.
.
    Información biográfica

  1. Al pie de la letra
  2. Enero
  3. Casi la dicha
  4. Deshora
  5. Desde un puerto
  6. Epílogo
  7. Escrito en blanco
  8. escritura
  9. Húmeda llama
  10. La ausente
  11. Líneas de otoño
  12. Los amantes
  13. Para un adiós
  14. Prólogo al presente
  15. Reencuentro
  16. Sonata




    Información biográfica

      Nombre: Eduardo Mitre
      Lugar y fecha nacimiento: Oruro (Bolivia), 1943

    Arriba

      Al pie de la letra

        La mujer que de pronto
        Aparece en la esquina
        Como la pasante de Baudelaire.
        Sus ojos de noche del Líbano,
        Brillosos como la piel
        De los dátiles,
        Enigmáticos como las líneas
        Que traza el destino
        En las hojas de coca.
        Su cuerpo esbelto,
        Su talle fino,
        Su andar de palmera con brisa,
        Su cabellera que al aire
        Latiga y aroma,
        Sus largas piernas
        Presentidas bajo la falda roja,
        Sus senos como dos olas
        Rompientes
        A punto de perderse en el mar.

        Y el mantel que prolonga a la nieve
        Sobre la mesa del bar
        Bajo la mirada que lee
        Lo que al azar la realidad inventa.

        Y el poema que dice
        Al pie de la letra.

      Arriba

      Enero

        Querétaro es ahora el tiempo
        Donde encarnan
        También nuestros cuerpos.

        Atrás los días sin imagen,
        Las puertas, los espejos,
        Las máscaras falaces
        Que la ausencia ha disuelto.

        Bajo el hondo sol de enero
        Han vuelto Aries y Sagitario
        A sernos favorables.

        Y es otra vez la dicha viajar junto a la luz
        Que salta entre las piedras y los árboles
        E ir con ella
        Al encuentro del mar:
        Azul abierto de par en par
        A la medida del deseo.

      Arriba

      Casi la dicha

        En Hanover este crepúsculo de invierno.
        Tu desnudez consumada:
        Brasa blanca en el lecho.
        Y la mirada que vuelve a gozarla
        En la penumbra del deseo.
        En la ventana
        La nieve extendida
        Como tú en el sueño
        Absorta
        Como mis ojos sobre la página.
        Lejos:
        El grito de los niños
        Que resbalan por la colina
        Y el silencio y el pino
        Plantados
        Como un solo cuerpo
        En el aquí y el ahora
        Donde no falta sino
        La palabra digna
        De tanto don tanta gracia.

      Arriba

      Deshora

        Polvo serán, mas polvo enamorado.
        Francisco de Quevedo

        La cercanía infranqueable entre sus cuerpos.
        Un puente de miradas donde se cruzan
        Y se separan.
        En sus labios:
        Un vaivén de palabras
        O de silencios
        -No la lenta fragua del beso.
        No el hondo goce
        Ni la dicha tersa
        De las desnudeces enlazadas:
        Sólo el roce eléctrico
        De los muslos que se adivinan.

        Sólo el asombro de conocerse
        En la esquina
        De los tardíos encuentros.

        Y el sueño donde quizá se poseen
        Al lado
        De otro cuerpo que duerme.

        Y el carbón del deseo
        Que ha de volverse sin duda
        Puro diamante

        Al precio de no haber sido nunca
        Los dos el mismo leño
        La húmeda llama
        En el lecho
        De esta única vida.

      Arriba

      Desde un puerto

        Ese barco era un árbol
        Y ahora
        El mar piadoso
        En cada ola le borra
        El recuerdo de un pájaro.
        Así, en cada amante,
        Al indefenso ausente
        -Sin rumor ni sangre-
        Rasgo a rasgo
        El tiempo borra.
        El tiempo, y el mismo amor
        Que -ávido de ser-
        Hunde su memoria en otra piel
        Ya un cuerpo en otro inmola.

        Olvidar es morir
        Y renacer otra persona.

      Arriba

      Epílogo

        El olor que deja
        En la piel la ausencia.

