueños de la tierra
Con sus trapos de lujo
Y su pobre osamenta
Sus defensas gastadas
Sus gastos de defensa
Con su gesta invasora
El norte es el que ordena
Pero aquí abajo abajo
Cada uno en su escondite
Hay hombres y mujeres
Que saben a qué asirse
Aprovechando el sol
Y también los eclipses
Apartando lo inútil
Y usando lo que sirve
Con su fe veterana
El sur también existe
Con su corno francés
Y su academia sueca
Su salsa americana
Y sus llaves inglesas
Con todos sus misiles
Y sus enciclopedias
Su guerra de galaxias
Y su saña opulenta
Con todos sus laureles
El norte es el que ordena
Pero aquí abajo abajo
Cerca de las raíces
Es donde la memoria
Ningún recuerdo omite
Y hay quienes se desmueren
Y hay quienes se desviven
Y así entre todos logran
Lo que era un imposible
Que todo el mundo sepa
Que el sur también existe.
Elegir mi paisaje
Si pudiera elegir mi paisaje
De cosas memorables, mi paisaje
De otoño desolado,
Elegiría, robaría esta calle
Que es anterior a mí y a todos.
Ella devuelve mi mirada inservible,
La de hace apenas quince o veinte años
Cuando la casa verde envenenaba el cielo.
Por eso es cruel dejarla recién atardecida
Con tantos balcones como nidos a solas
Y tantos pasos como nunca esperados.
Aquí estarán siempre, aquí, los enemigos,
Los espías aleves de la soledad,
Las piernas de mujer que arrastran a mis ojos
Lejos de la ecuación de dos incógnitas.
Aquí hay pájaros, lluvia, alguna muerte,
Hojas secas, bocinas y nombres desolados,
Nubes que van creciendo en mi ventana
Mientras la humedad trae lamentos y moscas.
Sin embargo existe también el pasado
Con sus súbitas rosas y modestos escándalos
Con sus duros sonidos de una ansiedad cualquiera
Y su insignificante comezón de recuerdos.
Ah si pudiera elegir mi paisaje
Elegiría, robaría esta calle,
Esta calle recién atardecida
En la que encarnizadamente revivo
Y de la que sé con estricta nostalgia
El número y el nombre de sus setenta árboles.
Ella que pasa
Paso que pasa
Rostro que pasabas
Qué más quieres
Te miro
Después me olvidaré
Después y solo
Solo y después
Seguro que me olvido.
Paso que pasas
Rostro que pasabas
Qué más quieres
Te quiero
Te quiero sólo dos
O tres minutos
Para quererte más
No tengo tiempo.
Paso que pasas
Rostro que pasabas
Qué más quieres
Ay no
Ay no me tientes
Que si nos tentamos
No nos podremos olvidar
Adiós.
Empero
Cierro los ojos para disuadirme.
Ahora no es, no puede ser la muerte.
Está el escarabajo a tropezones,
Mi sed de ti, la baja tarde inmóvil.
De veras está todo como antes:
El cielo tan inerme,
La misma soledad tan maciza,
La luz que se devora y no comprende.
Todo está como antes
De tu rostro sin nubes,
Todo aguarda como antes la anunciada
Estación en suspenso,
Pero también estaba entonces este pánico
De no saber huir y no saber
Alejarme del odio.
De veras todo está
Destruido, indescifrable,
Como verdad caída inesperadamente
Del cielo o del olvido
Y si alguien, algo, me golpea los párpados
Es una lenta gota empecinada.
Ahora no es, no puede ser la muerte.
Abro los ojos para convencerme.
En blanco y negro
Los mendigos anónimos
Vienen del cine mudo
Posan en blanco y negro
En la mano extendida
En el platillo estéril
En la gorra tumbada
En el viejo estribillo
En el tango que narra
De chanfle la miseria
Está toda la historia
Esa que no sabemos
Los mendigos anónimos
Antes tenían nombres
Y memoria y subtítulos.
Enamorarse y no
Cuando uno se enamora las cuadrillas
Del tiempo hacen escala en el olvido
La desdicha se llena de milagros
El miedo se convierte en osadía
Y la muerte no sale de su cueva
Enamorarse es un presagio gratis
Una ventana abierta al árbol nuevo
Una proeza de los sentimientos
Una bonanza casi insoportable
Y un ejercicio contra el infortunio
Por el contrario desenamorarse
Es ver el cuerpo como es y no
Como la otra mirada lo inventaba
Es regresar más pobre al viejo enigma
Y dar con la tristeza en el espejo.
Enigmas
Todos tenemos un enigma
Y como es lógico ignoramos
Cuál es su clave su sigilo
Rozamos los alrededores
Coleccionamos los despojos
Nos extraviamos en los ecos
Y lo perdemos en el sueño
Justo cuando iba a descifrarse
Y vos también tenés el tuyo
Un enigmita tan sencillo
Que los postigos no lo ocultan
Ni lo descartan los presagios
Está en tus ojos y los cierras
Está en tus manos y las quitas
Está en tus pechos y los cubres
Está en mi enigma y lo abandonas.
Entre estatuas (No te salves)
No te quedes inmóvil
Al borde del camino,
No congeles el júbilo,
No quieras con desgana,
No te salves ahora
Ni nunca,
No te salves,
No te llenes de calma,
No reserves del mundo
Sólo un rincón tranquilo,
No dejes caer los párpados
Pesados como juicios,
No te quedes sin labios,
No te duermas sin sueño,
No te pienses sin sangre,
No te juzgues sin tiempo.
Pero si pese a todo
No puedes evitarlo
Y congelas el júbilo,
Y quieres con desgana,
Y te salvas ahora,
Y te llenas de calma,
Y reservas del mundo
Sólo un rincón tranquilo,
Y dejas caer los párpados
Pesados como juicios,
Y te secas sin labios,
Y te duermes sin sueño,
Y te piensas sin sangre,
Y te juzgas sin tiempo,
Y te quedas inmóvil
Al borde del camino,
Y te salvas,
Entonces
No te quedes conmigo.