        El sabor de un nombre
        Que quema la lengua.

        El dolor que queda
        En la mujer y el hombre.

        Y el tiempo que cuelga
        Las cuatro estaciones.

      Arriba

      Escrito en blanco

        Nieva esta nieve
        Como a veces se hablan
        Hombres y mujeres.
        Continua
        Mente
        Instantánea
        Nieva por primera vez siempre
        Como se miran los que se aman.

        Nieva como la única cosa
        Real que sucede.

        Y corren los niños para tocarla
        Y tras ellos las palabras
        Frágiles como la nieve
        Pendiente
        De una mirada.

      Arriba

      Escritura

        Dejar caer una por una
        Todas las máscaras
        Hasta la soledad desnuda
        Frente al tiempo sin cara.

        Buscar en el silencio
        Donde manan las palabras
        Su ofendida inocencia,
        Su vocación de alianza.

        Fijar su gracia elocuente
        Como el fuego y el agua.
        Y atravesarlas como un puente
        En un cuerpo y un alma.

      Arriba

      Húmeda llama

        1

        Tu desnudez expuesta
        Entera
        Como el pan en la mesa.

        2

        Beso a beso,
        Caricia a caricia, se dora
        Al sol del deseo.

        3

        Llama que moja y quema,
        Llama que llama:
        Tu lengua.

        4

        Arqueros enardecidos
        Disparan sus flechas
        Los cinco sentidos.

        5

        Entre tus piernas el blanco:
        Carbón de sangre
        Corazón de la hoguera.

        6

        Doble latido y un solo ritmo.
        Como la vida y la muerte
        Al principio.

        7

        Caracol del oído:
        El oleaje de los suspiros
        Y la marea de los ayes
        Y los Dios mío.

        8

        La mirada se pierde.
        Salivan las sílabas.
        Las pupilas ascienden
        Hacia alta caída.

        10

        Memoria del vértigo:
        Hacia adentro el quejido
        Y tus ojos abiertos
        Enceguecidos.

        11

        Zumbido de abeja:
        El silencio
        De vuelta
        Sin haberse ido.

        12

        Te descubro a mi lado
        Todavía temblando
        Como recién rescatada
        De un naufragio.
        O de un incendio.

        13

        Y tienen de nuevo sed
        De nombrar los labios:
        La almohada, tu cabellera,
        Una pared de ladrillos,
        Un trozo de cielo: tribus
        Con rumbo desconocido.

        14

        Cruzan el aire -ya quieto-
        Tu nombre y el mío.
        A recordarnos han vuelto,
        A recrearnos los mismos.

        15

        Sobre el tiempo intacto
        Nuestros cuerpos tendidos,
        Expuestos al vacío,
        Melancólicamente plenos.

      Arriba

      La ausente

        Emigran los pájaros
        Pero se quedan
        El árbol y el tiempo.

        Tengo miedo.

        Hay mucha trampa
        Y poca luz
        En el recuerdo.

        Tengo miedo.

        Qué pena, amor,
        Que tu presencia
        Dependa tanto de tu cuerpo.

      Arriba

      Líneas de otoño

        1

        Luz líquida de otoño:
        En la copa de los árboles
        Beben los ojos.

        2

        No pasa el verano, no.
        Arde, eso sí
        Y en mil ascuas.
        (El otoño
        Es su húmeda llama).
        Del verde
        Al amarillo
        Al rojo
        Arde como el alcohol,
        Como la vida de Rimbaud,
        Como el cuerpo
        Cambiante
        De la pasión.

        3

        Pasa el viento
        Como siempre pasa en el otoño:
        Haciendo caer las hojas.
        Y en cada rama brota
        La transparencia del invierno.

        4

        Me observan curiosos
        Desde la misma rama
        La ardilla y el tordo.

        5

        El cuarto de hotel.
        En la ventana el jilguero
        También de paso.

        6

        Lección del otoño:
        ¿Asirse a la tierra
        O desprenderse de todo?

        7

        Árboles desnudos:
        Hojas las alas
        Y los pájaros frutos.