Epílogos míos (Vas y venís)
De Carrasco a Aeroparque y viceversa
Vas y venís con libros y bufandas
Y encargos y propósitos y besos
Tenés gusto a paisito en las mejillas
Y una fe contagiosa en el augurio
Vas y venís como un péndulo cuerdo
Como un comisionista de esperanzas
O como una azafata voluntaria
Tan habituada estás a los arribos
Y a las partidas un poquito menos
Quién iba a imaginar cuando empezábamos
La buena historia hace veintiocho años
Que en un apartamento camarote
Donde no llega el sol pero vos sí
Íbamos a canjear noticia por noticia
Sin impaciencia ya como quien suma
Y cuando te dormís y yo sigo leyendo
Entre cuatro paredes algo ocurre
Estás aquí dormida y sin embargo
Me siento acompañado como nunca.
Esa batalla
¿Cómo compaginar
La aniquiladora
Idea de la muerte
Con ese incontenible
Afán de vida?
¿Cómo acoplar el horror
Ante la nada que vendrá
Con la invasora alegría
Del amor provisional
Y verdadero?
¿Cómo desactivar la lápida
Con el sembradío?
¿La guadaña
Con el clavel?
¿Será que el hombre es eso?
¿Esa batalla?
Eso dicen
Eso dicen
Que al cabo de diez años
Todo ha cambiado
Allá
Dicen
Que la avenida está sin árboles
Y no soy quién para ponerlo en duda
¿Acaso yo no estoy sin árboles
Que según dicen
Ya no están?
Ésta es mi casa
No cabe duda. Esta es mi casa
Aquí sucedo, aquí
Me engaño inmensamente.
Esta es mi casa detenida en el tiempo.
Llega el otoño y me defiende,
La primavera y me condena.
Tengo millones de huéspedes
Que ríen y comen,
Copulan y duermen,
Juegan y piensan,
Millones de huéspedes que se aburren
Y tienen pesadillas y ataques de nervios.
No cabe duda. Esta es mi casa.
Todos los perros y campanarios
Pasan frente a ella.
Pero a mi casa la azotan los rayos
Y un día se va a partir en dos.
Y yo no sabré dónde guarecerme
Porque todas las puertas dan afuera del mundo.
Estados de ánimo
A veces me siento
como un águila en el aire.
(De una canción de Pablo Milanés).
Unas veces me siento
Como pobre colina
Y otras como montaña
De cumbres repetidas
Unas veces me siento
Como un acantilado
Y en otras como un cielo
Azul pero lejano
A veces uno es
Manantial entre rocas
Y otras veces un árbol
Con las últimas hojas
Pero hoy me siento apenas
Como laguna insomne
Con un embarcadero
Ya sin embarcaciones
Una laguna verde
Inmóvil y paciente
Conforme con sus algas
Sus musgos y sus peces
Sereno en mi confianza
Confiado en que una tarde
Te acerques y te mires
Te mires al mirarme.
Expectativas (Viajo)
Viajo como los nómadas
Pero con una diferencia
Carezco totalmente
De vocación viajera
Sé que el mundo es espléndido
Y brutal
Viajo como las naves migratorias
Pero con una diferencia
Nunca puedo arrancarme
Del invierno
Sé que el mundo es benévolo
Y feroz
Viajo como las dóciles cometas
Pero con una diferencia
Nunca llego a encontrarme
Con el cielo
Sé que el mundo es eterno
Y agoniza.
Futuro cada vez más jívaro
A medida que la distancia
Entre el presente y el final se acortan
Y el futuro se aclara y se enaniza
Y se está un poco harto
De husmear en los residuos del pasado
Uno valora y hasta mitifica
La fusión con el cuerpo del amor
Y una que otra mirada que atravesó la niebla
Aquellos que se aman o se amaron
Saben que allí estaba la clave
La negación del acabóse
Y por supuesto la vacuna
Contra el maldito desamparo
En el futuro cada vez más jíbaro
No figuran feriados ni esperanzas
Menos aún llegan explicaciones
De por qué cómo dónde cuándo
El borde lejos ya está cerca
El borde cerca es un despeñadero
Hay que aprender a sentir vértigo
Como si fuese sed o hambre.
Habanera
Es preciso ponernos brevemente de acuerdo
Aquí el buitre es un aura tiñosa y circulante
Las olas humedecen los pies de las estatuas
Y hay mulatas en todos los puntos cardinales
Los autos van dejando tuercas en el camino,
Los jóvenes son jóvenes de un modo irrefutable
Aquí el amor transita sabroso y subversivo
Y hay mulatas en todos los puntos cardinales.
Nada de eso es exceso de ron o de delirio
Quizá una borrachera de cielo y flamboyanes
Lo cierto es que esta noche el carnaval arrolla
Y hay mulatas en todos los puntos cardinales.
Es preciso ponernos brevemente de acuerdo
Esta ciudad ignora y sabe lo que hace.
Cultiva el imposible y exporta los veranos
Y hay mulatas en todos los puntos cardinales.
Aquí flota el orgullo como una garza invicta,
Nadie se queda fuera y todo el mundo es alguien.
El sol identifica relajos y candores
Y hay mulatas en todos los puntos cardinales.
Como si Marx quisiera bailar el mozambique
O fueran abolidas todas las soledades.
La noche es un sencillo complot contra la muerte
Y hay mulatas en todos los puntos cardinales.
Hagamos un trato
Cuando sientas tu herida sangrar
Cuando sientas tu voz sollozar
Cuenta conmigo.
Compañera,
Usted sabe
Puede contar
Conmigo
No hasta dos
O hasta diez,
Sino contar
Conmigo.
Si alguna vez
Advierte
Que la miro a los ojos
Y una veta de amor
Reconoce en los míos
No alerte sus fusiles
Ni piense "qué delirio",
A pesar de la veta
O tal vez porque existe
Usted puede contar
Conmigo.
Si otras veces
Me encuentra
Huraño sin motivo
No piense "qué flojera",
Igual puede contar
Conmigo.
Pero hagamos un trato,
Yo quisiera contar
Con usted,
Es tan lindo
Saber que usted existe,
Uno se siente vivo
Y cuando digo esto
Quiero decir contar
Aunque sea hasta dos
Aunque sea hasta cinco,
No ya para que acuda
Presurosa en mi auxilio
Sino para saber
A ciencia cierta
Que usted sabe que puede
Contar conmigo.
Hasta mañana
Voy a cerrar los ojos en voz baja,
Voy a meterme a tientas en el sueño.
En este instante el odio no trabaja
Para la muerte, que es su pobre dueño.
La voluntad suspende su latido
Y yo me siento lejos tan pequeño,
Nada con tal de compartir apenas
Este universo que hemos conseguido
Por las malas y a veces por las buenas.
¿Por qué el mundo soñado no es el mismo
Que este mundo de muerte a manos llenas?
Mi pesadilla es siempre el optimismo:
Me duermo débil sueño que soy fuerte,
Pero el futuro aguarda. Es un abismo.
No me lo digan cuando me despierte.
Historia de vampiros
Era un vampiro que sorbía agua
Por las noches y por las madrugadas
Al mediodía y en la cena.
Era abstemio de sangre
Y por eso el bochorno
De los otros vampiros
Y de las vampiresas.
Contra viento y marea se propuso
Fundar una bandada
De vampiros anónimos,
Hizo campaña bajo la menguante,
Bajo la llena y la creciente
Sus modestas pancartas proclamaban,
Vampiros beban agua
La sangre trae cáncer.
Es claro los quirópteros
Reunidos en su ágora de sombras
Opinaron que eso era inaudito,
Aquel loco aquel alucinado
Podía convencer a los vampiros flojos,
Esos que liban boldo tras la sangre.
De modo que una noche
Con nubes de tormenta,
Cinco vampiros fuertes
Sedientos de hematíes, plaquetas, leucocitos,
Rodearon al chiflado, al insurrecto,
Y acabaron con él y su imprudencia.
Cuando por fin la luna
Pudo asomarse
Vio allá abajo
El pobre cuerpo del vampiro anónimo,
Con cinco heridas que manaban,
Formando un gran charco de agua,
Lo que no pudo ver la luna
Fue que los cinco ejecutores
Se refugiaban en un árbol
Y a su pesar reconocían
Que aquello no sabía mal.
Desde esa noche que fue histórica
Ni los vampiros, ni las vampiresas,
Chupan más sangre,
Resolvieron
Por unanimidad pasarse al agua.
Como suele ocurrir en estos casos
El singular vampiro anónimo
Es venerado como un mártir.
Hombre que mira a una muchacha
Para que nunca haya malentendidos
Para que nada se interponga
Voy a explicarte lo que mi amor convoca
Tus ojos que se caen de desconcierto
Y otras veces se alzan penetrantes y tibios
Tienen tanta importancia que yo mismo me asombro
Tus lindas manos mágicas
Que te expresan a veces mejor que las palabras
Tan importantes son que no oso tocarlas
Y si un día las toco es solamente
Para retransmitirte ciertas claves
Tu cuerpo pendular
Que duda en recibirse o entregarse
Y es tan joven que enseña a pesar tuyo
Es un dato del cual me faltan datos
Y sin embargo ayudo a conocerlo
Tus labios puestos en el entusiasmo
Que dibuja palabras y promete promesas
Son en tu imagen para mí los héroes
Y son también el ángel enemigo
En mi amor estás toda o casi toda
Me faltan cifras pero las calculo
Faltan indicios pero los descubro
Sin embargo en mi amor hay otras cosas
Por ejemplo los sueños con que muevo la tierra
La pobre lucha que libré y libramos
Los buenos odios esos que ennoblecen
El diálogo constante con mi gente
La pregunta punzante que me hicieron
Las respuestas veraces que no di
En mi amor hay también corajes varios
Y un miedo que a menudo los resume
Hay hombres como yo que miran tras las rejas
A una muchacha que podrías ser vos
En mi amor hay faena y hay descanso
Sencillas recompensas y complejos castigos
Hay dos o tres mujeres que forman tu prehistoria
Y hay muchos años demasiados años
De inventar alegrías y creerlas
Después a pie juntillas
Querría que en mi amor vieras todo eso
Y que vos muchachita
Con paciencia y cautela
Sin herirme ni herirte
Rescataras de allí la luna el río
Los emblemas rituales
Los proyectos de besos o de adioses
El corazón que aguarda pese a todo.
Hombre que mira el cielo (Trece hombres que miran)
Mientras pasa la estrella fugaz
Acopio este deseo instantáneo
Montones de deseos hondos y prioritarios
Por ejemplo que el dolor no me apague la rabia
Que la alegría no desarme mi amor
Que los asesinos del pueblo se traguen
Sus molares caninos e incisivos
Y se muerdan juiciosamente el hígado
Que los barrotes de las celdas
Se vuelvan de azúcar o se curven de piedad
Y mis hermanos puedan hacer de nuevo
El amor y la revolución
Que cuando enfrentemos el implacable espejo
No maldigamos ni nos maldigamos
Que los justos avancen
Aunque estén imperfectos y heridos
Que avancen porfiados como castores
Solidarios como abejas
Aguerridos como jaguares
Y empuñen todos sus noes
Para instalar la gran afirmación
Que la muerte pierda su asquerosa puntualidad
Que cuando el corazón se salga del pecho
Pueda encontrar el camino de regreso
Que la muerte pierda su asquerosa
Y brutal puntualidad
Pero si llega puntual no nos agarre
Muertos de vergüenza
Que el aire vuelva a ser respirable y de todos
Y que vos muchachita sigas alegre y dolorida
Poniendo en tus ojos el alma
Y tu mano en mi mano
Y nada más
Porque el cielo ya está de nuevo torvo
Y sin estrellas
Con helicóptero y sin Dios.