        8

        Los versos de Wang Wei,
        Desgajo uno,
        Lo injerto y prende bien:
        Otoño corto: el crepúsculo.

        9

        Hormiguero de astros.
        Sola
        La luna
        Con fulgor prestado.
        Pero no importa.
        Ya lo dijo
        Antonio Porcchia:
        Nadie -ni aun el sol-
        Es la luz de sí mismo.

        10

        El invierno a la puerta.
        El vino. La amistad
        De los amigos
        Distantes o muertos.
        Digo sus nombres:
        Oigo sus voces.

        11

        Los niños de Somalia.
        Muda se quedará la página
        Ya oscuras mi casa
        Si no salto a otra línea.

        12

        El fresno
        Silencio de pie
        El silencio

        13

        Se agita -barca su cuerpo-
        Mi mujer dormida.
        ¿El viento en su sueño?

        14

        La luz de la lámpara.
        El poema:
        Árbol de las palabras.
        Contigo
        Hablarán del otoño
        Si tu voz las despierta
        Si las palpan tus ojos.

      Arriba

      Los amantes

        Oh noche amable más que la alborada.
        San Juan de la Cruz

        Amable más que el alba:
        La noche en la ventana.
        En el cuarto la penumbra
        Como un ave que no acaba
        De posarse o alzar vuelo.
        Y ellos
        Sobre la sábana
        En feroz y dulce duelo
        Buscando el centro
        De su ceguera iluminada.
        Ellos: dos cuerpos en uno
        En jadeante ascenso
        Al vértigo mutuo
        Que los completa y desgarra.
        Luego el sueño que los acoge
        Y guarda sus miradas
        Hasta que la espada del día
        Los arroja de nuevo
        A calles repletas
        De caras vacías
        Y niños hambrientos.
        Y la luz que los ve alejarse
        Parpadea en el viento.

      Arriba

      Para un adiós

        Un abrazo y palabras entrecortadas
        Habrán dicho el adiós increíble.
        Y entre tu cuerpo y el mío
        Manará sin cesar la distancia.

        Como se apela a una hierba mágica
        Para sanar del mal de ausencia,
        Escribiré entonces estas líneas.

        Y si el tiempo que une y que separa,
        Lo entrega un día a tu mirada,
        Léelo, mas no vuelvas la cara.

        Hermosa y feliz en tu presente,
        No cometas el error de Eurídice;
        Que yo, al recordar tu dulce voz,
        Cuidaré que me aten como Ulises.

      Arriba

      Prólogo al presente

        Abre los ojos. Despierta.
        El Paraíso está aquí,
        De vuelta.
        Con todos y todo
        En la luz pasajera.

        Es (no hay otro) esta tierra:
        Mesa de encuentros,
        Cuna de ausencias.

        El Paraíso está aquí,
        A la espera. Abre tus ojos
        Que abren sus puertas.

        Despierta. Está aquí.
        No es la dicha.
        Es la presencia.

      Arriba

      Reencuentro

        Entré en el bosque,
        A su pleno corazón
        De silencio y luz inmóvil.
        Con voz queda dije
        Tu nombre y otros nombres
        Como quien escribe
        En el aire
        Para memoria de los árboles.
        Mas no movió ninguna hoja
        El álamo ni el roble.
        Ni una sola rama el sauce.
        Igual de indiferentes
        Pasaron
        (Felices en su vuelo)
        Un mirlo y dos gorriones.
        De pronto
        El viento mago
        Sacudió nubes y follajes:
        Se encendió el relámpago
        Y entré en la lluvia
        Contigo y los ausentes.

      Arriba

      Sonata

        Ojos que descubren
        La voz de las cosas.

        Oídos que escuchan
        El paso de las rosas.

        Olfato que todo lo funde
        En un solo aroma.

        Lengua que añora
        El sabor de otra.

        Cuerpo la ausencia
        Que padece los cuatro

        Sentidos que la transportan.
        Cuerpo que apenas goza.

        Le falta el tacto.
        Le sobra memoria.