Hombre que mira la luna
Es decir la miraba porque ella
Se ocultó tras el biombo de nubes
Y todo porque muchos amantes de este mundo
Le dieron sutilmente el olivo
Con su brillo reticente la luna
Durante siglos consiguió transformar
El vientre amor en garufa cursilínea
La injusticia terrestre en dolor lapizlázuli
Cuando los amantes ricos la miraban
Desde sus tedios y sus pabellones
Satelizaba de lo lindo y oía
Que la luna era un fenómeno cultural
Pero si los amantes pobres la contemplaban
Desde su ansiedad o desde sus hambrunas
Entonces la menguante entornaba los ojos
Porque tanta miseria no era para ella
Hasta que una noche casualmente de luna
Con murciélagos suaves con fantasmas y todo
Esos amantes pobres se miraron a dúo
Dijeron no va más al carajo Selene
Se fueron a su cama de sábanas gastadas
Con acre olor a sexo deslunado
Su camanido de crujiente vaivén
Y libres para siempre de la luna lunática
Fornicaron al fin como Dios manda
O mejor dicho como Dios sugiere.
Homenaje
Más allá de los males y los bienes
Tu mejor aventura cotidiana
Es lidiar con la vida lisa y llana
Que lograste y afinas y mantienes
La noche se ha quedado sin rehenes
Y entra el sol por tu verso y tu ventana
Tengo dijiste en dimensión cubana
Dijiste tengo y por supuesto tienes
Pueblo que te oye bajo tantos cielos
Porque has hallado simplemente el modo
De cantar nada menos que a los más
Con tus ochenta y con tus dos abuelos
Y tu muchacho corazón ya todo
Lo tienes Juan con todo Nicolás.
Igualdad
En el viejo camposanto
Hay sepulcros fanfarrones
Criptas / nichos / panteones
Todo en mármol sacrosanto
De harto lujo / pero en cuanto
A desniveles sociales /
En residencias finales
Como éstas / no hay secretos
Y los pobres esqueletos
Parecen todos iguales.
Intimidad
Soñamos juntos
Juntos despertamos
El tiempo
Mientras tanto
Hace o deshace
No le importan
Tu sueño
Ni mi sueño
Somos dóciles
Torpes
Destructibles
Pensamos que no cae
Esa gaviota
Qué hay más allá del fin
Hay otra orilla
Que la batalla es nuestra
O de ninguno
Vivimos juntos
Juntos
Nos destruimos
Pero la destrucción es una broma
Un detalle
Una ráfaga
Un instante
Un abrir y cerrarse
De ojos ciegos
Ah nuestra intimidad
Es tan inmensa
Que la muerte la esconde
En su vacío.
Hoy tu tiempo es real
Hoy tu tiempo es real, nadie lo inventa
Y aunque otros olviden tus festejos
Las noches sin amos quedaron lejos
Y lejos el pesar que desalienta.
Tu edad de otras edades se alimenta
No importa lo que digan los espejos
Tus ojos todavía no están viejos
Y miran, sin mirar, más de la cuenta.
Tu esperanza ya sabe su tamaño
Y por eso no habrá quién la destruya
Ya no te sentirás solo ni extraño.
Vida tuya tendrás y muerte tuya
Ha pasado otro año y otro año
Les has ganado a tus sombras, aleluya.
José Martí pregonero
Tu nombre es como el crisol
Donde se funde la hazaña
Tu nombre es como la caña
Que endulza con lluvia y sol
De su destino naciente
Sólo tu pueblo es el dueño
Cual figuraban en tus sueños
Por fin es libre tu gente
José Martí pregonero
No moriste en tu pregón
Tus versos viven y son
Pregones de un pueblo entero
Tu isla exporta el verano
Y hay flambollán y justicia
La buena tierra nutricia
Da frutos para el cubano
Tu nombre es como el crisol
Donde se funde la hazaña
Tu nombre es como la caña
Que endulza con lluvia y sol
Tan sobrio y tan desbordante
Tan bueno y tan orgulloso
Tan firme y tan generoso
Tan pequeño y tan gigante
Tan profundamente isleño
Tan claramente cubano
Tan latinoamericano
En tu suelo y en tu sueño
Siempre nos tienes despierto
Con tu constante mirada
Con tu suerte despejada
Y con tu fe de ojos abiertos
Tu nombre es como el crisol
Donde se funde la hazaña
Tu nombre es como la caña
Que endulza con lluvia y sol.
La casa y el ladrillo
Cuando me confiscaron la palabra
Y me quitaron hasta el horizonte
Cuando salí silvando despacito
Y hasta hice bromas con el funcionario
De emigración o desintegración
Y hubo el adiós de siempre con la mano
A la familia firme en la baranda
A los amigos que sobrevivían
Y un motor el derecho tosió fuerte
Y movió la azafata sus pestañas
Como diciendo a vos yo te conozco
Yo tenía estudiada una teoría
Del exilio mis pozos del exilio
Pero el cursillo no sirvió de nada
Cómo saber que las ciudades reservaban
Una cuota de su amor más austero
Para los que llegábamos
Con el odio pisándonos la huella
Cómo saber que nos harían sitio
Entre sus escaseces más henchidas
Y sin averiguarnos los fervores
Ni mucho menos el grupo sanguíneo
Abrirían de par en par sus gozos
Y también sus catástrofes
Para que nos sintiéramos
Igualito que en casa
Cómo saber que yo mismo iba a hallar
Sábanas limpias desayunos abrazos
En Pueyrredón y French
En Canning y las Heras
Y en Lince
Y en Barranco
Y en Arequipa al tres mil seiscientos
Y en el vedado
Y dondequiera
Siempre hay calles que olvidan sus balazos
Sus silencios de pizarra lunar
Y eligen festejarnos recibirnos llorarnos
Con sus tiernas ventanas que lo comprenden todo
E inesperados pájaros entre flores y hollines
También plazas con pinos discretísimos
Que preguntan señor cómo quedaron
Sus acacias sus álamos
Y los ojos se nos llenan de láminas
En rigor nuestros árboles están sufriendo como
Por otra parte sufren los caballos la gente
Los gorriones los paraguas las nubes
En un país que ya no tiene simulacros
Es increíble pero no estoy solo
A menudo me trenzo con manos o con voces
O encuentro una muchacha para ir lluvia adentro
Y alfabetizarme en su áspera hermosura
Quién no sabe a esta altura que el dolor
Es también un ilustre apellido
Con éste o con aquélla nos miramos de lejos
Y nos reconocemos por el rictus paterno
O la herida materna en el espejo
El llanto o la risa como nombres de guerra
Ya que el llanto o la risa legales y cabales
Son apenas blasones coberturas
Estamos desarmados como sueño en andrajos
Pero los anfitriones nos rearman de apuro
Nos quieren como aliados y no como reliquias
Aunque a veces nos pidan la derrota en hilachas
Para no repetirla
Inermes como sueños así vamos
Pero los anfitriones nos formulan preguntas
Que incluyen su semilla de respuesta
Y ponen sus palomas mensajeras y lemas
A nuestra tímida disposición
Y claro sudamos los mismos pánicos
Temblamos las mismas preocupaciones
A medida que entramos en el miedo
Vamos perdiendo nuestra extranjería
El enemigo es una niebla espesa
Es el común denominador o
Denominador plenipotenciario
Es bueno reanudar el enemigo
De lo contrario puede acontecer
Que uno se ablande al verlo tan odioso
El enemigo es siempre el mismo cráter
Todavía no hay volcanes apagados
Cuando nos escondemos a regar
La maceta con tréboles venéreos
Aceitamos bisagras filosóficas
Lle ponemos candado a los ex domicilios
Y juntamos las viudas militancias
Y desobedecemos a los meteorólogos
Soñamos con axilas y grupas y caricias
Despertamos oliendo a naftalina
Todos los campanarios nos conmueven
Aunque tan solo duren en la tarde plomiza
Y estemos abollados de trabajo
El recuerdo del mar cuando no hay mar
Nos desventura la insolencia y la sangre
Y cuando hay mar de un verde despiadado
La ola rompe en múltiples agüeros
Uno de los problemas de esta vida accesoria
Es que en cada noticia emigramos
Siempre los pies alados livianísimos
Del que espera la señal de largada
Y claro a medida que la señal no llega
Nos aplacamos y nos convertimos
En herines apiñados y reumáticos
Y bien esa maciza ingravidez
Alza sus espirales de huelo en el lenguaje
Hablamos de botijas o gurises
Y nos traducen pibe riñe guagua
Suena ta o taluego
Y es como si cantáramos desvergonzadamente
Do jamás se pone el sol se pone el sol
Y nos aceptan siempre
Nos inventan a veces
Nnos lustran la morriña majadera
Con la nostalgia que hubieran tenido
O que tuvieron o que van a tener
Pero además nos muestran ayeres y anteayeres
La película entera a fin de que aprendamos
Que la tragedia es ave migratoria
Que los pueblos irán a contramuerte
Y el destino se labra con las uñas
Habrá que agradecerlo de por vida
Acaso más que el pan y la cama y el techo
Y los poros alertas del amo
Y habrá que recordar con un exvoto
Esa pedagogía solidaria y tangible
Por lo pronto se sienten orgullosos
De entender que no vamos a quedarnos
Porque claro hay un cielo
Que nos gusta tener sobre la crisma
Así uno va fundando las patrias interinas
Segundas patrias siempre fueron buenas
Cuando no nos padecen y no nos compadecen
Simplemente nos hacen un lugar junto al fuego
Y nos ayudan a mirar las llamas
Porque saben que en ellas vemos nombres y bocas
Es dulce y prodigiosa esta patria interina
Con manos tibias que reciben dando
Se aprende todo menos las ausencias
Hay certidumbres y caminos rotos
Besos rendidos y provisionales
Brumas con barcos que parecen barcos
Y lunas que reciben nuestra noche
Con tangos marineras sones rumbas
Y lo importante es que nos acompañan
Con su futuro a cuestas y sus huesos
Esta patria interina es dulce y honda
Tiene la gracia de rememorarnos
De alcanzarnos noticias y dolores
Como si recogiera cachorros de añoranza
Y los diera a la suerte de los niños
De a poco percibimos los signos del paisaje
Y nos vamos midiendo primero con sus nubes
Y luego con sus rabias y sus glorias
Primero con sus nubes
Que unas veces son fibras filamentos
Y otras veces tan redondas y plenas
Como tetas de madre treintañera
Y luego con sus rabias y sus glorias
Que nunca son ambiguas
Acostumbrándonos a sus costumbres
Llegamos a sentir sus ráfagas de historia
Y aunque siempre habrá un nudo inaccesible
Un útero de glorias que es propiedad privada
Igual nuestra confianza izará sus pendones
Y creeremos que un día que también que ojalá
Aquí no me segrego
Tampoco me segregan
Hago de centinela de sus sueños
Podemos ir a escote en el error
O nutrirnos de otras melancolías
Algunos provenimos del durazno y la uva
Otros vienen del mango y el mamey
Y sin embargo vamos a encontrarnos
En la indócil naranja universal
El enemigo nos vigila acérrimo
Él y sus corruptólogos husmean
Nos aprenden milímetro a milímetro
Estudian las estelas que deja el corazón
Pero no pueden descifrar el rumbo
Se les ve la soberbia desde lejos
Sus llamas vuelven a lamer el cielo
Chamuscando los talones de Dios
Su averno monopólico ha acabado
Con el infierno artesanal de Leviatán
Es fuerte el enemigo y sin embargo
Mientras la bomba eleva sus hipótesis
Y todo se asimila al holocausto
Una chiva tranquila una chiva de veras
Prosigue masticando en el islote
Ella solita derrotó al imperio
Todos tendríamos que haber volado
A abrazar a esa hermana
Ella sí demostró lo indemostrable
Y fue excepción y regla todo junto
Y gracias a esa chiva de los pueblos
Ay nos quedamos sin Apocalipsis
Cuando sentimos el escalofrío
Y los malos olores de la ruina
Siempre es bueno saber que en algún meridiano
Hay una chiva a lo mejor un puma
Un ñandú una jutía una lombriz
Un espermatozoide un feto una criatura
Un hombre o dos un pueblo
Una isla un archipiélago
Un continente un mundo
Tan firmes y tan dignos de seguir masticando
Y destruir al destructor y acaso
Desapocalipsarnos para siempre
Es germinal y aguda esta patria interina
Y nuestro desconsuelo integra su paisaje
Pero también lo integra nuestro bálsamo
Por supuesto sabemos desenrollar la risa
Y madrugar y andar descalzos por la arena
Narrar blancos prodigios a los niños
Inventar minuciosos borradores de amor
Y pasarlos en limpio en la alta noche
Juntar pedazos de canciones viejas
Decir cuentos de loros y gallegos
Y de alemanes y de cocodrilos
Y jugar al ping pong y a los actores
Bailar el pericón y la milonga
Traducir un bolero al alemán
Y dos tangos a un vesre casi quechua
Claro no somos una pompa fúnebre
Usamos el derecho a la alegría
Pero cómo ocultarnos los derrumbes
El canto se nos queda en estupor
Hasta el amor es de pronto una culpa
Nadie se ríe de los basiliscos
He visto a mis hermanos en mis patrias suplentes
Postergar su alegría cuando muere la nuestra
Y ese sí es un tributo inolvidable
Por eso cuando vuelva
Y algún día será
A mis tierras mis gentes y mi cielo
Ojalá que el ladrillo que a puro riesgo traje
Para mostrar al mundo cómo era mi casa
Dure como mis duras devociones
A mis patrias suplentes compañeras
Viva como un pedazo de mi vida
Quede como un ladrillo en otra casa.