      Arriba


Autores desconocidos


Seguidores


Indice autores conocidos

   Acuña, Manuel
   Alberti, Rafael
   Aldington, Richard
   Almagro, Ramón de
   Altolaguirre, Manuel
   Arteche, Miguel
   Baudelaire, Charles
   Beckett, Samuel
   Bécquer, Gustavo Adolfo
   Belli, Gioconda
   Benedetti, Mario - Parte I
   Benedetti, Mario - Parte II
   Bernárdez, Francisco Luis
   Blake, William
   Blanco, Andrés Eloy
   Bonnet, Piedad
   Borges, Jorge Luis
   Bosquet, Alain
   Bridges, Robert
   Browning, Robert
   Buesa, José Ángel
   Bukowski, Charles
   Camín, Alfonso
   Campoamor, Ramón de
   Castellanos, Rosario
   Celaya, Gabriel
   Cernuda, Luis
   Cortázar, Julio
   Cuesta, Jorge
   Darío, Rubén
   De Burgos, Julia
   De la Cruz, Sor Juana Inés
   Debravo, Jorge
   Delmar, Meira
   Díaz Mirón, Salvador
   Dickinson, Emily
   Donne, John
   Douglas, Keith
   Eguren, José María
   Espronceda, José de
   Ferrer, Marcelo D.
   Flores, Manuel
   Flórez, Julio
   Frost, Robert
   Gala, Antonio
   García Lorca, Federico
   Gelman, Juan
   Girondo, Oliverio
   Gómez Jattin, Raúl
   Gómez de Avellaneda, Gertrudis
   González, Ángel
   González Martínez, Enrique
   Guillén, Nicolás
   Gutiérrez Nájera, Manuel
   Hernández, Miguel
   Hesse, Hermann
   Hierro, José
   Hugo, Víctor
   Huidobro, Vicente
   Ibarbourou, Juana de
   Isaacs, Jorge
   Jiménez, Juan Ramón
   Joyce, James
   Keats, John
   Larkin, Philip
   Leopardi, Giacomo
   Lloréns Torres, Luis
   Lord Byron, George Gordon
   Lowell, Amy
   Loynaz, Dulce María
   Machado, Antonio
   Marchena, Julián
   Martí, José
   Milton, John
   Mistral, Gabriela
   Mitre, Eduardo
   Neruda, Pablo - Parte I
   Neruda, Pablo - Parte II
   Neruda, Pablo - Parte III
   Nervo, Amado - Parte I
   Nervo, Amado - Parte II
   Novo, Salvador
   Obligado, Pedro Miguel
   Otero, Blas de
   Owen, Gilberto
   Pacheco, José Emilio
   Palés Matos, Luis
   Parra, Nicanor
   Paz, Octavio - Parte I
   Paz, Octavio - Parte II
   Pedroni, José
   Pellicer, Carlos
   Pessoa, Fernando
   Pizarnik, Alejandra
   Plá, Josefina
   Poe, Edgar Allan
   Pombo, Rafael
   Raine, Kathleen
   Rébora, Marilina
   Reyes Ochoa, Alfonso
   Rimbaud, Arthur
   Rojas, Gonzalo
   Rojas, Jorge
   Romero, Elvio
   Ruy Sánchez, Alberto
   Sabines, Jaime
   Salinas, Pedro
   Santos Chocano, José
   Shakespeare, William
   Shelley, Percy Bysshe
   Silva, José Asunción
   Storni, Alfonsina
   Swann, Matilde Alba
   Symons, Julian
   Teillier, Jorge
   Tennyson, Alfred
   Thomas, Dylan
   Torres Bodet, Jaime
   Unamuno, Miguel de
   Urbina, Luis G.
   Vallejo, César
   Verlaine, Paul
   Villaurrutia, Xavier
   Whitman, Walt
   Wilde, Óscar
   Wordsworth, William
   Yeats, William Butler
   Zaid, Gabriel
   Zorrilla, José
   Zorrilla de San Martín, Juan


Otros enlaces

   Webs amigas

Visitas recibidas

Grandes poetas famosos | Great famous poets | Contacto: Monika Lekanda