La cercanía de la nada
Cuando se acercan a la nada
Y más aún cuando se enfrentan
Al pavoroso linde de tinieblas
Los poderosos no consiguen
Pasar de contrabando su poder
Ni la mochila azul de sus lingotes
Ni el chaleco antimuerte
Ni el triste semillero de sus fobias
Pero cuando los pobres de la tierra
Se acercan a la nada
Los aduaneros nada les confiscan
Salvo el hambre
O la sed
O el cuerpo en ruinas
Los pobres de la tierra
Pasan como si nada
Pero tampoco se hagan ilusiones
Ya que la nada es nada más que eso
Y esa belleza sobrecogedora
Que aterra a poderosos e indigentes
A todos los ignora por igual.
La crisis
Viene la crisis
Ojo
Guardabajo
Un pan te costará como tres panes
Tres panes costarán como tres hijos
Y qué barbaridad
Todos iremos
A las nubes en busca de un profeta
Que nos hable de paz
Como quien lava
Viene la crisis
Ojo
Quizá te esté subiendo
Por la manga
Quizá la tengas
Ahora
Enroscada sin más en el pescuezo
O esté votando con tu credencial
O comprando tu fe con tu dinero.
Oh cuánto cuánto
Costará el escrúpulo
Y la vergüenza buena
La importada
La que no encoge a la primera lluvia
La vergüenza de nylon
Cienporciento.
Oh cuánto cuánto
Costará el amor
En la noche sin dólares ni luna
Con los perros afónicos
Y el sueño
Firmando los conformes con rocío.
Oh cuánto cuánto
Costará la muerte
Ahora que no hay divisas
Ni perdón
Y no hay repuestos para la conciencia
Ni ganas de morir
Ni afán
Ni nada.
Viene la crisis
Ojo
Guardabajo
No habrá vino ni azúcar ni zapatos
Ni quinielas ni sol ni Dios ni abrigo
Ni diputados ni estupefacientes
Ni manteca ni frutas ni rameras.
Viene la crisis
Ojo.
Guardarriba.
La historia
Dijo cervantes que la historia
Es el depósito de las acciones
Y yo / salvadas las distancias / creo
Que es un nomenclátor de expectativas
El historiador era para Schegel
Apenas un profeta que miraba hacia atrás
Y yo / salvadas las distancias / creo
Que suele ser estrábico y a veces hipermétrope
Por su parte el saber congelado sostiene
Que los pueblos felices nunca tienen historia
Y como en realidad todos la tienen
Vaya sacando usted las conclusiones
A menudo la historia se vale de utopías
Algunos aprovechan para erigirle estatuas
Y luego es consagrada como infancia del mundo
O como fotocopia del futuro
La historia colecciona pálidos nomeolvides
Lápidas de homenaje con hollines y mugre
Y en su amplio muestrario de desdenes
Figura hasta el humilde que vivió sin codicia
La historia está maltrecha / quebrantada
Hace dos o tres siglos que no ríe
Que no llora / no habla / acaso porque ahora
Ya no hay quien le peine las mentiras.
La infancia es otra cosa
Es fácil vaticinar que los propagandistas de la infancia no van a interrumpir su campaña
Quieren vendernos la inocencia cual si fuera un desodorante o un horóscopo
Después de todo saben que caeremos como gorriones en la trampa
Piando nostalgias inventando recuerdos perfeccionando la ansiedad
Los geniales demagogos de la infancia
Así se llamen Amicis o Proust o Lamorisse
Sólo recapitulan turbadores sacrificios móviles campanarios globos que vuelven a su nube de origen
Su paraíso recobrable no es exactamente nuestro siempre perdido paraíso
Su paraíso tan seguro como dos y dos son cuatro no cabe en nuestro mezquino walhalla
Ese logaritmo que nunca está en las tablas
Los impecables paleontólogos de la infancia
Duchos en exhumar rondas triciclos mimos y otros fósiles
Tienen olfato e intuición suficientes como para desenterrar y desplegar mitos Cautivantes pavores sabrosos felicidad a cuerda
Esos decisivos restauradores
Con destreza profesional tapan grietas y traumas
Y remiendan con zurcido invisible el desgarrón que arruinaba nuestro compacto recuerdo de cielo
Sin embargo un día habrá que entrar a saco la podrida infancia
No el desván
Allí apenas habitan los juguetes rotos los álbumes de sellos el ferrocarril rengo o sea la piel reseca de la infancia
No las fotografías y su letargo sepia
Habrá que entrar a saco la miseria
Porque la infancia
Además del estanque de azogada piedad
Que a cualquier precio adquieren los ávidos turistas del regreso
Además de la espiga y la arañita
Y el piano de Mompou
Además del alegre asombro que dicen hubo
Además de la amistad con el perro del vecino
Del juego con las trenzas que hacen juego
Además de todo eso
Tan radiante tan modestamente fabuloso
Y sin embargo tan cruelmente olvidado
La infancia es otra cosa
Por ejemplo la oprobiosa galería de rostros
Encendidos de entusiasmo puericultor y algunas veces de crueldad dulzona
Y es (también la infancia tiene su otoño) la caída de las primeras máscaras
La vertiginosa temporada que va de la inauguración del pánico a la vergüenza de la masturbación inicial rudimentaria
La gallina asesinada por los garfios de la misma buena parienta que nos arropa al comienzo de la noche
La palabra cáncer y la noción de que no hay exorcismo que valga
La rebelión de la epidermis las estupefacciones convertidas en lamparones de diversos diseños y medidas
La noche como la gran cortina que nadie es capaz de descorrer y que sin embargo oculta la prestigiosa momia del porvenir
Por ejemplo la recurrente pesadilla
De diez cien veinte mil encapuchados
Cuyo silencio a coro repetirá un longplay treinta años más tarde con el alevoso Fascinante murmullo de los lamas del Tíbet en sus cantos de muerte
Pero que por entonces es sólo una interminable fila de encapuchados Balanceándose saliéndose del sueño golpeando en el empañado vidrio de la cocina
Proponiendo el terror y sus múltiples sobornos anexos
La otra infancia es qué duda cabe el insomnio con los ardides de su infierno acústico
Uno dejándose llevar despojado de sábanas mosquitero camisón y pellejo
Uno sin bronquios y sin tímpanos
Dejándose llevar imaginándose llevado hacia un lejanísimo casi inalcanzable círculo o celda o sima donde no hay hormigas ni abuela ni quebrados ni ventana ni sopa y donde el ruido del mundo llega sólo como un zumbido ni siquiera insistente
Es el golpe en la cara para ser más exacto en la nariz
El caliente sabor de la primera sangre tragada
Y el arranque de la inquina la navidad del odio que irza el pelo calienta las orejas aprieta los dientes gira los puños en un molinete enloquecido mientras los demás asisten como un cerco de horripiladas esperanzas timideces palabrotas y ojos con náuseas
Es la chiquilina obligatoria distancia
La teresa rubia
De ojos alemanes y sonrisa para otros
Humilladora de mis lápices de veneración de mis insignias de ofrenda de mis estampillas de homenaje
Futura pobre gorda sofocada de deudas y de hijos pero entonces tan lejos y escarpada
Y es también el amigo el único el mejor
Aplastado en la calle
Sí
Un día de estos habrá que entrar a saco la podrida infancia
Habrá que entrar a saco la miseria
Sólo después
Con el magro botín en las manos crispadamente adultas
Sólo después
Ya de regreso
Podrá uno permitirse el lujo la merced el pretexto
El disfrute
De hacer escala en el desván
Y revisar las fotos en su letargo sepia.
La muerte va al encuentro de la infancia
La muerte va al encuentro de la infancia
La prepara la educa la adoctrina
Le enseña tantas fábulas
Como hilachas da el magma del azar
La lleva ante el espejo catequista
Para que él la transforme
De ufana en taciturna.
La muerte va al encuentro de la infancia
Y cuando al fin la forma
La alienta, la organiza
La pule, le da rumbo.
La infancia va al encuentro de la muerte.
La otra copa del brindis
Al principio ella fue una serena conflagración
Un rostro que no fingía ni siquiera su belleza
Unas manos que de a poco inventaban un lenguaje
Una piel memorable y convicta
Una mirada limpia sin traiciones
Una voz que caldeaba la risa
Unos labios nupciales
Un brindis
Es increíble pero a pesar de todo
Él tuvo tiempo para decirse
Qué sencillo y también
No importa que el futuro
Sea una oscura maleza
La manera tan poco suntuaria
Que escogieron sus mutuas tentaciones
Fue un estupor alegre
Sin culpa ni disculpa
Él se sintió optimista
Nutrido
Renovado
Tan lejos del sollozo y la nostalgia
Tan cómodo en su sangre y en la de ella
Tan vivo sobre el vértice de musgo
Tan hallado en la espera
Que después del amor salió a la noche
Sin luna y no importaba
Sin gente y no importaba
Sin dios y no importaba
A desmontar la anécdota
A componer la euforia
A recoger su parte del botín
Mas su mitad de amor
Se negó a ser mitad
Y de pronto él sintió
Que sin ella sus brazos estaban tan vacíos
Que sin ella sus ojos no tenían qué mirar
Que sin ella su cuerpo de ningún modo era
La otra copa del brindis
Y de nuevo se dijo
Qué sencillo
Pero ahora
Lamentó que el futuro fuera oscura maleza
Sólo entonces pensó en ella
Eligiéndola
Y sin dolor sin desesperaciones
Sin angustia y sin miedo
Dócilmente empezó
Como otras noches
A necesitarla.
La roca
La indiferencia de la roca
Me conmueve
Y me aplaza
Cómo irme desgranando
Hora a hora
Pestaña tras pestaña
Pellejo tras pellejo
Ante ese paradigma
De tesón
Y pureza
No obstante apuesto a que
La indiferencia de la roca
Quiere comunicarnos
Una alarma infinita.
La secretaria ideal
Yo soy la secretaria
Ideal.
Mi jefe es elegante,
Mi jefe es tan discreto,
Es alto, es distinguido,
Es un jefe completo.
Cuando viene y me ordena:
"Una copia textual",
Yo soy la secretaria
Ideal.
Mi jefe tiene esposa,
Dos hijos y tres criadas.
La esposa por lo menos
No lo comprende nada.
Cuando él viene y me dice:
"Somos tal para cual",
Yo soy la secretaria
Ideal
Mi jefe tiene un Mustang
Y algún departamento
Donde vamos a veces
Yo y su remordimiento.
Entonces lo conformo:
"Es pecado venial",
Yo soy la secretaria
Ideal.
Mi jefe se comporta
Como un tipo maduro,
La panza disimula
Cuando viste de oscuro.
Y si bosteza y dice:
"hoy no, me siento mal",
Yo soy la secretaria
Ideal.
Cuando se va mi jefe,
Mi jefe ese hombre viejo
Yo me desarmo y quedo
Sola frente al espejo.
Y a mí misma me digo
El cansado ritual:
"Yo soy la secretaria
Ideal".
La trampa
Qué trampa este crepúsculo
Qué calma desplomada sobre todo
Qué simulacro inútil
Qué sonrojo
En paz siguen las nubes
Cómo quisiera en paz
Y silenciosa
El aire tiene gracia
Por una vez tangible
Compartida
Y nadie está sediento
O por lo menos nadie tan sediento
Como para matar
O destrozarse
Qué trampa esa lejana
Bocina
Que se quiebra
Como un viejo sollozo
Qué mentira ese tango esa guitarra
Esa clara desierta inexplicable
Melancolía de las azoteas
Qué trampa
Qué artimaña
Qué lástima
Saber
Que es una trampa.
La vida, ese paréntesis
Cuando el no ser queda en suspenso
Se abre la vida ese paréntesis
Con un vagido universal de hambre
Somos hambrientos desde el vamos
Y lo seremos hasta el vámonos
Después de mucho descubrir
Y brevemente amar y acostumbrarnos
A la fallida eternidad
La vida se clausura en vida
La vida ese paréntesis
También se cierra incurre
En un vagido universal
El último
Y entonces sólo entonces
El no ser sigue para siempre.
Laberintos
De todos los laberintos el mejor
Es el que no conduce a nada
Y ni siquiera va sembrando indicios
Ya que aquellos otros
Esos pocos que llevan a alguna parte
Siempre terminan en la fosa común
Así que lo mejor es continuar vagando
Entre ángulos rectos y mixtilíneos
Pasadizos curvos o sinuosos
Meandros existenciales / doctrinas en zigzag
Remansos del amor / veredas del desquite
En obstinada búsqueda de lo inhallable
Y si en algún momento se avizora
La salida prevista o imprevista
Lo más aconsejable es retroceder
Y meterse de nuevo y de lleno
En el dédalo que es nuestro refugio
Después de todo el laberinto es
Una forma relativamente amena
De aplazar cualquier postrimería
El laberinto / además de trillada metáfora
Frecuentada por Borges y otros aventajados
Discípulos y acólitos del rey Minos
Es simplemente eso / un laberinto /
Cortázar se quejaba / entre otras cosas /
De que ya no hubiera laberintos
Pero qué sino un laberinto
Es su rayuela descreída y fértil
Forzado a elegir entre los más renombrados
Digamos los laberintos de creta Samos y Fayum
Me quedo con el de los cuentos de mi abuela
Que no dejaba vislumbrar ninguna escapatoria
En verdad en verdad os digo que la única fórmula
Para arrendar la esquiva eternidad
Es no salir jamás del laberinto
O sea seguir dudando y bifurcándose y titubeando
O más bien simulando dudas bifurcaciones y titubeos
A fin de que los leviatanes se confundan
Así y todo el laberinto es tabla de salvación
Para aquellos que tienen vocación de inmortales
El único inconveniente es que la eternidad /
Como bien deben saberlo el Padre eterno
Y su cohorte de canonizados /
Suele ser mortalmente aburrida.
Lento pero viene
Lento pero viene
El futuro se acerca
Despacio
Pero viene
Hoy está más allá
De las nubes que elige
Y más allá del trueno
Y de la tierra firme
Demorándose viene
Cual flor desconfiada
Que vigila al sol
Sin preguntarle nada
Iluminando viene
Las últimas ventanas
Lento pero viene
El futuro se acerca
Despacio pero viene
Ya se va acercando
Nunca tiene prisa
Viene con proyectos
Y bolsas de semillas
Con ángeles maltrechos
Y fieles golondrinas
Despacio pero viene
Sin hacer mucho ruido
Cuidando sobre todo
Los sueños prohibidos
Los recuerdos yacentes
Y los recién nacidos
Lento pero viene
El futuro se acerca
Despacio
Pero viene
Ya casi está llegando
Con su mejor noticia
Con puños con ojeras
Con noches y con días
Con una estrella pobre
Sin nombre todavía
Lento pero viene
El futuro real
El mismo que inventamos
Nosotros y el azar
Cada vez más nosotros
Y menos el azar
Lento pero viene
El futuro se acerca
Despacio
Pero viene
Lento pero viene
Lento pero viene
Lento pero viene.
Licencia
Aquí empieza el descanso.
En mi conciencia y en el almanaque
Junto a mi nombre y cargo en la planilla
Aquí empieza el descanso
Dos semanas
Debo apurarme porque hay tantas cosas
Recuperar el mar
Eso primero
Recuperar el mar desde una altura
Y hallar toda la vida en cuatro olas
Gigantescas y tristes como sueños
Mirar el cielo estéril
Y encontrarlo cambiado
Hallar que el horizonte
Se acercó veinte metros
Que el césped hace un año era más verde
Y aguardar con paciencia
Escuchando los grillos
El apagón tranquilo de la luna.
Me desperezo
Grito
Poca cosa
Qué poca cosa soy sobre la arena
La mañana se fue
Se va la tarde
La caída del sol me desanima
Sin embargo respiro
Sin embargo
Qué apretujón de ocio a plazo fijo.
Pero nadie se asusta
Nadie quiere
Pensar que se ha nacido para esto
Pensar que alcanza y sobra
Con los pinos
Y la mujer
Y el libro
Y el crepúsculo.
Una noche cualquiera acaba todo
Una mañana exacta
Seis y cuarto
Suena el despertador como sonaba
En el resto del año
Un alarido
Aquí empieza el trabajo
En mi cabeza y en el almanaque
Junto a mi nombre y cargo en la planilla.
Aquí empieza el trabajo
Mansamente
Son
cincuenta semanas.